Bajo este sol tremendo

En pleno rodaje de Zama, la nueva película de Lucrecia Martel basada en la clásica novela de Antonio Di Benedetto, Rei Cine se tomó un tiempo para contarnos sobre la experiencia de producir a nuestra directora más importante en una empresa que genera enormes expectativas. Los vaivenes del rodaje, cómo es pasar a ligas mayores y qué representa para su futuro este proyecto.

Entre los meses de mayo y julio, en Formosa, está teniendo lugar el rodaje de Zama, la nueva película de Lucrecia Martel (basada en la novela de Antonio Di Benedetto) que cuenta la historia de Diego de Zama, un funcionario americano de la Corona española que espera una carta del rey que lo aleje del puesto de frontera en el que se encuentra estancado, mientras pasa el tiempo y no la recibe. Reunidos con Rei Cine, nos contaron cómo es para ellos, desde la producción, y para Lucrecia Martel, desde la dirección, la empresa de hacer una película de época que reúne tanta expectativa.

“Desde el comienzo somos conscientes de los riesgos del género, especialmente tratándose de esta época en particular. Pero la novela no está pendiente de la exactitud histórica, y ese es un concepto que Lucrecia ha trabajado mucho. El universo deZama incluye pueblos de los que no conocemos más que lo que algunos exploradores europeos han registrado; sus lenguas, sus objetos, sus costumbres se han perdido. La misma suerte han corrido los oficios, los animales, las grandes contradicciones de la burocracia en América. Al hablar de la puesta en escena, Lucrecia quería correrse del imaginario típico de las películas de época; los planos de establecimiento, los mercados, la iluminación con velas. Evitar lo solemne y trabajar, en cambio, con una distancia paródica. La posibilidad de una película así fue lo que más nos sedujo como productores. Es por eso que nos gusta hablar de Zama como una película de ciencia ficción, y este fue uno de los principales elementos que utilizamos para sortear la dificultad del género a la hora de desarrollar el proyecto”.

Relacionemos, entonces, con la ciencia ficción. Quienes dudaban de la posibilidad de que Martel hiciera una buena película con El Eternauta seguramente se equivocaban. Ahora, que es parte del pasado, será imposible saberlo, pero nadie como Martel parece comprender tan bien el género, sobre todo en su dimensión más inquietante. En un país al que le cuesta abordar el género y que se confunde con sus exterioridades más obvias, debe ser difícil reconocer que la salteña, en base a sus cuatro películas, es la mejor directora de terror que tenemos. Pero ese es otro tema. Zama es, como El Eternauta, la posibilidad de ver a Martel adaptando por primera vez una obra preexistente y, también como El Eternauta, una obra importante, de las más para la historia de la literatura local y de habla hispana: “Una de las primeras cosas que pensamos cuando conocimos a Lucrecia fue que Zama era una novela muy difícil de adaptar, dado que lo esencial tiene lugar en la introspección del personaje principal. Así que nos acercamos a aquel primer material con especial curiosidad. Nos sorprendió su efectividad. En el guion la esencia se desplazaba hacia el mundo que habita el personaje, invadiéndolo, como si todo se tratase de un discurso indirecto libre. El resultado era sumamente visual, e irradiaba un universo tan peculiar y específico que, como productores, nos motivó muchísimo. Dos años de trabajo después, tras una investigación exhaustiva, fue apareciendo la versión final del texto, que propone un ritmo más sostenido que la novela, sin morosidades contemplativas pero aún en el contexto de una temática existencial”.

Así es como desde Rei Cine cuentan sobre la experiencia que fue para Martel adentrarse por primera vez en una obra nada más y nada menos de Di Benedetto, que aunque parezca difícil de adaptar tiene muchos puntos en contacto con el cine de la directora, en especial con la idea de un contexto geográfico alienante y de una quietud peligrosa. Pero para Rei Cine, ¿cómo fue trabajar con Lucrecia Martel?

“Para nosotros es un orgullo y un enorme privilegio estar trabajando con Lucrecia. Desde que nos conocimos en la escuela de cine la hemos considerado uno de nuestros referentes, y compartimos gran admiración por sus películas y por ella como directora. Así que llegar a ser los productores de Zama es en sí mismo un objetivo cumplido para nosotros. Pero a esto hay que sumar que el trabajo a su lado es muy enriquecedor. Nos inspira de forma muy generosa con su agudeza y experiencia, y al mismo tiempo es sensible a nuestro criterio e ideas. Creo que ese balance ha sido determinante a la hora de conducir la producción de esta película, que nació como dos grandes apuestas: la nuestra por atrevernos a sus vastísimas dificultades, y la suya por confiar en una productora joven para llevarla a cabo”.

