"Lejos de Pekín": Vínculos en Misiones

Con un bello tratamiento de la imagen y el sonido, y el protagónico de Elena Roger, Maximiliano González estrena "Lejos de Pekín".

Una mirada distinta sobre la adopción. Una pareja que se pone a prueba a partir de la espera de una decisión. Un relato que evita subrayados y sólo expone, “Lejos de Pekín”, de Maximiliano González, con Elena Roger, Javier Drolas y Cecilia Rossetto, llegó a las salas.

Para conocer más detalles de esta producción, hablamos con el director, un realizador de una sensibilidad única para reflejar el estado de las cosas de algunos temas.

¿Cómo surge la historia de Lejos de Pekín?

Después de mi primera película LA SOLEDAD, ya imaginé lo que yo llamo “mi trilogía Misionera”, y en esa búsqueda apareció primero LA GUAYABA, y el boceto de lo que sería posteriormente LEJOS DE PEKIN. Las tres estarían  estructuradas por un eje temático,  como son las problemáticas de la mujer en la zona de Misiones. Sobrevivió ese boceto, pero LEJOS DE PEKIN, fue surgiendo con cambios, como por ejemplo narrarla en una sola noche y quedarme siempre en el punto de vista de la pareja, los episodios, etc. El hecho que terminé de escribirla en 2017 también le dio un tono de época, el neoliberalismo otra vez arrasaba el país, y varias ideas, las más visuales o metafóricas fueron surgiendo de esa necesidad por resistirlo.

¿Cómo pensaste su estructura episódica?

En este aspecto la película plantea la espera y la diferencia en la manera que cada uno reacciona al conflicto, me pareció interesante buscar en esa división estructural, ese ida y vuelta de la pareja, como si cada episodio fuera una micro estructura dentro de la estructura general. En definitiva los dos, por diferentes caminos, van buscando encontrarse.

¿Cómo seleccionaste al cast?

Desde el momento de la escritura me gusta ir teniendo en mente quienes podrán llevar adelante esos personajes y este trabajo no fue la excepción. Elena y Javier me daban una profundidad dentro del tono que yo buscaba, algo íntimo, contenido, hasta minimalista, necesitaba que el registro fuera sutil y en ellos tenía eso, una profunda verdad, pero sin subrayados. En Cecilia Rosetto, busqué también la intensidad, y un cierto contrapunto con la aparente fragilidad de los protagonistas.

¿Qué fue lo más complicado de rodar?

La película fue filmada en tres semanas, signo de estos tiempos de ajustes, es realmente muy complicado filmar una película en tan poco tiempo, no hay espacio para las búsquedas, las dudas ni los errores, elementos fundamentales a la hora de cualquier proceso creativo. Por otro lado para mí la lluvia era un personaje más en el relato, casi la totalidad de los planos de la peli tienen una lluvia generada en rodaje, lo que sin duda significó un gran desafío. Desde lo emocional varias escenas fueron movilizadoras, rescato una de las últimas, con los niños observando los títeres, ya que para la mayoría era la primera vez que observaban una función, y la emoción y sorpresa que esto les causaba era verdaderamente conmovedora.

¿Cómo pensaste encarar este tema sin subrayados ni golpes bajos?

Es una buena pregunta, uno se lo plantea en todo momento, en mi caso trato de apoyarme siempre en mi interés que el cine,  el arte, generen más preguntas que respuestas, creo que no alejarme de esta idea, me libera a veces de cometer excesos narrativos, también el hecho de pensar siempre al espectador como parte de la película, confiar en que los diferentes signos, personajes, metáforas, que uno va construyendo, van a ser decodificados y completados por el espectador.

 

En el último tiempo con Joel, Una especie de familia, Los adoptantes, entre otras, el cine se acerca a una temática pocas veces reflejada ¿por qué crees?

Es verdad, por suerte cada película de las que mencionas, aborda muy bien y desde diferentes ángulos y géneros la problemática, no me animaría a afirmar las razones del porque en determinado momento confluyen algunos relatos en la temática, pero sí creo que son reflejo de un momento histórico en donde estos temas no están aislados y en realidad están integrados a los debates cotidianos, la inclusión, el otro, la identidad, la desigualdad, la frustración.

En tus películas hay una mirada distinta sobre las problemáticas y los roles protagónicos femeninos, ¿cómo los desarrollas, los dos puntos?

Es una buena observación, si tomo la totalidad de lo que hice, sumando las series a las películas, los personajes femeninos son los que llevan adelante el relato (en general contrariando las convenciones de su época) y a mi parecer, son los más logrados o al menos los personajes que más me gustan. Quizás el hecho de que esos personajes ya nazcan rebelándose a las convenciones o a lo que en general se espera de ellas, sea un punto de partida positivo, seguramente también mi necesidad de construir un universo emocional teniendo en cuenta las problemáticas a las que por naturaleza soy ajeno (la maternidad por ejemplo) me obligan a un trabajo intenso a la hora de escribir intentando experimentar esas emociones. Es un trabajo muy rico desde lo creativo y si en el conjunto de mis trabajos eso se ve, me hace realmente muy feliz.

En el cierre, en el cuento, La guayaba, vuelve a estar presente de alguna manera, ¿imaginas las películas así, con conexiones y un continuum?

Sí, es un recurso que me gusta, en este caso en particular el hecho de pensarla como final de una trilogía, me daba libertad para varios de esos guiños, el nombre del personaje repetido, la mención a las otras dos películas, frases, etc. Pero más allá de este caso en particular, me gusta esa construcción sutil de conexiones entre cada obra.

¿Expectativas con el estreno?

Mis expectativas ante cada estreno están puestas en ver cómo la película se conecta con los espectadores, que en definitiva es el fin de cada una de ellas. Ver en qué nervio, en que latido, en que sueño, el relato logra conmover y movilizar al espectador. Por otro lado soñar que la película encuentre su lugar, que se vaya haciendo camino para llegar a la mayor cantidad de gente.

¿Estas con algún nuevo proyecto?

Estoy terminando una serie de 6 capítulos que se llama “Joao Goulart en Argentina, la muerte de un presidente”, que narra la historia del presidente brasileño derrocado por el golpe de 1964, exiliado en Uruguay, luego en Argentina, en donde falleció en diciembre del 76 en condiciones que nunca fueron aclaradas totalmente. Por otro lado, estoy en la fase final del guion de la que espero sea mi próxima película “A PESAR DE VOCE”