La patria en foco

Primera parte

 

 

 

 

 

En torno a las conmemoraciones por el Bicentenario, el cine nacional se suma al debate con 25 cortometrajes sobre los 200 años de nuestra historia. Veinticinco directores – Leonardo Favio, Lucrecia Martel y Pablo Trapero entre otros- expresan su punto de vista sobre los avatares de la historia nacional.

LA LEYENDA DEL CEIBO, de Paula de Luque.

¿Cómo dialoga tu corto, La leyenda del ceibo, con el Bicentenario?
Leyenda del ceibo es un homenaje a varias leyendas al mismo tiempo, al modo tan particular de concebir el universo que tenían los pueblos originarios. Siempre con los cuatro elementos presentes: agua, fuego, aire y tierra. Y a partir de ese universo legenda-rio construyo uno más cercano, donde el bien y el mal no están solamente en la fuerza de la naturaleza. El pájaro es “un águila guerrera” pero también un avión desde el cual los cuerpos caen al agua, en alusión a los vuelos de la muerte. Y el laberinto en el que se dirime la persecución es también una huella digital.

¿Por qué decidiste trabajar con animación?
Porque construir esta poética del relato hubiera sido imposible sin la oportunidad  de crear un mundo estético que perteneciera solo a este relato. Por eso los personajes bailan, son personajes míticos.

¿De qué Argentina se habla en tu corto?
El tema de la identidad es el tema del corto. En todo caso es una Argentina cíclica en la que cambian los actores a lo largo de su historia,  pero en la que aún no se ha resuelto del todo la falacia de civilización y barbarie.

El corto es bastante conceptual, ¿querías darle a la Historia con mayúscula, un vuelo más interpretativo?
El corto tiene varias lecturas, y precisamente es lo que sucede con las leyendas: son interpretables. No tienen un discurso único, no bajan línea, sólo relatan una manera posible de acercarse a ciertos misterios.