Pepo: La última oportunidad

VI 18, 22.20, AMB 4; SA 19, 17.00, AMB 4

Muchísimo antes de su visita al living de Susana Giménez, el estudio de Marley o la mesa de Mirtha Legrand, al Pepo le tocó ganar pero bardeó: cayó preso. Según su propia experiencia, la droga lo desvió del foco. Hizo un Luna Park y desde ahí, sin solución de continuidad, a la cárcel de Marcos Paz y, después, a Ezeiza. Los directores Cristian Jure y Juan Irigoyen utilizaron algunos fragmentos del programa Alta cumbia, que filmaron para el Canal Encuentro, y profundizaron su investigación persiguiéndolo en distintas situaciones (puertas para adentro y públicas). Y, constantemente, como un puñal, el anhelo de libertad. Y por allí anda, caminando el césped del Cilindro de Avellaneda para dejar las huellas de su padre. El llanto, la vida y sus resquicios más tristes. La cámara de Jure e Irigoyen se mete ahí, en la desnudez, en el hombre detrás del personaje. Y el Pepo, por caso, no se dejó tumbar por nada en el mundo. Y es este un exorcismo, la quema de su lado más oscuro, el pasado que se fue. Por eso, ahora, las sonrisas toman el volante. Y la vida sigue, y eso es lo bueno.