"De nuevo otra vez": El tiempo todo entero

Romina Paula, una de las figuras más destacadas del teatro independiente, debuta en la dirección cinematográfica con este filme donde vuelven a aparecer sus inquietudes formales bajo otro cariz.

Romina Paula es una creadora renacentista con todas las letras. Desde mediados de la década del 2000 que su nombre es uno de los más destacados de la cartelera teatral independiente. Sus obras “Si te sigo muero”, “Algo de ruido hace”, “El tiempo todo entero” y, en particular, “Fauna” fueron algunas de las piezas teatrales más celebradas de esos años.

Como novelista tiene tres obras en su haber: “¿Vos me querés a mí?”, “Agosto” y “Acá todavía”. Pero muchos la ubicarán, sin dudas, por su trabajo actoral, ya que, es una de las Primeras Damas del cine independiente actual o de -lo que podríamos llamar- la Segunda Ola del Nuevo Cine Argentino: partenaire de Esteban Lamothe en “El Estudiante” y nombre recurrente en la filmografía de Matías Piñeiro desde la primera hora; además de varios coqueteos con el mainstream, por ejemplo, su participación como la esposa del personaje de Joaquín Furriel en la televisiva “El Jardín de Bronce”.

Ahora, la dramaturga, actriz y escritora Romina Paula debuta en la dirección cinematográfica con “De Nuevo Otra Vez”, recientemente galardonada en el Festival Internacional de Uruguay y parte de la competencia del 9 FICIC (Festival de Cine Independiente de Cosquín) luego de su estreno mundial en la selección Bright Future de Rotterdam.

El film, una reflexión sobre los recuerdos y la maternidad, propone una mirada diferente del pasado, combinando historia familiar y archivo fotográfico con ficción. Esta fusión le sirve para abordar la maternidad desde un lugar que pretende alejarse del planteo «feliz y tierno» que se hace usualmente sobre el tema.

En “De Nuevo Otra Vez”, Romina vuelve a la casa familiar luego de haber sido madre. Provisoriamente alejada de su novio, el padre de Ramón, se refugia en la casa de su madre Mónica, incapaz de tomar una decisión respecto de su pareja. Allí se ve sumergida en la temporalidad de su madre, de ella como hija, e intenta dilucidar qué desea. De visita en Buenos Aires, Romina da clases de alemán, intenta retomar su vida de soltera, salir de noche, conectarse con quién era antes de la experiencia del avasallante amor a su hijo. Necesita comprender quién es, retornando a sus orígenes y reconstruyendo algo de la historia familiar.

¿Cómo empezó el proyecto?

A fines del 2017 Diego Dubcovsky me propuso adaptar al cine, actuar y dirigir la primera parte de mi novela “Acá Todavía”. Y yo le contraoferté la idea para esta película, manteniendo la misma estructura de ocupar esos tres roles. Tenía esa idea audiovisual desde hace mucho y la propuesta de Diego le dio un marco a ese deseo.

¿Y cómo fue esa experiencia de cumplir los tres roles en cine?

Escribí el guion sabiendo que yo iba a actuarlo, así que, de algún modo la guionista consideraba a la actriz y a la directora. Quiero decir que escribí una película que pensé que podía actuar y dirigir, no es que fue una decisión de último momento. Y después, en cuanto al rodaje y a los aspectos más técnicos, por supuesto que todo el equipo sabía que era mi opera prima y que no vengo del cine, así que, delegué mucho en la directora asistente Rosario Cervio y en el DF Eduardo Crespo, que sí son de este rubro y tienen mucha experiencia, y también en todas las cabezas de equipo.

¿Y cómo resultó esa experiencia al momento de rodar?

Intentaba concentrarme en lo que estaba haciendo en cada momento: cambiarme el vestuario, charlar la escena con el actor, ver el cuadro, actuar. Intentaba no ponerme ansiosa con lo que venía después o los problemas que podíamos llegar a tener. En eso colaboraba mucho el equipo de dirección y el de producción: en contener y adelantarse a posibles problemas.

¿Siempre te planteaste hacerte cargo del rol principal?

