Babilonia gaucha

En Solo se vive una vez, debut en dirección de Federico Cueva y una aventura llena de disparos, choques, explosiones y un casting de figuras globales, el joven Peter Lanzani pasa al frente como el próximo héroe de acción nacional.

Parece mentira pero, alguna vez, en el corazón más profundo de la psicotronía local, estas pampas juntaron al prestigioso y querido Ulises Dumont con Sho Kosugi, un actor japonés especialista en películas de artes marciales. ¿El proyecto? Contacto ninja en Argentina, un revuelto gramajo clase B tan imposible como marciano. De igual forma, aunque con distintas intensidades, por acá filmaron desde Brad Pitt hasta el atribulado rodaje de Highlander 2, pasando por Will Smith, el cine de explotación de Roger Corman, Madonna interpretando a Evita, una vampiresa Ingrid Pitt peronista y mucho, mucho más. De todos esos injertos, mamotretos y coproducciones dignas de un manjar hedonista, Solo se vive una vez muestra, sostiene y devela a pura conciencia pop que el cine explota, estalla y se prende fuego pero nunca, nunca se rompe.

Aquí, Leo (Peter Lanzani) es un estafador de poca monta que deberá asumir otra personalidad para conseguir huir de los peligrosos Duges (Gérard Depardieu), López (Santiago Segura) y Harken (Hugo Silva), una tríada de mafiosos internacionales. Y aquello que podría presumirse como un Frankenstein tensado entre nombres televisivos y de clase mundial se convierte en una divertida película de acción, un género huérfano en nuestro país. Entonces, en ese sentido, Federico Cueva, director y uno de los referentes en efectos especiales más importantes de la región, juega al riesgo: por un lado, se aventura por un género poco transitado; y, por otro, lo sostiene con el joven galán Peter Lanzani, un debutante en la materia.

Y desde ahí, una novedad: el nacimiento de un héroe. Peter logra una alquimia interesante forjada entre el actor de comedia, el verosímil del superhombre sin testosterona y el gesto simpático del entrador criollo. Además, como actor de cine y teatro, después de erigirse en las grandes ligas con El clan, goza de un presente muy diferente del de su origen en tevé: ya no saca suspiros adolescentes sino que interpreta adaptaciones de Ibsen en el Teatro San Martín. Y a partir de ahora también salta, dispara, patea, golpea, roba, recupera, maneja, deduce, se anticipa, miente, adivina, vuelve a mentir, vuelve a saltar, disparar, golpear, salvar a la chica y otras cosas más. No obstante, por si aquel cambio de perfil sonara a poco, se encuentra filmando Un gallo para Esculapio, serie de televisión dirigida por Sebastián Ortega y, asimismo, coprotagonizará El ángel, el próximo film de Luis Ortega. “Quién te dice que en algunos años, o incluso pronto, tenga la oportunidad de hacer otra película de acción”, apura Lanzani. “Estaría buenísimo”.

 

¿Cómo llegaste a Solo se vive una vez?

La propuesta de protagonizar la película me llegó por la productora MyS, ya que conozco a su gente y teníamos muy buena onda. Me acercaron el guion; es un proyecto que vienen armando hace muchísimo tiempo y terminaron de darle forma, de armar el elenco y de sumar a las personas que iban apareciendo. La verdad es que es una película hecha por el amor de hacer cine, que es la base gracias a la cual resultó ser un cañonazo y disfrutamos de hacer cada escena.

 

¿Cómo fue trabajar con Gérard Depardieu?

Laburar con Depardieu fue especial, fue increíble. Qué sé yo. Crecí con un actor como él, y aprendí muchísimo en escena, viéndolo moverse, teniendo la oportunidad de interactuar con él; fue una experiencia impresionante. Hablábamos de cine también cuando teníamos ratos libres, y sabe muchísimo. Como actor en crecimiento, tener la oportunidad de laburar con gente tan grosa siempre marca mucho la carrera de uno.

 

¿Y con Santiago Segura?

Lo mismo me pasó con Santi, también, que es un fenómeno, un actor de lujo. Pegamos buena onda y entendimos de entrada qué código de humor se debía utilizar para la película; la verdad es que nos llevamos un montón de anécdotas y disfrutamos muchísimo con el director. La pasamos increíble. Son experiencias para no olvidarse nunca más.

