Free Fire

MI 23, 17:30, AUD

Producido por Martin Scorsese, el último opus del cineasta británico Ben Wheatley festeja gestos de un cine de acción de décadas pasadas, reenvía sus combos de puteadas, chistes y balaceras al universo de Guy Ritchie o al Tarantino de Perros de la calle, sin caer en la tentación de tomarse demasiado en serio a sí mismo. Esa es su vitalidad, su correspondencia personal y caricaturesca al universo ultraviril que ostentó el género en los años 80 y 90. 

Free Firetransita entre la comedia, el suspenso y la acción con fluidez. En un acentuado derroche de testosterona, y con una propensión a interpelar al espectador desde el aturdimiento sonoro, la película se desarrolla casi íntegramente en una única locación: un galpón donde se celebra el tráfico de un cargamento de armas entre dos bandos cuyos integrantes son tan machazos como inexpertos. En ese contexto, ante la inminencia de un altercado, al ambiente se caldea entre ambos grupos criminales y comienza el ida y vuelta de tiros más largo de la historia del cine. Wheatley decide extenuar una situación de conflicto que podría ser solo un elemento bisagra entre secuencias, y la convierte en el punto neurálgico de su trama. Una acumulación de escenas de tiroteos de conjunto, que son la contracara de esas escenas coreográficas y estilizadas que vemos en el cine de Johnnie To.

MI 23, 17:30, AUD