"Hojas verdes de otoño": Crónica de un niño solo

Con decenas de películas a cuestas, los directores creadores de Cine con Vecinos de Saladillo vuelven a la pantalla grande.

Fabio Junco y Julio Midú han desarrollado a lo largo de 20 años un trabajo asociado a la producción cinematográfica que posibilitó el desarrollo de películas con la participación de actores amateurs, y, por otro lado, una carrera como productores independientes llevando adelante proyectos de diferentes características.

En Hojas Verdes de otoño suman a la inexperiencia de intérpretes la participación de talentos como los de Mimí Ardú, Marcelo Subiotto, Osvaldo Santoro, Pochi Ducasse y Mariano Bertolini para darle verosimilitud a la historia de Dante (Bautista Midú), un joven que lidia con los problemas de su familia mientras comienza a descubrirse como ser deseante.  

En ese descubrirse, sus ansias por estar mejor, progresar y avanzar con sus sueños, siempre se encuentran obstaculizadas por una madre ausente, un padre alcohólico, y un abuelo que no dialoga con su papá desde hace años. Gritos, discusiones, y peleas son las rutinas de un niño entrando en la adolescencia que necesita un rumbo y una guía.

La historia de Dante es una versión romántica y tamizada de mi infancia. Esta historia “inspirada en hechos reales” como gusta decirse, es en realidad una reconstrucción ficcional de sucesos que marcaron mi niñez y adolescencia, pero con la ventaja que ese racconto ocurre pasados varios y suficientes años desde los hechos reales. Eso te permite trabajar a cierta distancia ciertos sucesos que ya están sepultados por la “encantadora pátina del tempo” como dicen a los turistas en Roma”, dice Junco.

Sobre la interacción de actores y no actores Midú afirma “siempre que tenemos la oportunidad de hacerlo, lo hacemos. Hace más de 20 años que trabajamos con vecinos y tenemos un elenco de casi cien vecinos que están en condiciones actorales para interpretar roles importantes y componer universos que están bastante lejos del mundo que ellos conocen”.

Ardú, Subiotto, Santoro, Ducasse y Bertolini son esos actores experimentados que ofrecen un tono distinto en la película, sobre cómo los seleccionaron dice Junco “nos atrae la fuerza expresiva de Mimí Ardú. Ella incluso nos acompañó en nuestros primeros largometrajes de producción independiente. Su personaje tiene una potencia latente, como un volcán a punto de estallar. A Marcelo Subiotto lo conocimos en el rodaje de “El bosque de los perros”, de nuestros productores socios de D70 CINE, y también nos encantó su trabajo en la película “Animal”. Y nuestro amigo Mariano Bertolini nos ayudó a dar con Osvaldo Santoro y Pochi Ducasse, a quienes queríamos en los roles de esos abuelos tan tiernos y rústicos a la vez. Con las vecinas y los vecinos la tarea fue simple, ya son más de 100 los que nos acompañaron en los casi 30 largometrajes de ficción de producción independiente que hicimos en Saladillo, nuestro pueblo natal. Y los/las conocemos muy bien. Y ante cada proyecto, nos surge claramente en que papel encaja alguno de ellos/ellas. Después de veinte años de rodajes “a pulmón”, sentimos que tienen su espacio ganado y una fuerte impronta transitada en el oficio, aunque no hayan estudiado nunca actuación. Surgieron momentos de actuación muy bellos en entre actores profesionales y los denominados “vecinos actores”.

Y Midú agrega sobre si fue complicado aunar las energías en el set de los dos tipos de actores “no fue difícil. Los vecinos que participaron del rodaje tienen mucho oficio delante de cámara. Ellos nos conocen mucho, saben que es lo que buscamos de ellos y nosotros también los conocemos mucho. Eso facilita la tarea y todos podemos disfrutar del momento y del resultado”.

La película incluye varias escenas en exteriores, también algo que caracteriza al cine de la dupla, sobre el rodaje de las mismas Junco dice que la mayor complicación “el frío húmedo de las zonas rurales cercanas a Saladillo fue el único enemigo. Y dificultó bastante el rodaje en las escenas realizadas en el arroyo, en los descampados y en el cementerio. Fueron tres semanas intensas (de lunes a sábados), articulando los tiempos de los actores y actrices profesionales que en ese momento estaban trabajando en teatro y televisión”.

 

Midú reflexiona sobre qué le gustaría que la gente encuentre en Hojas Verdes de Otoño “que la gente perciba, o al menos sienta por un instante, lo doloroso que es “no poder poner en palabras” eso que a uno le hace mal o lo lastima. Cómo “ese silencio” puede acorralarte y empujarte al abismo de la soledad. Yo creo que el tema de la película es la incomunicación. Adultos que no pueden decir las cosas, que se guardan todo y eligen como único camino el silencio, la soledad, la distancia. No dicen lo que piensan y mucho menos, lo que sienten. Dante, que sólo es un niño, logra hacerlo sin problemas. Habla con su mamá, con su padre, con los abuelos, médicos, vecinos, amigos, sin importarle ni el color ni la edad de quien tiene enfrente. Y eso, creo, es lo que lo mantiene vivo, en medio de tanto mundo hostil”.

En mayo iniciaremos la pre-producción de Yo Traidor que dirigirá nuestro socio y amigo Rodrigo Fernández Engler. Él también fue el autor y director de Soldado Argentino sólo conocido por Dios, que estrenamos juntos en abril de 2017 con más de 60.000 espectadores. Este nuevo proyecto cinematográfico se filmará en locaciones de Córdoba y en las costas de Rawson. Otro enorme desafío será iniciar muy pronto Arequita, nuestra primera película de animación que es un proyecto entrañable que nos acercó nuestro socio y amigo uruguayo, Javier Figueroa (Empresa Locomotion). En esta nueva aventura también nos acompañan nuestros socios Eduardo Núñez y Rodolfo Hoppe. Arequita es una película de animación destinada a la audiencia infantil, como hicimos en 2011 con Diego Topa y el film Hermanitos del Fin del Mundo”, dice Midú sobre cómo seguirán en el año trabajando.

Y lo que sigue es nuestra primera película de espionaje, también con apoyo del INCAA. Nos presentamos con el proyecto Patria, basado en la genial novela del uruguayo Raúl Vallarino, sobre la vida de África de las Heras, una espía de la KGB. Ya estamos en conversaciones con la actriz que para nosotros es la “ideal” para interpretar a esta atractiva espía, que vivió oculta en Montevideo durante la Segunda Guerra Mundial” concluye Junco.

Por Rolando Gallego