Con la muerte en los talones

Mezclando los registros de ficción y documental, Baltazar Tokman presenta en Casa Coraggio un mundo donde la muerte marca el pulso de una familia. Entre los ataúdes y las coronas habita la historia de una mujer joven que intenta averiguar dónde construir su vida.

Baltazar Tokman canalizó un duelo personal mediante Six Feet Under, la serie clásica de HBO. Durante ese proceso el director esbozó una idea que tomó forma, luego de algunos años, en Casa Coraggio. La quinta película de Tokman es la historia de una mujer, Sofía, que vuelve a Los Toldos para reencontrarse con su familia, que maneja la funeraria que le da título a la película. Mezclando ficción con realidad, y utilizando recursos del documental de observación, Casa Coraggio es un relato sobre legados y tradiciones que interpela acerca del desafío de mantener viva una empresa que se alimenta de la muerte.

 

¿Qué influencia tuvo Six Feet Under en la realización de Casa Coraggio?

Vi Six Feet Under hace ocho años. Estaba llegando a los cuarenta y mi posibilidad de ser padre por segunda vez se desvaneció por la pérdida de un embarazo. Pasé por una desilusión muy grande y entré en comunión con esa serie. Fue un proceso sanador y de aprendizaje.Con esa carga emocional, imaginé que en algún lugar debía existir una familia como la que protagoniza la serie y me puse a buscarla. Durante la investigación aparecieron tres o cuatro posibles y una de ellas era la Coraggio. Me escribí algunos mails con Sofía Urosevich (protagonista de Casa Coraggio), pero en ese momento todo quedó en el tintero. Luego, en 2015, me invitaron a un festival de La Plata para proyectar mis películas y me encontré con que Sofía era la programadora. Luego de ese encuentro todo se precipitó, conocí a su familia, la casa funeraria, sus conflictos, y les propuse hacer una película.

 

Contame del rodaje y del trabajo con los no actores. ¿Cómo se tomaron que invadas su lugar de trabajo?

Estaban todos muy bien predispuestos, ansiosos y también con dudas, pero se fueron relajando con el transcurso de los días. Al comienzo me preguntaban qué tenían que hacer. Yo les decía que solo prepararan la cena o que se sentaran a comer: “Hacé tu trabajo como lo hacés siempre”. Esa cotidianidad, en realidad, estaba manipulada por un guion que ordenaba y los temas se introducían mediante indicaciones que yo les daba. 

 

Casa Coraggiopresenta momentos de tono documental pero siempre se mantiene como una ficción sólida. ¿Cómo fue el trabajo con el guion en este sentido?

Mantuvimos una serie de encuentros con los integrantes principales de la familia. Ellos me contaron quiénes eran y cuáles eran sus aspiraciones. Fui detectando los conflictos y sobre esa base trabajamos el guion acerca de esta empresa con 120 años de historia. Surgió la pregunta de siempre sobre la responsabilidad familiar y ese anhelo de perpetuidad que todos tenemos: algunos sacan fotos, otros guardan el mechón de pelo, otros, como yo, hacemos películas para seguir vivos en ellas.

 

En las primeras charlas de la protagonista con su familia, ella los interroga casi como entrevistándolos.

Sofía es una gran actriz y servía de doble comando: actuaba y hacía actuar a los suyos. Siempre estaba atenta a su desempeño ante la cámara y también al de sus familiares. Solo en las escenas más fuertes o más documentales pude sentir que retraté a la verdadera Sofía. Ella se daba cuenta cuando algo no estaba saliendo y entonces introducía el contenido indagando a los suyos de forma natural.

 

La película juega con la ambigüedad entre ficción y realidad. Las escenas más potentes en este sentido son las dos en las que se prepara un cuerpo para el servicio fúnebre. ¿Hubo alguna preparación o tensión espacial al momento de hacerlas?

Hubo mucho respeto y se plantearon como escenas de observación pura. Primero se observaba y luego la puesta en escena se acomodaba a las situaciones. Cuando todo estaba más relajado empezábamos a intervenir, a acomodar luces, a repetir tomas y a pedir alguna que otra cosa a los actores. 

 

La banda de sonido de la película crea climas muy particulares. ¿Cómo fue el trabajo con la música?

La historia de Casa Coraggio empieza con Juana Silva, una mapuche que tenía el conocimiento de enterrar a los muertos y que fue raptada por un miembro de la familia Coraggio como única manera para hacer viable el amor que había surgido entre ellos.En la película incluimos una voz femenina que canta en mapuche y es de alguna manera la voz de los ancestros que le hablan a Sofía. Todo esto es muy sutil, claro, pero acompaña el conflicto interno, el coming of age del personaje. Esa voz es la que enciende el llamado de la responsabilidad familiar. 

 

Casa Coraggio

De Baltazar Tokman

Estreno: 6 de julio (Compañía de Cine)

2017 / Argentina / 86’