"Perros del fin del mundo": Abandonados para ser salvajes

El documental de Juan Dickinson muestra cómo una inofensiva y adorable mascota, cuando es abandonada por la irresponsable tenencia del hombre, va recuperando su estado salvaje.

El realizador de “Dolores” regresa al cine documental con un apasionante relato sobre los perros que habitan el sur Argentino en “Perros del fin del mundo”, en la que pone en evidencia la necesidad de políticas resolutivas para ver cómo trabajar con un fenómeno que avanza y arrasa.

Para conocer detalles del rodaje y del tema Haciendo Cine habló con el director antes del estreno del film.

¿Cómo surgió la estructura del relato para hacerlo tan apasionante?

No me imaginé previamente una estructura sino que fuimos permitiendo que el material nos llevara.  Es un tema bastante complejo que te lleva en direcciones impensadas; seguimos el rastro para ver si hacia el final del material surgía una lectura.

¿Cuánto tiempo duró el rodaje?

Fuimos dos veces, y serán dos o tres semanas, porque nos tomamos tiempo para pensarlo. Igual rodar aún poco tiempo es muy duro por las condiciones climáticas. Tengo mi escuela documental en el cine directo y hay ciertas cosas que no quiero hacer, como por ejemplo cabezas que hablan, y acá se iba por ese lado. Entonces los puse en lugares que se sintieran cómodos, a dos cámaras, lo cual es un lujo para las entrevistas. En realidad esta es una película de ideas, es el rastro de conceptos, y acá no hay un conflicto real. Hay un tema de fondo, pero todo es mucho más superfluo y con soluciones cosméticas. Más que un drama es una tragedia, y acá sabés el desenlace.  Por suerte el editor encontró la unión de todo.

Vos no tomás partido, eso es más interesante…

Claro.

¿Qué fue lo más difícil de rodar?

Hay muchos perros en la ciudad y muchos más en las afueras, en los bosques, es increíble. Y vuelven muchos a la forma de la jauría, hay una especie de involución, no lineal, porque los criamos durante mucho tiempo y no es fácil volver para atrás para ellos. Esto es un caso más del desastre que estamos haciendo como seres humanos. El perro es nuestro mejor amigo pero le creamos esto, es algo que no tiene solución. Entonces hay que pensar cómo hacer, cómo sobrevivimos como especie, hay que cambiar. Hay miles de cineastas diciendo esto, y la película es una más.

¿Buscaste desde la técnica hacerla atractiva?

Sí, soy clásico, me gusta lo clásico, no soy de experimentar. La imagen pulida ayuda, trabajo entre 4 y 8 k, voy más allá, con una toma de sonido de la mejor manera. Todos esos elementos te van ayudando sabiendo que es muy difícil hacer un buen documental, porque hay muchos elementos fuera de tu control y siempre tiene que pasar algo mágico, como en "Daguerrotipo", de Agnes Varda, donde la película se convierte en un daguerrotipo, y ese enlace, que sirve para contar, es lo que siempre estás buscando para narrar.

¿Cómo seleccionaste a los entrevistados?

Tengo más de 50 años en esto, así que algo tiene que ver con la experiencia. Me gusta trabajar con un proceso de feedback, en donde primero conozco y luego pienso en cómo filmo, y ahí tenes que ver cómo pasas al acto de la entrevista. Muchas veces funciona y la gente se muestra como es, y si eso pasa, entrás en documental por cómo las cosas deben ser contadas. Trabajé con los directores del cine directo y eso no es más que mostrar la realidad.

¿Estás con nuevo proyecto?

Sí, y tiene que ver con los perros y Tierra del Fuego, te la puedo contar como Tiburón en el medio del bosque de allí, y la vamos a hacer por el sólo hecho de narrar.

¿Quién te gustaría que conecte con la película?

Aquellos que detectan la necesidad, primero mía de narrar, y luego la que aparezca. Tuve la reacción de un investigador biólogo que me contactó desde su lugar, trabaja con la problemática de los jabalíes y elevó la película al consejo universitario y será utilizada como elemento de difusión a nivel nacional.

¿Te sorprende que el cine documental hable de cosas como esta y no otros medios?

No sabría cómo responderte, es muy complicado y en muchos casos hay cuestiones políticas complicadas. Ahora estamos con una filmación en Parques Nacionales y no hay cosas claras. Tenemos que ver cómo funcionan, y ver las cosas en contexto, porque cada cosa afecta a la otra, un poco como se ve en la película.