"Introduzione all Oscuro": Explorando el dolor

El nuevo largo de Gastón Solnicki explora el vacío que dejó la muerte de su amigo y director del Festival de Cine de Venecia, Hans Hurch.

Transitar un duelo es una tarea harto compleja. Perseguir un ideal del mismo es imposible. Cada persona lo atraviesa como puede y como le sale. Ante la inquietud de homenajear, de alguna manera, a Hans Hurch, director del Festival de Cine de Venecia, fallecido de manera sorpresiva, el realizador argentino Gastón Solnicki se propone transmitir impresiones visuales que trascienden la pantalla y que interpelan al espectador desde sus propias sensaciones.

A la pregunta ¿cómo se puede construir desde el dolor un film que refleje una semblanza personal sobre aquel que nos ha dejado? Solnicki responde con un viaje personalísimo sobre ideas, recuerdos, evocaciones sobre Hurch, que en su ausencia se transforman en presencia.

Introduzione all Oscuro es la respuesta potente y centrípeta con ideas y materiales sobre el duelo, que los universaliza y los transforma a partir de la multiplicación de materiales y formas con los que trabaja.

No importa ya el vínculo que Hurch tuvo con Solnicki, mucho menos los rumores que agitaban la relación que mantenían, una amistad entrañable fundada en el cine, la literatura y el arte, motores de pasiones que mueven a los sujetos.

Si en sus anteriores realizaciones el errabundeo confirmaba un método de dirección basado en intuición y no en fundamentos, aquí esas decisiones se superan ante la multiplicidad de ideas que configuran los pasos de Solnicki recuperando a su amigo en las ciudades en donde el protagonismo del sentimiento acalla la linealidad.

Música, juegos, cafés, bares, la noche como compañera y la voz de Hurch en off construyen un relato sólido, a pesar de sus disrupciones, sobre la importancia del otro en la vida de uno y la necesidad de completarse a pesar de ausencias.