A Brasil con amor

Una nueva comedia de parejas en apuros se terminó de filmar hace pocos días. Los hermanos Diego y Pablo Levy (Masterplan, Novias-Madrinas-15 años) debutan en el mundo de las grandes producciones y se convierten en anfitriones de un viaje a Brasil. Haciendo Cine habló con Juan Pablo Colombo, uno de los productores ejecutivos de “All Inclusive”.

Pablo y Lucía conviven desde hace cinco años, no están casados ni tienen hijos.  Ella es una exitosa modelo publicitaria, y Pablo un frustrado arquitecto en relación de dependencia. Lucía está lista para dar el próximo paso y formar una familia, pero Pablo quiere antes tener su primer éxito como arquitecto. Y está cerca, muy cerca, solo tiene que convencer a unos inversores japoneses de que compren su proyecto.

Confiado en su inminente éxito, compra por Internet una oferta de una semana en un All Inclusive en Brasil como una sorpresa para Lucía. Pero el día de la presentación tiene un ataque de nervios delante de los inversores y su jefe termina despidiéndolo del estudio. Cuando intenta cancelar el viaje, ya es muy tarde: la oferta no admite reembolso. Le oculta a Lucía que está sin trabajo y viajan a Brasil. La semana de viaje pondrá a prueba a la pareja y la vuelta a casa traerá varios secretos… ¿Lo que pasa en Brasil queda en Brasil?

“Trabajar con Diego y Pablo Levy fue una muy buena experiencia. Al ser su primer largometraje con un presupuesto industrial, se están manejando en un contexto estructural novedoso para ellos, por lo cual se muestran muy receptivos a las propuestas de producción. Esta situación donde producción y dirección están verdaderamente alienadas en todos los aspectos facilita mucho su trabajo y el nuestro. Además, esta también es mi primera experiencia en el rol de productor ejecutivo, así que la dinámica es recíproca”, explica Juan Pablo Colombo (productor ejecutivo junto con Sebastián Perillo), y agrega: “Esta película tiene la particularidad de que el 50% del rodaje se desarrolló en Trancoso, Bahía, en Brasil. Sin ser una coproducción entre ambos países, fue un desafío muy grande por el diseño y la logística de la filmación. Fue clave, ya desde el vamos, que el hermano mayor de los directores tuviera una agencia de viajes en Trancoso, ya que funcionó como una especie de productor local”.

Consultado por Haciendo Cine sobre los imprevistos y particularidades del rodaje, el productor ejecutivo enseguida señaló el clima. La lluvia matinal de la zona tropical de Trancoso, en Brasil, generó temores respecto del plan de filmación. “La incertidumbre fue tal que se llegó a plantear que los personajes involucraran el mal clima en la historia. Pero finalmente no hizo falta utilizarlo, y logramos filmar lo que necesitábamos en momentos de buen clima. Otro desafío que nos pareció interesante abordar desde la producción fue lograr que los actores (y el equipo, de una manera u otra) viviesen su estadía como si estuvieran de vacaciones, ya que de eso se trata la película. Tratar de enmarcar el trabajo en un clima distendido y sin presiones no es ninguna genialidad. De hecho, es una constante intentar lograr eso en un set, pero es difícil, más que nada porque uno siempre está bajo ciertas presiones o exigencias. En este caso funcionó y, a niveles a los que yo no estaba acostumbrado, fue una experiencia grupal extraordinaria que influyó muy fuerte en el resultado del rodaje, y estoy convencido de que también va a verse en la película”, relata Colombo.

Basta ver las fotos que los actores fueron publicando en redes sociales para corroborar las palabras del productor ejecutivo de All Inclusive. “Los espectadores van a encontrarse con una comedia distinta, ágil, muy bien resuelta por Pablo y Diego Levy desde la imagen, sostenida por un elenco y un guion muy sólidos. Estamos convencidos de que va a gustarle a todo tipo de público”.