Consideré la posibilidad de no ser la actriz, pero la idea de que sea yo estuvo desde el principio, desde la propuesta de Diego. Igual, sí sabía que quería filmar a mi mamá hablando en alemán, así que, tendría que haber conseguido a una actriz que hablara en alemán y a un niño que fingiera tener un vínculo con mi mamá; y tampoco sabía cómo se llevaría mi madre con la actuación, entonces, me pareció más orgánico que fuéramos nosotros. Me parecía que el pacto era más claro así. Y tiene algo de ensayístico todo, la indagación sobre la coyuntura de ese momento en la vida de ella cruzado con algo de la historia familiar.

¿Cómo fue el trabajo con el guion?

Fui trabajando el guion con Diego (Dubcovsky). Es decir, él leyó versiones sucesivas. Pero a grandes rasgos podría decir que hubo dos versiones: una para empezar a filmar y otra en la que reescribí algunas cosas para la segunda etapa de rodaje. Filmamos en dos etapas del año pasado.

¿Cómo fue ese rodaje partido?

Bueno, la primera semana rodamos en la casa de mi madre y sus alrededores y fue casi todo con ella y con Ramón. Excepto por las escenas con Pablo Sigal que también son ahí. Y la segunda etapa fue con los actores, en Capital Federal, con extras, escenas más producidas o más convencionales en cuanto al tipo de trabajo con personas que memorizan texto y demás. Pero, ahora que lo pienso, no fue tan distinto el trabajo en cada etapa. En algún momento tuve pánico de no tener tiempo de memorizar mis escenas, teniendo que ocuparme de tantas otras cosas. Sin embargo, se ve que como también las había escrito, no me costó nada saberlas. Disfruté mucho de ocupar esos tres roles, la verdad. ¡No había tiempo muerto en el rodaje, siempre tenía algo para hacer y eso me pareció una gloria!

LA MATERNIDAD

Tanto en su última novela, “Acá Todavía”, como en “De Nuevo Otra Vez”, la maternidad ocupa un rol preponderante.

Al respecto, Romina comenta: “Escribí escenas que, pensaba, mi mamá y Ramón podían atravesar sin sentirse muy lejos de sí mismos. A un niño de tres años no iba a pedirle que hiciera algo en particular, entonces, tratamos de acomodarnos nosotros a él. Y claro que solo son algunas reflexiones en torno a la maternidad para mí. No llega a ser un tratado ni mucho menos, pretende ser algo así como el registro de una contingencia, con algunos pensamientos en torno a esa contingencia”, afirma.

 

LAS TEXTURAS DEL FILME

Llaman la atención las diferentes texturas de imagen que hay en la película...

Cosas como lo de las diapositivas también estuvieron desde el principio. Estaba conversado con Eduardo Crespo (Director de Fotografía), que por suerte colecciona diapositivas y tiene vínculo con material de archivo. Además, en su propia película como director, “Crespo”, él también trabajó con materiales de distinto origen. En la película está esta idea de los planos temporales que se superponen y cada uno tiene su soporte -por llamarlo de alguna manera-, aunque después eso se vulnera cuando los actores estamos sobre diapositivas proyectadas, en una suerte de limbo espacio-temporal.

 

EL ESTRENO

Luego de su paso por festivales, el estreno comercial no se hará esperar y junio será el momento.

Al respecto, Paula comenta: “¡Tengo muchas ganas de estrenarla en Buenos Aires! Ya la vio gente de un pueblo de Siberia y no la vieron los actores ni parte del equipo, es absurdo. Así que, eso: con muchas ganas de compartirla con los que la hicieron, con gente que conozco y ver también si puede tener un público que exceda el círculo más cercano. Pretendo acompañarla lo más posible cuando se de acá en Buenos Aires”, dice.

Pero no solo “De Nuevo Otra Vez” está en el horizonte de la directora: “Presento una performance en el Patio de los Naranjos del Centro Cultural Recoleta en el marco de la Bienal de la Performance. Es una intervención que se llama “Caminantes”. Y en octubre estrenamos “Reinos”, una obra que coescribimos y dirigimos con Agustina Muñoz y Margarita Molfino en la Sarmiento, con curaduría de Vivi Tellas. Y, en el medio, voy a estar en algunos festivales con la película”.