Kryptonita inicia

La delirante liga de la justicia de La Matanza que Nicanor Loretti trae ahora a la pantalla tiene, como toda historia de superhéroes, una génesis. Hablamos con Leo Oyola, el autor de Kryptonita, la novela ganadora del Libro del Año 2011.

Una mezcolanza de lo más osada y estimulante está contenida en la gran novela Kryptonita, ganadora como Libro del Año 2011. La lírica de la calle, el cómic y la literatura argentina contemporáneas están allí para darse la mano e hipotetizar sobre la génesis de un puñado de superhéroes de estas pampas. Si Superman no hubiera caído del planeta Krypton y en cambio hubiera nacido en La Matanza, seguramente tendría la misma pimienta y gozaría de la misma mística barrial de la que puede jactarse el personaje Nafta Súper. Todo este universo, que a simple vista podría sospecharse delirante pero que tiene mucho de verosímil, es producto del trabajo de Leo Oyola, una de las plumas jóvenes más intensas que tiene el mundo de nuestras letras en la actualidad.

 

¿Cómo se te ocurrió emplazar esta especie de Liga de la Justicia outsider en La Matanza?

Quería jugar. Hacer una novela más juguetona. Y al rememorar los juegos de cuando éramos unos borregos ineludibles está en nosotros haber sido alguna vez un superhéroe.

 

¿Habías tenido otras propuestas de adaptación? ¿Qué te estimulaba del hecho de que el director fuese Nicanor Loreti?

Tuve propuestas por otras novelas mías: Chamamé y Gólgota. Llegaron a señarlas, pero nunca pasaron de esa etapa. Nicanor fue el primero en venir a verme por Kryptonita. El que avanzó de a poco hasta lograr concretar la realización, haciendo todo lo que fuera necesario para que fuera como él supo verla. Tiene un gran amor por el libro. Un gran amor por el cine. No podía fallar. Siempre le tuve toda la fe.

 

¿Tuviste alguna condición en cuanto a lo narrativo?

Ninguna. Tuve muy en claro cuál era mi rol en este bote de entrada, nomás: Nicanor era el capitán. Yo ni siquiera era marinero: solo un pasajero que disfrutó del viaje. Y mucho.

 

¿Cuáles son los desafíos de la adaptación? ¿Qué detalles irremediablemente creés que se acentuaron más y qué se cosas se debilitaron en el pasaje del libro al cine?

El gran desafío para mí pasaba por el look que iba a tener. Hacer convivir dos estéticas muy diferentes que a la vez son corazón y alma de la historia: la del cómic de superhéroes y La Matanza. Ahí, además de la cabeza de Nicanor, entran los aportes fundamentales y decisivos de Catalina Oliva (directora de arte), Rebeca Martínez (maquillaje) y Laura Cacherosky y Manuela Maglio (vestuaristas), además de Mariano Suárez, el director de fotografía. Lo que más se acentuó fue la situación de atrincheramiento, y se prescindió de las digresiones que tiene la novela y de las que uno como autor sabe abusar para lograr recuerdos más concentrados y con estéticas cliperas. De las escenas que más disfruto de la película están esas en las que narran a la vez Lady Di, el Faisán y Ráfaga.

 

¿Sos un asiduo lector de cómics? ¿Te interesa ver las adaptaciones al cine que se hicieron en los últimos años de los superhéroes de historietas?

Soy un lector. Y punto. Cuando me preguntan mis diez libros favoritos o imprescindibles, siempre hay uno escrito por Alan Moore. Creo que, en lo referente a las transposiciones a la pantalla grande, hay una saturación netamente comercial y con muy poco amor por las historias y los personajes. Mucho reboot innecesario. Poco riesgo en las decisiones. Eso sí: defiendo la trilogía de Nolan. Y creo fervientemente en las películas de Matthew Vaughn. He sido muy feliz y me he emocionado con Kick-Ass, X-Men: Primera generación y Kingsman. Quiero más de eso. También banco el Punisher: War Zone de Lexi Alexander. Y las series de Flash y Daredevil.

 

El género de superhéroes en Hollywood funciona muchas veces como ilustración del “buen ciudadano”, ya sea más evidenciado o más sugerido, más solemne o más paródico. ¿Qué creés que sucede con Kryptonita cuando describe una realidad social determinada como la del conurbano? ¿Tenías estas cosas en la cabeza mientras ibas escribiendo la novela?

No sé qué tan consciente estaba de eso. Lo único que me interesaba mostrar era esa amistad, ese amor total que existe entre los personajes. Que estuvo cada vez que tuvieron algo para compartir y festejar. Y que sale más a la vista y a flor de piel cuando les toca la mala. Jamás los juzgué. Los quiero mucho. Y los admiro por ese vínculo que han logrado.

 

Kryptonita

Nicanor Loreti

Estreno: 3 de diciembre

2015 / Argentina

Energía Entusiasta