La ola está de fiesta

Una vez más, las puertas del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata se abren para recibir a cinéfilos, viajantes ocasionales, oriundos de la ciudad y hasta algún lobo marino que quiera darse una vuelta. El festival más inclusivo de la Argentina este año vuelve a cumplir con las expectativas: competencias variadas y jugosas, invitados como (epa) Olivier Assayas, revisiones del nivel de Apocalypsis Now (Redux), cine de vanguardia, de género, clásico, moderno e inclasificable. La bandera está verde, todos a tirarse de cabeza.

Competencias

Este es, para muchos, el plato fuerte de cada festival. Las tres competencias oficiales, en las que una docena de films se presentan en cada una intentando llevarse el premio mayor, ostentan este año nombres importantes del cine contemporáneo entre varios novatos prometedores y viejos asiduos del Festival. A estas se le suman, a su vez, dos competencias de cortometrajes, separadas en recopilaciones de Argentina y Latinoamérica.

En la Competencia Internacional, el recorrido junta películas de Brasil, Francia, Rumania, Israel, España, Chile, Estados Unidos y Rusia. Entre ellos, La reconquista, la nueva película de Jonás Trueba (Los ilusos, Los exiliados románticos); Free Fire, de Ben Wheatley, que ya pasó por el festival varias veces con films como Sightseersy High Rise; y Paradise, la nueva película de Andrei Konchalovskiy, el mismo que dirigió Tango & Cash (1989). Las películas argentinas que compiten en la categoría sonEl futuro perfecto, de Nele Wohlatz, y Hermia & Helena, la nueva “shakespeareada” de Matías Piñeiro, cuya película anterior, La princesa de Francia, fue premiada como Mejor Película en la Competencia Argentina del Bafici 2015.

Los nuevos films de Albertina Carri (Los rubios, Géminis), José Celestino Campusano (Vikingo, El arrullo de la araña) y Gastón Solnicki (Süden, Papirosen) compiten mientras tanto en la Competencia Latinoamericana. Estos son, respectivamente, Cuatreros, El sacrificio de Nehuén Puyelliy Kékszakállú. Films desde Cuba a Uruguay completan una selección que atraviesa de selvas brasileñas a discotecas chilenas e interminables burocracias mexicanas.

Por último, en la Competencia Argentina podrá verse una selección que varía desde films de género, como la depalmiana Amateur, de Sebastián Perillo, con Esteban Lamothe y Jazmín Stuart, hasta el compilado de Terror 5,de Sebastián y Federico Rotstein, o films de época como No te olvides de mí,de Fernanda Ramondo, yFuga de la Patagonia,de Javier Zevallos y Francisco D'Eufemia; incluso películas más intimistas como El silencio, primer largometraje de Arturo Castro Godoy. Y también algunas rarezas, como Los ganadores, la nueva de Néstor Frenkel (el de la maravillosa El gran simulador), que descubre un universo digno de los films de Christopher Guest, y la fábula bonaerense No sabés con quién estás hablando, de Demián Rugna. Estos mencionados son solo algunos de los títulos que conforman las competencias, entre muchos más aún por descubrir, discutir, pelearse un rato e indignarse o celebrar, según corresponda, cuando se anuncien los premios. Como todos los años. Emiliano Andrés Cappiello

 

Panorama: Autores

Una de las secciones más esperadas del Festival de Mar del Plata suele ser Panorama: Autores, aquella que condensa los grandes nombres del cine, compila algunas de las mejores películas que han estado dando vueltas a lo largo del año por el circuito de festivales y siempre nos reserva alguna sorpresa, de esas que dejan una marca indeleble en los corazones cinéfilos.

Inabarcable, como todo el festival, Panorama: Autores obliga a tomar decisiones difíciles: ¿qué dejar afuera de semejante selección? Pero quienes quieran ir a lo seguro tienen por ahí un camino posible. Por ejemplo, es imposible equivocarse con Paterson, del gran Jim Jarmusch. O con Sieranevada, de Cristi Puiu. O A Quiet Passion, de Terence Davies, que retoma aquí la historia y la obra de la poetisa estadounidense Emily Dickinson. Ahí están, también, las últimas obras de dos enormes directores que nos dejaron este año: Afterimage, de Andrzej Wajda, y Take Me Home, de Abbas Kiarostami.

También regresan al festival varios de los grandes nombres del cine asiático contemporáneo (o, más bien, del cine a secas): de Sion Sono, rey indiscutido de las trasnoches marplatenses, veremos Antiporno, parodia del pinkueiga, género erótico y low costjaponés de los años 70. De Johnnie To, invitado estrella de la edición anterior del festival, llega Three. Y vuelven a Mar del Palta los corazones rotos y borrachos de soju de Hong Sang-soo con Yourself and Yours. Desde el otro lado del mundo, Raúl Perrone, uno de “nuestros” autores, llegará al festival con su última obra, CUMP4ARSIT4, en la que continúa sus exploraciones en torno a los recursos de los primeros años del cine (esta vez, además, con música en vivo).

