"El bosque de los perros": Hablamos con su director y protagonista

La ópera prima de Gonzalo Zapico ya está en los cines y hablamos con él y con Lorena Vega

Una joven de 35 años vuelve a su pueblo natal después 15 años. Su llegada removerá el pasado y algunos secretos. Lo inevitable está por suceder.

Esa es la premisa de la ópera prima de Gonzalo Zapico, protagonizada por Marcelo Subiotto y Lorena Vega, y con destacados nombres en el reparto como Guillermo Pfening,  Angelo Mutti Spinetta, Julieta Brito y  Francisco Macia.

Hablamos con Zapico y con la protagonista, Lorena Vega, sobre la producción de este drama de suspenso.

La película llevó tardó mucho tiempo en realizarse ¿por qué?

 Gonzalo Zapico: Fue un proceso extenso, el guion en su comienzo eran ideas sueltas sobre adolescentes a la hora de la siesta, eso en un principio, era algo que venía trabajando y luego entraron ellos como adultos, tomaron más fuerza, escribí el guion cuatro veces,  y la parte de los adultos tomó más valor. Al comienzo eran ideas que uno además no sabía a donde ir.

¿Algo te disparó la historia?

 Gonzalo Zapico: No sabría cómo explicarlo, es como que de golpe un día aparecen cosas, empiezan a moverse las piezas para tener una historia en la cabeza, me manejo siempre por estructuras y cuando sé cómo empieza y continua arranco la escritura, no lo hago sin eso, tal vez otros lo hacen de otra manera, quedó luego más relegado lo de los jóvenes y aparecieron los adultos con sus motivaciones.

¿Cómo fue ponerle un rostro a los personajes?

 Gonzalo ZapicoCuando ya tenía la estructura y sabía por dónde iba la historia, ya sabía que Lorena iba a ser la protagonista y encaré por ahí el relato. El resto de los actores apareció cuando ya estaba el guion en el Instituto y el elenco son amigos con los que me gustaba trabajar. A mí no me gusta la instancia del casting, me parece incómoda, lo hicimos para los más jóvenes, porque tenían que ser parecidos a Marcelo Subiotto y Guillermo Pfening.

La Mariela joven es igual a la Mariela adulta y terminamos todo allí. Cuando vino, que fue la última del casting me asombré. El resto fue apareciendo. Casi todos se fueron sumando y por recomendación en algún punto se sumaron a la propuesta.

Lorena, ¿fue difícil encarnar a Mariela con todas las aristas que tiene?

Lorena Vega: Mariela genera varias cosas, me siento más cerca de ella que la gente, porque tenía que entenderla para actuarla. Conozco el guion desde su origen, con Gonzalo, mi pareja, tuvimos siempre el deseo de trabajar juntos, lo hicimos, en cortos, y en otros proyectos industriales, y este guion lo conozco desde su origen. En un primer momento eran protagonistas los adolescentes, entusiasmado en contar lo que hacían en la siesta cuando nadie los ve, luego comenzó a indagar en los motores que los impulsaban. Gonzalo es de un pueblo, hoy es una ciudad, Río Gallegos, pero conoce los mecanismos del lugar y eso ha sido inspirador para él. Luego apareció el presente de los personajes. Tuve una gimnasia con el guion más activa. Mariela tuvo dos episodios traumáticos en su vida, queda huérfana, fue un accidente, se siente culpable.

Habiendo pocos roles femeninos protagónicos en los que la mujer encara la acción, ¿buscás que sea así para participar en los proyectos?

Lorena Vega: Después de participar en muchos proyectos con roles pequeños, como búsqueda artística, me ha encantado, en este punto, estando de principio a fin me encantó, aún no puedo elegir qué hacer y qué no, no me llueven proyectos, sí lo que me llega es materia de análisis y pienso qué puedo sumar, expresivamente cómo me sirve, en tiempos materiales del trabajo, la materia actoral y me parecía que Mariela era difícil, pero atractivo, por una humanidad compleja que tiene, poco empática, porque sabemos que aquellas que vivieron estos hechos traumáticos es difícil, aún en estos tiempos, en donde siguen naturalizándose situaciones y comportamientos. Esos hechos llevan por delante a las personas con diferentes respuestas, y ella es una mujer que ha quedado desprotegida, hace síntoma y pone en escena con los perros una suerte de venganza, desquite, dolor y luego de eso sufre un episodio de abuso, que suceden en otros espacios, pero más cuando hay padres ausentes, y pasa en todos lados, son momentos donde se cruzan muchas cuestiones, de estar vulnerables, expuestos, un lugar donde hay mucho aprovechamiento, es una etapa difícil que hay que cuidar.