The Indie Invasion of 2010.

Entre octubre y noviembre vienen los Pixies, Yo La Tengo, Pavement y Of Montreal. Quizás Belle & Sebastian. Los 90s, para muchos, son un borrón, pero no recordamos semejante expectativa ante grupos indies. Lo cual nos lleva a pensar en el estado de la industria musical “alternativa”. Los 00’s fueron el momento en que esta industria se consolidó. Que, amparada por lo digital, por la desterritorialización de la edición discográfica, un grupo de “actos” pudieron generar anticipación mundial a pesar de su atractivo limitado. Que el circuito de discográficas y lugares donde tocar, de sitios web,  de festivales, que habían comenzado a fatigar bandas como Pavement o Pixies en los 80 y 90, convirtió lo que antes había sido una zambullida hacia la nada, en una lucrativa empresa de franquicias. Ese es el fenómeno que desborda hacia Latinoamérica, donde cobrarán entradas que diezmarán nuestro bolsillo. Los veremos tocar en estadios y en salas de mediana capacidad perfectamente señalizadas. Serán súper profesionales. Quizás compremos una remera. Pagaremos conformes y nos emocionaremos y bailaremos mientras al mismo tiempo, hipócritas, amamantamos nostalgia injusta porque el rock ya no es como antes.