Panorama: Autores traerá también este año dos grandes documentales marcados por las siempre singulares miradas de Sergei Loznitsa y Werner Herzog. En Austerlitz, Loznitsa observa y disecciona la experiencia de visitar un sitio una vez dedicado al horror: el campo de concentración de Sachsenhausen. De Herzog veremos una de sus últimas exploraciones, Lo and Behold, Reveries of the Connected World, en la que vuelve la mirada hacia un territorio inesperado para su cine: nada más y nada menos que ¡Internet!

Dejamos para el final una de las joyas del festival, de tan solo tres minutos: Los 4 golpes, cortometraje prácticamente desconocido de François Truffaut, filmado en Mar del Plata, en 1962. Se proyectará muy bien acompañado por tres cortos de Jacques Rivette que también estuvieron perdidos durante décadas: una fiesta para los amantes de la Nouvelle Vague. Y, hablando de la Nouvelle Vague, no podemos dejar de mencionar la inmensa presencia de Jean-Pierre Léaud en La Mort de Louis XIV, de Albert Serra, de la cual constituye el centro de gravedad.

Y hay más, pero les dejamos a ustedes la posibilidad de explorar esta casi interminable lista de películas, para reencontrarse con algún viejo amor cinéfilo o, por qué no, para sorprenderse. Porque, aunque esta sea la sección de los consagrados, no olvidemos que lo que para alguno es obvio para otro puede ser una revelación, un descubrimiento. Y de descubrimientos, revelaciones y reencuentros es que están hechos los festivales. Griselda Soriano

 

Visiones

Más allá del frenesí de las Competencias Oficiales existe un nutrido arcón cinéfilo por descubrir. Sin tratarse necesariamente de retrospectivas ni de corpus integrales, la sección Visiones pone de relieve una selección de películas de un puñado de autores (ya sea de producción reciente o de larga data) cuyas miradas merecen atención por su valioso aporte a las posibilidades del lenguaje cinematográfico. Es el caso del crítico y cineasta norteamericano Thom Andersen, que en su obra ensayística The Thoughts That Once We Had (2015) pone al propio cine a pensar sus mecanismos de producción de sentido, a partir de una reflexión que toma como punto de partida los volúmenes de Gilles Deleuze La imagen- movimientoy La imagen-tiempo.

Un capítulo insoslayable de esta sección es el que contiene una parte fundamental de la filmografía de Masao Adachi. Identificado con las nuevas olas surgidas en los años sesenta, y asimilado a las “películas rosas” que también embanderó Koji Wakamatsu, el director japonés forjó un cine radical, prolífico, de bajo presupuesto, en el que politicidad y sexualidad entran en tensión para traccionar sus ficciones. En ese carril se pueden destacar Sex Zone(1968) y A Woman in Revolt(1970). Otro cineasta oriental, ya conocido en el circuito de festivales locales como el Bafici o el DocBsAs, que tiene su cita en este foco es Wang Bing. Con su inmensa obra documental, este realizador se ha convertido en el cronista de las grandes transformaciones de la China contemporánea. En Bitter Money (2016) retrata, a partir de algunas historias familiares, los grandes movimientos poblacionales que se dieron en su país como resultado de la apertura económica. Y en Ta’ang(2016) se traslada hacia la frontera con Birmania (hoy Myanmar) para describir las consecuencia de la guerra civil.

En el terreno del documental también es necesario resaltar el ambicioso trabajo del finlandés Peter von Bagh, Socialism(2014). Allí se conjuga la historia del cine con las ideas de numerosos intelectuales que se ocuparon de pensar los conflictos políticos, históricos, culturales del siglo XX. El nervio vital de lo más desconocido del cine indie norteamericano viene de la mano de Ted Fendt. De clima intimista, y con ese eje temático omnipresente en sus colegas contemporáneos (Swanberg, Bujalski) que es el “hacerse mayor”, su película Short Stay(2016) sobresale por hacer de la obsesión por los detalles más cotidianos su particular deleite. El foco en Pierre Léon es tal vez la gran gema de la sección. Una obra festiva, sutil en su capacidad de articular historias, lírica en la construcción de climas. De él podrán verse, por ejemplo, títulos recientes como Octobre(2015) y Deux Rémi, deux(2015). Eduardo Benítez

 

Revisiones

Como descanso de la búsqueda de nuevas promesas y de las persecuciones del estreno más reciente de la figura festivalera del momento, las retrospectivas ofrecen un cambio de ritmo durante todo el Festival, una oportunidad para (re)descubrir obras y artistas del pasado, o darse el gusto de reverlos en pantalla grande. Esta edición del Festival de Mar del Plata ofrece una selección variada dentro de las subsecciones que conforman la sección Revisiones.

