“Todavía no existe la posibilidad de proyectar en 4K”

Mariano Suárez, director de fotografía de 20.000 besos (Sebastián de Caro), Hermanos de sangre (Daniel de la Vega) e innumerables comerciales y videoclips, entiende que habrá que esperar para ver el desarrollo del 4K en Argentina.

Ver nota principal: Revolución 4K.

 

¿Cuáles son los beneficios que se experimentan al trabajar en 4K?

Básicamente lo que brinda, además de la tecnología y la calidad de la imagen, son los valores visuales que podés llegar a destacar de una película. Es el doble de imagen en el mismo fotograma. Cuatro mil píxeles contra los dos mil que tiene el 2K. Es más información visual. Hay cámaras que graban hasta en 5K y 6K. Sin embargo, aunque filmemos en 4K, la finalización sigue siendo en 2K. No tiene sentido terminar hoy una película en 4K.

 

¿Por qué no?

Porque todos los proyectores que hay en Argentina son 2K. Todavía no existe la posibilidad de proyectar una película en 4K. El único lugar de América Latina donde hay un proyector 4K es República Dominicana (seguramente por su cercanía con Estados Unidos), donde se usó para proyectar World War Z, Pacific Rim y alguna otra de Warner. En Argentina la entrada de proyectores 4K aún está lejos. Y no parece algo muy factible en el corto plazo. Recién ahora todas las salas tienen proyectores 2K. En el último Festival de Mar del Plata, todas las salas tenían proyectores 2K, instalados este año. Si el año que viene ya hay que cambiarlo, es una inversión ilógica.

 

¿Les cuesta a quienes trabajan en cine adaptarse a este tipo de cambios?

Los avances tecnológicos todo el tiempo hacen que tengas que nutrirte de nuevos conocimientos. Trabajar en 2K o en 4K no requiere agarrar los libros de nuevo. Tal vez cuando se pasó al digital había que entender las nuevas cámaras, los nuevos sensores. Pero esto no es algo tan distinto. Solo nos trae beneficios en cuanto a la imagen: nos acercamos a una imagen más pura y mucho más toqueteable. De hecho, yo lo prefiero cuando trabajo en publicidad, porque puedo decidir si quiero reducir una imagen, agarrar solo un sector… Puedo hacerle muchos más retoques.

 

¿Y será difícil para el espectador acostumbrarse al nuevo estándar?

Puede ser. De hecho, todavía hay quejas acerca del cambio de lo que era el magnético a lo digital. Algunos todavía prefieren la textura del fílmico antes que la nitidez de la proyección digital. Es una discusión que ya existía con el 2K y que puede potenciarse con el 4K. Pero eso se define en el ojo de cada uno: el que se crió viendo el celuloide va a querer seguir viendo el celuloide. Y el que está empezando a adecuar su ojo a lo nuevo ya no puede ver más el celuloide, y hasta puede sentir que la película está fuera de foco. Pero igual no lo plantearía como problema. Es un beneficio tecnológico que se le puede dar a la visualización de una película. Está buenísimo que aumente la calidad y el tamaño de la pantalla del cine y no que la disminuyamos en pantallas de iPad o celulares. Es genial que alguien vaya a ver una película en 2K o 4K y no que la vea en su casa en una pantalla minúscula.