Whitey – Canned Laughter

Qué extraño camino ha recorrido Whitey. Su primer disco, The Light At The End Of The Tunnel is a Train fue recibido como el “LCD Soundsystem” inglés. Su siguiente disco nunca llegó: luego de un leak extraordinario llamado “Great Shakes” nunca se materializó y Whitey se hundió en la ignominia. Recién ahora vuelve con este, su “tercersegundo” disco. Y el tenor es el mismo: cantautores resentidos, toques circenses, electrónica saturniana, baterías finísimas, derrotismo exquisito. La personalidad que transmite Whitey en su música es la de aquel habitué de un bar que está sentado solo en el fondo del mismo, bebiendo cerveza, envuelto en humo, mascullando por lo bajo su odio al mundo. No un borracho, sí un misántropo. Si algo ha cambiado es, quizás,  su evolución hacía un sonido más elegante. Más pianos, sutilezas, menos electrónica machacona. Probablemente el cantautor maldito de esta década.