En perspectiva

El flamante sello editorial Los Ríos lanza el primer título de su colección sobre cine: Abbas Kiarostami, un exhaustivo trabajo sobre la obra del realizador iraní.

La publicación del libro Abbas Kiarostami señala y reafirma oportunamente la vigencia de un director que se ha venido interrogando durante décadas, a través de su filmografía, acerca de la ontología de la imagen cinematográfica. En esa obra tan rica como heterogénea hay una voluntad –única en la actualidad, casi baziniana– por captar esa ambigüedadde lo real de la que está impregnada toda imagen. Existe en la filmografía de Kiarostami, conformada tanto por películas educativas como por films no narrativos y metadiscursivos, videoinstalaciones y documentales, una mirada que prefiere construir su creencia en la imagen basándose en la interrogación y en la incertidumbre sobre lo real, y no en un mero recorrido de certezas acerca del mundo. Y ese corpus es abordado de una manera exhaustiva e inédita por el crítico norteamericano Jonathan Rosenbaum y por la crítica y cineasta iraní Mehrnaz Saeed-Vafa en el indispensable libro que publica Los Ríos bajo la curaduría editorial de Roger Alan Koza. El volumen en cuestión tiene la estimable característica de estar constituido por un amplio abanico de registros que le aporta fluidez y complejidad a la lectura.

Dos ensayos abren el libro y ofrecen diferentes perspectivas sobre el autor de El sabor de la cereza. Por un lado, Rosenbaum sitúa a los primeros trabajos de Kiarostami en la genealogía de un tipo de cine pedagógico –deudor de una película seminal, el cortometraje sobre un leprosario dirigido por Forugh Farrokhzad y titulado La casa está oscura, de 1962–, al que le adjudica el hecho de “poner de moda en Irán las películas sobre niños”. A partir del estudio de esa parte más desconocida de su obra, se recorren distintos estadios estilísticos, desde la Trilogía de Koker (iniciada con ¿Dónde está la casa del amigo?) hasta A través de los olivos y ABC África. El estudio de Mehrnaz Saeed-Vafa es ilustrativo en su abundante información sobre el contexto socioeconómico y cultural en que fueron producidas sus películas. Es interesante también la manera en que Saeed-Vafa pone en perspectiva a la poesía iraní contemporánea como una de las principales fuentes de inspiración del cine de Kiarostami. El libro se completa con entrevistas al realizador y entre los autores, conversaciones telefónicas y un completo apéndice con las fichas técnicas de todas sus películas.

Es destacable uno de los textos de Rosenbaum que cierran el libro: “Viendo películas de Kiarostami en casa”. En él se plantean varios temas problemáticos afines a la actualidad del cine en general: la tensión entre regionalismo y globalización, la modificación de la situación espectatorial en el contexto de los nuevos formatos digitales y la recepción hogareña por las vías del DVD. El libro Abbas Kiarostami amplía y complejiza la obra de uno de los cineastas más vitales de la producción cinematográfica actual.