Con respecto al rodaje, “tendrá una duración de nueve semanas. Comenzamos el pasado 18 de mayo en la provincia de Formosa con todos los condimentos épicos del caso; filmamos con varios extras y animales, en locaciones naturales que a veces están inundadas. Estas condiciones solamente resaltan la inmensa calidad profesional y humana del equipo técnico y los actores, verdaderos héroes que día tras día están poniendo el cuerpo para que Zama se convierta en la película que todos anhelamos”.

Pero las cosas no fueron sencillas en un principio. Desde el comienzo, el rodaje de la película se fue posponiendo y se tardó mucho en avanzar: “Cuando Rei Cine asumió la producción fue preciso repensar por completo el diseño del proyecto y la estructura de coproducción; ello implicó constituirnos como interlocutores principales de la película para diseñar un nuevo esquema de financiación, buscando integrar el potencial de Lucrecia Martel y sus socios históricos con la red de contactos de Rei. La financiación del proyecto ha sido y es una tarea de mucha complejidad; en paralelo la acompañaron las dificultades propias de configurar el andamiaje legal y financiero de una producción de este tipo, el desarrollo del guion y de los elementos creativos centrales (casting, arte, vestuario y locaciones). Acostumbrados a películas de otro tamaño, es la primera vez que incorporamos a las áreas técnicas en fase de desarrollo, y en este caso pensamos que los resultados han sido totalmente positivos gracias a la excelencia de todos los profesionales involucrados: Fabiana Tiscornia, Javier Leoz, Verónica Souto, Julio Suarez, Rui Poças, Renata Pinheiro y María Onis, por nombrar algunos. Fue a lo largo de este proceso que Zama se volvió posible. Eso ocurrió contra los pronósticos, gracias al compromiso total de Lucrecia Martel, de todos nuestros coproductores y productores asociados, de los actores y del equipo técnico que se embarcaron en la aventura, en un momento de la industria en el que películas como Zama difícilmente logran existir”.

Igualmente, Rei Cine no estuvo sola. El Deseo, que ya había apostado a La mujer sin cabeza, también se involucró: “El Deseo está presente en Zama desde la primera instancia de desarrollo del guion, aportando tanto desde lo creativo como desde lo económico, con una gran sensibilidad por las necesidades específicas de la película. Desde nuestra llegada ratificaron su compromiso, gesto que para nosotros fue una fuente de mucha confianza. Ha sido muy inspirador contar con el apoyo de Pedro Almodóvar, Agustín Almodóvar y Esther García a lo largo de este camino”.

Con buenos augurios para Zama, y como trampolín para un futuro promisorio, Rei Cine sigue proyectando su desarrollo: “Al día de hoy estamos trabajando con la primera película de Natalia Garagiola, Temporada de caza, y el segundo largometraje de Gonzalo Tobal, un thriller centrado en la figura de una joven acusada de asesinar a su mejor amiga en un caso que cobra estatus mediático. Adicionalmente, estamos coproduciendo proyectos en Chile y Uruguay, y nos encontramos desarrollando dos series de televisión. El lanzamiento de Zama marcará una nueva etapa en la productora, que esperamos con paciencia y expectativa”.

 

Compañías productoras: Rei Cine, Bananeira Filmes.

Compañías coproductoras: El Deseo, Patagonik Film Group, MPM Film, Canana, Louverture Films, Lemming Film, Picnic Producciones.

Apoyos: INCAA, ANCINE, FSA - Fundo Setorial do Audiovisual, CNC (Aides aux Cinemas du Monde), IMCINE, Programa Ibermedia, Nederlands Film Fonds, Ministerio de Cultura y Turismo de la Provincia de Salta, Ministerio de Turismo de la Provincia de Corrientes, CBA Worldview Award, CineMart, Berlinale Co-production Market.

Países de coproducción: Argentina, Brasil, España, Francia, México, Estados Unidos, Holanda.

Guión & Dirección: Lucrecia Martel.

Productores: Benjamín Domenech, Santiago Gallelli, Vania Catani.

Co-productores: Pedro Almodóvar, Agustín Almodóvar, Esther García, Marie Pierre Macia, Juan Pablo Galli, Juan Vera, Alejandro Cacetta, Joslyn Barnes, Eva Eisenloeffel, Pablo Cruz, Danny Glover, Susan Rockefeller, Leontine Petit, Joost de Vries, Natalia Meta.

Producción Ejecutiva: Matías Roveda, Benjamin Domenech, Santiago Gallelli, Vania Catani, Angelisa Stein, Juan Perdomo.

Productores Asociados: Juan Manuel Collado, Georges Schoucair, Fabiana Tiscornia, Alta Definición Argentina, Bertha Foundation, Julia Solomonoff.

Ventas Internacionales: The Match Factory.

Distribuidora en Argentina y Latinoamérica: Buena Vista International.