Zona Hollywood comienza un recorrido por la historia del cine americano, desde sus albores con dos películas mudas de John Ford (The Iron Horse, 1924) y King Vidor (Show People, 1928), con música en vivo a cargo de la Orquesta Sinfónica de Mar del Plata, hasta un repaso por una veintena de cortometrajes de Buster Keaton. Siguiendo la línea de tiempo, una sección de film noir celebra el período clásico, con varias proyecciones con copias restauradas en 35 mm, para cerrar el recorrido con tres superproducciones de la década del 60, también recuperadas en el mismo formato.

Mientras tanto, el cine argentino tendrá sus revisiones a cargo del Museo del Cine, con films que recuperan material de archivo para crear nuevas obras y con la proyección de Manuelita Rosas, adaptación casi perdida de una obra de teatro de 1923. Con la intención de rebelarse ante los tributos ordenados por el calendario, la sección Homenaje a Personalidades del Cine Argentino elige a diez artistas a gusto y placer de los programadores, sin la obligación de justificarlo en el número redondo desde un nacimiento, muerte o estreno. Así son homenajeados los actores Alfredo Alcón y Amelia Bence, el guionista Agustín Cuzzani, y los directores Rubén Cavallotti, Ernesto Arancibia, Simón Feldman, Vlasta Lah, Luis Moglia Barth, Julio Porter y Carlos Schlieper. No faltan tampoco algunos rescates, y en esa sección podrán verse varias rarezas, desde una remake argentina de Fritz Lang (El vampiro negro, 1973) hasta el debut cinematográfico de Niní Marshall en Mujeres que trabajan (1938) en copia digital.

Por último, la clásica sección Generación VHS cubrirá los años 70 y 80 con sus múltiples facetas, que pueden saltar de la fiebre disco de Roller Boogie(1979) a las locuras de Zulawski en Una mujer poseída (Possession, 1981), con el foco principal en la proyección de Apocalypse Now (Redux) presentada por Vittorio Storaro, su galardonado director de fotografía. EAC

 

Actividades Especiales

En un mundo donde –al menos en apariencia– tenemos prácticamente cualquier película al alcance de la mano, ¿tiene sentido, todavía, que sigan existiendo los festivales de cine? De más está decir que, para nosotros, la respuesta es un rotundo sí, y por una infinidad de motivos cuyo desarrollo excedería por mucho los límites de estas páginas. Pero he aquí uno muy obvio, para convencer incluso a los más escépticos: la enorme cantidad de actividades que coexisten en un festival, al lado de las películas, y que lo transforman, verdaderamente, en un acontecimiento.

Puede que el Festival de Mar del Plata esté lejos de la lluvia de estrellas que desfilan por la alfombra roja de Cannes o Berlín, pero siempre reserva para su espectadores visitas que ameritan por sí mismas acercarse al Festival. Y este año no será la excepción: sus ya clásicas Charlas con Maestros comenzarán el sábado 19 con la presencia de Olivier Assayas, heredero del espíritu libre y cinéfilo de la Nouvelle Vaguey una de las figuras esenciales del cine francés contemporáneo. Al día siguiente será el turno del gran director de fotografía Vittorio Storaro (colaborador de directores como Bernardo Bertolucci, Francis Ford Coppola, Dario Argento y Woody Allen, entre otros). Las Charlas con Maestros continuarán el lunes 20 junto a Jonathan Rosenbaum, una de las voces más lúcidas e influyentes de la crítica cinematográfica actual. La última charla del ciclo, que tendrá lugar el martes 24, estará a cargo de Lorena Muñoz, que acaba de dar el paso del documental a la ficción con Gilda, no me arrepiento de este amor,uno de los mayores éxitos argentinos del año.

Estos son, podríamos decir, los hits de este festival. Pero hay muchísimo más. Los amantes del cine de género, por ejemplo, podrán asistir a las clases que conformarán el –valga la redundancia– Seminario de Cine de Género, organizado por LiGA (Liga de Cine de Género Argentino). Entre las Actividades Especiales también se hará lugar para los nuevos y viejos formatos: este año, en el marco del Festival, se realizará un workshop de cine y realidad virtual, para el cual ya han sido seleccionados veinte realizadores, y también se dictará una charla sobre el formato fulldome. En el otro extremo, los amantes de lo analógico podrán complementar la sección dedicada a los formatos de paso reducido con una charla a cargo de Mario Piazza y Claudio Caldini. Quienes estén con algún proyecto dando vueltas encontrarán una serie de actividades dedicadas al financiamiento y la producción, así como a la presentación del nuevo Régimen de Fomento del INCAA. Además en el Festival, como siempre, verán la luz una enorme cantidad de publicaciones: más de una docena de libros y las nuevas ediciones de las revistas Cinéfiloy Revista de Cine.

Y podríamos continuar. Pero, en cambio, los invitamos a sumergirse de cabeza en la grilla de Actividades Especiales; ahí hay algo para todos. Y recuerden: esos encuentros cara a cara con algunos de los profesionales más interesantes del campo cinematográfico, a diferencia de las películas, no se repiten. GS