El clan: Números y premoniciones

El periodista Javier Erlij habló con Axel Kuschevatzky, productor de El clan y de otros grandes éxitos en términos de taquilla cinematográfica, en una entrevista en la que se aborda el desempeño de la última realización de Pablo Trapero y se evalúa el primer semestre del año para el cine argentino.

“No podemos comparar El clan con Relatos salvajes ni con otros films que hayamos producido. Las películas no son todas iguales, las pensamos en términos de sí mismas: pensamos en cuál es un objetivo de taquilla y de audiencia saludable para cada una, etcétera. Hasta el momento, los números de El clan excedieron cualquier cifra que hubiéramos imaginado; igualmente estamos a pocos días del estreno, y tanto en mi caso como en del resto de los productores somos muy prudentes en lo que respecta a los pronósticos del desempeño”, comenta Axel Kuschevatzky, productor y periodista. El clan fue producida de forma conjunta por K &S, El Deseo (perteneciente a los cineastas Pedro y Agustín Almodóvar), Telefónica Estudios, Telefe y Matías Mosteirín.

“El 2014 fue un año muy atomizado: en el caso de Relatos salvajes, que tuvo un éxito bestial, solo en el período anterior cortó casi 3,5 millones de entradas y este año 500 mil personas más. Bañeros 4 llevó a las salas casi 900 mil espectadores, y las que la seguían quedaban notoriamente mucho más abajo”, detalló el productor.

Según él, este año el comportamiento fue totalmente diferente. Durante el primer semestre, la película Abzurdah (producida, entre otros, por HC Films y Kuschevatzky) llevó 800 mil asistentes, cuando la expectativa inicial era mucho más baja. Lo mismo pasó con Papeles en el viento, dirigida por Juan Taratuto, que generó una convocatoria de casi 400 mil personas. “Con respecto a Vóley, de Martín Piroyansky, atrajo a las pantallas a 104 mil espectadores, cifra muy similar a la remake de La patota, que congregó 143.000, casi el doble de lo que pensábamos”, analizó el periodista.

En términos de audiencia, observó Kuschevatzky, el estudio de los concurrentes a cada proyecto tiene que ver con la complejidad y la naturaleza de cada proyecto. “En el caso de La patota sentíamos que era un material complejo, iba a generar discusiones, con lo cual hicimos un número muy elevado para el tipo de material que presentamos. Desde 2008 hasta hoy, lo primero es un refinamiento del cine masivo, pero al mismo tiempo sumado a una promoción muy fuerte por el lado televisivo. De nuestra parte, con nuestro socio Telefe, que les genera a las realizaciones un perfil muy alto por definición. También la apertura a una narrativa de género, y sumaría un factor que se fue dando por un recambio generacional. Muchos directores y productores apuntando a una misma dirección”, reflexionó sobre los cambios sufridos en el mercado cinematográfico.

“En los últimos años hay una línea continuada en el tiempo de películas accesibles, al mismo tiempo de género y autorales, y no es una cada dos años; tenemos tres o cuatro mínimo por año. El público empezó a estar mucho más dispuesto a concurrir a ver producciones de factoría nacional, y empiezan a verse desafíos distintos de los que había hace un lustro, que tenían que ver con si se iba o no a ver una opción de material audiovisual argentino”.

El periodista no cree en una pantalla nacional ligada solo al rostro de Ricardo Darín o de Guillermo Francella, pero sí cree que, junto con Adrián Suar, son las tres mayores estrellas masculinas que tiene el cine argentino hoy. “Igual no me parece que el cine argentino esté atado a ellos; en otros años hubo realizaciones que funcionaron muy bien sin ellos. Lo que sí creo es que la presencia de ellos tres genera un nivel de percepción más alto y nos ahorra a todos un trabajo de comunicación muy grande. La realidad es que nuestro país produce más de 150 producciones anuales, y Guillermo y Ricardo filman una o dos por año, y Suar cada tres años. Yo sería muy cuidadoso de decir que la industria local es dependiente de Francella o Darín. Lo que están empezando a aparecer son actores que tienen un rango de convocatoria que no tenían antes. Es el caso de Sin hijos, protagonizada por Diego Peretti, o de Abzurdah”, indicó productor.

Dentro de las novedades de impronta local que calientan la taquilla, el periodista cuenta que nos queda por ver Truman con Ricardo Darín, Dolores Fonzi y el actor español Javier Cámara, dirigida por el reconocido director español Cesc Gay, que se estrena en septiembre. También llegará El espejo de los otros, de Marcos Carnevale, que según Axel tiene un elenco que podría definirse como los Avengers del cine argentino: Oscar Martínez, Norma Aleandro, Ana María Picchio, Leticia Bredice, Graciela Borges y Alfredo Casero, entre otros.

“Este es un año increíblemente extraordinario para el cine argentino: tuvo un film nominado al premio Oscar (Relatos salvajes fue nominada como Mejor Película Extranjera) y películas reconocidas en la mayoría de los festivales internacionales”, concluyó el productor.

Kuschevatzky es reacio a hacer pronósticos sobre si El clan superará o no en cantidad de concurrentes a Relatos salvajes. Lo que sí queda claro es que la industria local tiene mucho para celebrar en materia de cantidad de realizaciones, y queda demostrado que se puede lograr una industria rentable del cine argentino que combine popularidad con calidad.