 

¿Cómo fue la presentación de Solo se vive una vez que hiciste en Comic-Con?

La presentación fue muy divertida. Pasaron un tráiler, unos teasers y un miniclip del tema de Kiss que había grabado yo. Caí disfrazado de Stormtrooper, que era como un sueño cumplido que tenía para hacer en Comic-Con, y creo que eso le dio un gustito diferente para que la gente se divirtiera. Estuvo bueno, hicimos unas notas y vendimos la película como tiene que ser.

 

¿Qué tal el trabajo con Federico Cueva, el director?

El trabajo fue tremendo. La verdad es que lo disfrutamos un montón. Es un tipo que sabe muchísimo de lo que hace y venía de tener mucha experiencia en Torrente y en Assassin’s Creed. Es un director que sabe hacer muchísimos efectos especiales. Eso siempre suma mucho, porque las películas de acción son difíciles de realizar, pero él tenía muy claro lo que quería hacer en base a su pasado con cómics. Ya tenía muy claro con qué puesta quería arrancar en cada escena. Nunca había hecho una película de acción tan grande, y ni siquiera pedimos dobles de riesgo. Bah, ellos querían que tuviera y yo les dije que no, que tenía ganas de hacer las escenas yo. Para las peleas armamos coreografías y tuvimos muchos ensayos. En una de las locaciones teníamos que filmar un salto de cinco pisos que, si lo hacía yo, se veía mucho más real que si había que trucarlo o armarlo en posproducción. Me llevo una experiencia terrible y espero repetirla pronto.

 

En tu carrera como actor de cine, ¿cuánto le debés a El clan?

Muchísimo. Fue mi primera experiencia en cine y aprendí a horrores. Además tuve la oportunidad de debutar en cine con un equipo tan groso como KyS en la producción, Trapero como director, Julián Epezteguía como director de fotografía, y con un equipo técnico inmenso. La verdad es que aprendí muchísimo técnicamente a la hora de hacerla: los tiempos, las transiciones, cómo componer los personajes. Me abrió un mundo enorme que traté de seguir aprovechando para sumar nuevas experiencias.

 

¿Qué actor de tu generación te parece interesante?

Hay muchos actores de mi generación que me copan. Están Nicolás Francella, Matías Mayer, está el Chino Darín, obviamente, Nicolás Riera… Qué sé yo. Somos muchos actores de mi generación que seguimos haciendo muchísimo, nos vamos cruzando y, cuando no, nos charlamos y nos tiramos siempre la mejor. Todos sabemos que vamos en el mismo barco tirando para adelante y tratando de seguir aprendiendo para, en un futuro, seguir componiendo distintos personajes en proyectos que tenemos por delante.

 

¿Qué director te gustaría que te dirija?

Vayamos a algo un poco más posible, pero imposible. De acá, Szifron fue un director que siempre me gustó muchísimo. Hoy en día estoy filmando con Stagnaro; siempre seguí lo que hace y me parece un director muy bueno. Estamos filmando Un gallo para Esculapio, que es un proyecto enorme para TNT y Telefe con Underground. Campanella es un director que me encanta, con Trapero volvería a filmar una y otra vez y miles de veces más. Seba De Caro… No sé, hay miles de directores con los que me gustaría experimentar, o con algún actor groso que tenga ganas de dirigir me encantaría, también. Estoy abierto a seguir acaparando lo máximo que pueda y en diferentes proyectos, sea lo que me toque hacer. Me encanta el cine argentino, me encanta ser parte de él, y espero poder seguir haciendo lo máximo para dejarlo en un mejor lugar, como se merece y como está pasando últimamente.

 

¿Sos de mirar cine de acción?

Sí, me gusta muchísimo el cine, y la verdad es que veo de todo un poco. Del cine de acción no tengo una película predilecta, hay muchas que me vuelven loco, no podría elegir una sola. Lo miro, me gusta, y ahora que tuve la posibilidad de verlo de cerca fui entendiendo sobre posturas de cámara al remitirme a películas de acción de todos los tiempos. Estuvo buenísimo, es un género para explorar y ojalá que, si tengo la oportunidad de seguir haciendo estas películas, pueda seguir entendiéndolo.

 

Solo se vive una vez

De Federico Cueva

2017 / Argentina

Estreno: 15 de junio (Disney)