Campanella: ¨Larguirucho tiene mucha más importancia en la historia argentina que cualquier político¨

Todos saben que Campanella sólo habla de política vía twitter. Pero en la entrevista que HC le hiciera en el número de julio, hizo la excepción.

Fragmento de la entrevista publicada en la edición impresa del número de julio de 2013.

 

 

Estamos en un momento de plena campaña electoral y vos estás alineado como opositor al gobierno. Sabemos que sólo hablás de política por Twitter para que no te cambien las palabras, pero está claro que el éxito de Metegol va a implicar una exposición como cineasta muy grande con un producto que va a dar la vuelta al mundo.

Es verdad que yo firmé un contrato de exclusividad con mi Twitter para hablar de política, pero una de las cosas que es-peramos, que rogamos, con esta película es que tenga un éxito fuerte afuera para que cree una industria. Acá tenemos gente brillante en animación cuya opción es irse afuera o hacer freelos de cuarta por Internet trabajando a las tres de la madru- gada en su casa. Entonces, el objetivo es crear una industria de largometrajes de alto nivel, con productos nuestros o servicios de producción, como ha sido en la India o Corea. Pero no debido a épocas de dólar barato sino permanentemente, y por la calidad. Lo que estamos tratando de hacer con esta película, es algo que trascienda a este gobierno y al próximo. Por eso no quiero achicar la película hablando del día a día de lo que nos pasa, que me preocupa mucho y sí, que me angustia mucho.

Y que te lo van a preguntar en todas las notas.

Y ésta va a ser mi contestación, porque realmente sería una pena que esta película

entrara en la lucha cotidiana de la política. De hecho, tenemos un elenco que es un homenaje a la apertura política porque Coco Silly y el negro Fontova están totalmente alineados con el gobierno, Pablo es el conductor de TVR, y después están Fabián Gianola, yo, Miguel Ángel Rodríguez, o sea hay gente de todos lados. Y nos hemos llevado y nos seguimos llevando bien. Te cuento una cosa: la muerte de García Ferré fue una de las cosas que más tristeza nos causó, porque teníamos ganas de invitarlo al estreno y ovacionarlo todos. Larguirucho tiene mucha más importancia en la historia argentina que cualquier político. A Patoruzito lo conoce todo el mundo y nadie se acuerda ni quién era ni el presidente cuando se creó. Las cosas de la cultura trascienden a nuestra miserable política. Miserable en el sentido de que parece que no se moviera por ganas de un país de largo alcance sino porque están todos en la pequeña miseria del día a día. Todos, eh.

¿Esta idea tan pesimista te acompañó siempre o es algo que sentís últimamente?

No, no es pesimista. Es optimista porque creo que estamos cayendo a un punto tan bajo del cual sólo se puede subir. Lamentablemente en la Argentina parece que las cosas tienen que llegar a un punto extremo para que la sociedad tome conciencia de que hay cosas que no quiere más. Después de 50 años de dictaduras varias, tuvo que venir el Proceso para que realmente la sociedad dejara de decir que acá lo que hace falta son los milicos. O sea, tenía que venir una dictadura sangrienta. Y bueno, por ahí quizás tiene que venir esta sequía que uno ve en el ámbito político para que nos empecemos a comprometer un poco más.