¿Qué pasa, Doc?

El libro de Gustavo Noriega y Marcelo Panozzo se inscribe entre los pocos dedicados al documental argentino. Lejos de una historia organizada del género, 40.doc es una compilación de películas seleccionadas con entusiasmo y subjetividad, y gana en el placer que produce su lectura, tan cercana para principiantes en el tema como para cinéfilos experimentados.

No abunda pero tampoco escasea bibliografía sobre el documental argentino. En ediciones anteriores, en esta misma sección, se dedicaron algunas palabras a un puñado de libros que abordan el tema. En su estudio Nuevo Cine Argentino (Paidós), Jens Andermann focaliza sobre la presencia del yo en el documental del siglo XXI, pero se trata de un único capítulo: “Presencia perforada”. No sucede lo mismo con Documental, testimonios y memorias (Manantial), del sociólogo Gustavo Aprea, en el cual se dedica un volumen íntegro al fenómeno del documental, pero su objeto (el film militante) nos provee de un recorte cronológico muy preciso. En cualquier caso, ambos son importantes aportes académicos, a los que se suman varios pasajes de El país del cine, de Nicolás Prividera, en un debate acalorado en que se impulsa la tensión entre estética y política.

Este último es el carril que asume el libro40.doc: el de pensar las reyertas de la historia política contemporánea desprendidas de aquello que se retrata en un conjunto de films. Además de tratarse de una compilación dedicada exclusivamente al documental argentino, la novedad de este volumen editado por Margen Izquierdo habría que rastrearla en la mirada más bien cinéfila que se imprime al corpus de películas seleccionadas. En ese sentido, la perspectiva curatorial que lo sostiene es tan importante como los acontecimientos observables que aquí se esbozan sobre esta modalidad del cine nacional. Es decir que el lector irá al encuentro de estas páginas no solo a partir de su interés por la temática, sino también convocado en tanto ese compendio de obras fueron seleccionadaspor Gustavo Noriega y Marcelo Panozzo. Los autores no eluden ese lugar que ocupan, legitimados por la larga experiencia como críticos y programadores; sin embargo, en el prólogo del libro no olvidan señalar que “no existe una lista de películas que no comience con la advertencia de que todo recorte es necesariamente arbitrario y que esa elección responde básicamente a consideraciones subjetivas de los autores”.

Dicho esto, es justo aclarar que el título del volumen tiene en su bajada una promesa que no cumple, la de ser “una historia del documental argentino”. 40.doc es un listado de cuarenta películas que no se articulan con relación a procesos históricos o estéticos, sino que se van acumulando cronológicamente. Es cierto que la selección intenta dar cuenta del heterogéneo universo que conforma el documental argentino. Hay aquí films correspondientes a la vanguardia de los sesenta y los setenta (La hora de los hornos), hay documentales de corte autorreferencial (Los rubios, M), docuficciones, etcétera. Y ese listado se desarrolla en la modalidad de reseñas críticas autónomas, cada una con sus fichas técnicas correspondientes, y algunas de ellas con entrevistas a los directores (como es el caso de los fundamentales diálogos con Leonardo Favio, Marcelo Céspedes, Carmen Guarini y Campusano, entre otros). Un material que faltaba en el campo bibliográfico sobre el tema, y que funciona tanto a nivel introductorio como para el cinéfilo avezado.