Balance cultural 2018: Nuestras obras maestras

Hacemos un breve viaje por las otras fuentes artísticas e indagamos sobre algunos de los más destacados aspectos de la cultura en este año.

Llegó el mes del año en que nos apasiona hacer balances: a nivel laboral, a nivel proyectos personales, afectivos, entre tantos otros. Desde la redacción nos preguntamos: ¿cuál es el balance cultural del año? Difícil de responder.

El 2018 fue un año muy duro a nivel económico y esto claramente se vio reflejado en nuestra área: el Ministerio de Cultura, creado en el año 2014, pasó a ser una Secretaría, lo que implica un recorte en el alcance de las prácticas culturales a la sociedad. De esta forma muchos agentes culturales se vieron afectados. Sin intenciones de abarcar la extensa agenda que conllevó el ambiente en la actual coyuntura, hacemos un recorte al que -sin duda- se le pueden seguir sumando más voces porque, por suerte, la cultura siempre está viva.

Pensemos en el sector editorial: uno de los más afectados por la crisis económica del país, con fuertes caídas porcentuales en las ventas de libros y un gran aumento en la producción de catálogos. Pero viendo el lado positivo, en abril tuvimos una Feria Internacional del Libro en la que contamos con la presencia de dos premios Nobel de la literatura: John M. Coetzee y Mario Vargas Llosa. A ellos se les sumó el gigante de Paul Auster, entre otros invitados internacionales. En agosto tuvimos una nueva edición de la FED (Feria de Editores), donde se reunieron más de 200 editoriales independientes de América Latina con una impronta renovada de la literatura (más intimista) con invitados como Claudia Piñero y Silvina Giaganti. Y en octubre se celebró la 10º edición de FILBA, con una noche de poesía entrañable de la mano de Elena Anníbali, Damián Ríos, entre otros. 

Pasando a la música, 2018 fue el año en que, después de 9 años, Radiohead tocó por segunda vez en la Argentina, un evento que quedará en el corazón de muchas y muchos que estuvieron casi una década esperando su regreso. También fueron de la partida Nick Cave, Roger Waters, Queens of the Stone Age, entre otras tantas bandas más. A nivel local vimos una gran revolución musical, en donde la voz femenina siguió sumando públicos; mientras que, en contraposición, algunos integrantes de bandas consagradas desde hace años (como es el caso de Pez u Onda Vaga) fueron acusados de abusos y violencia de género. También se creó un proyecto de ley para habilitar un mayor cupo femenino sobre los escenarios.  Desde Miss Bolivia y Sara Hebe a Marina Fages, pasando por Paloma del Cerro, entre otras, el indie argentino empezó a alzar la voz de las mujeres. El 2018 es el año en que Rosario Bléfari anuncia su regreso con una nueva banda. En cuanto a las revelaciones del año, hay que destacar a Louta (un joven de 24 años que irrumpió con fuerza en la escena local) con su disco ”Enchastre” y a las imparables bandas mendocinas “Usted Señálemelo” y “Perras on the beach”. 

En la escena teatral, este año tuvimos la retrospectiva del grupo “Piel de lava”, integrado en su totalidad por mujeres (Elisa Carricajo, Valeria Correa, Pilar Gamboa y Laura Paredes), que repusieron algunas de sus obras más destacadas como “Colores verdaderos” (2003), “Neblina” (2005), “Tren” (2010) y “Museo” (2014), a las que sumaron el estreno de “Petróleo”, una obra cargada de humor, ironía y una lucidez exquisita. Por otra parte, el Teatro Nacional Cervantes sigue dando alegrías con su renovada cartelera bajo la tutela del nuevo director Alejandro Tantanian: sin dudas la nota más alta del año se logró con “La vida extraordinaria” de Mariano Tenconi Blanco. Otra obra destacada del año fue “Hipervínculo” de Matías Feldman, en el Complejo Teatral San Martín, espacio que ya es un clásico porteño.  Pero no todas fueron buenas noticias, también en el teatro la crisis económica hizo de las suyas, con muchas salas cerrando sus puertas al no poder hacer frente a los tarifazos en los servicios, siendo el caso más emblemático el del “Teatro del Pueblo” (en la que sigue en pie “Terrenal” del maestro Mauricio Kartun): se debió pedir, de diferentes maneras, la colaboración del público para seguir manteniendo las puertas abiertas.

El recorte también llegó a los festivales nacionales, tanto del teatro como para los dedicados al cine: el caso más paradigmático fue el del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, ya una histórica cita para los amantes de la pantalla grande, que este año duró siete días en vez de los clásicos diez.  Pese a eso, se pudo disfrutar de estrenos nacionales de gran calidad, como fue el caso de la película de Ana Katz “Sueño Florianópolis”, además de poder contar con la presencia de Jean Pierre Léaud, el entrañable actor de “Los 400 golpes”. Este año también tuvimos un BAFICI en que las mujeres tomaron poder: el hito cinematográfico del año para el cine alternativo fue, sin dudas, “La flor” de Mariano Llinás (con su elenco dominado por las integrantes del grupo Piel de lava); así como el estreno de “Las hijas del fuego” de Albertina Carri. El gran éxito comercial de esta última en la trasnoche del Gaumont denota como la voz de las mujeres en la cultura va captando cada vez más miradas.

Sin dudas, haciendo un balance de la cultura 2018, por un lado, notamos cómo la escena local sigue sumando fuerzas para pelear al ajuste y, por el otro, cómo el auge de la lucha feminista impregna la cultura activa. ¿Qué nos traerá el 2019?