Plataformas VoD: La casa y la tele

La televisión dejó de ser la caja boba hace rato. Ahora es smart y sabe cada vez más acerca del usuario, de quien conoce gustos, hábitos e inquietudes. VOD, CINE.AR, prepagos, todo lo que tenés que saber para que tu casa sea una sala.

Multipantalla, específica, rodeada de algoritmos, de reacciones y recomendaciones en forma de emoticones. La ¿ex? TV apunta con todas sus fuerzas a estar lejos del televisor y cerca del usuario. Es la era de la tele-dirigida, y las propuestas más aptas para todo público conviven con los reyes de nichos de lo más específicos. En el mundo del streaming y el on demand, cada proyecto busca su plataforma, su esquema, su modelo de negocio, su impacto y, lo más importante, sus espectadores. 

Unos que se escapan de la mesa familiar para arroparse, apagar todas las luces y vivir un romance tête à tête con su pantalla preferida. El modelo de consumo se plegó al consumidor con una enorme flexibilidad y hoy conviven en Argentina una cantidad de servicios que alcanzan para vivir de maratón. Con diferenciales específicos, y destacados por diversas características, cada uno intenta a su manera seducir a un espectador que busca armar su propio recorrido en medio de todo el contenido que tiene en frente, en cualquier dispositivo con un poco de batería y conexión a Internet.

Con este panorama, una de las grandes perdedoras en el marco de este modelo de negocio es sin dudas la publicidad tradicional. Sin tanda, la apuesta es a vender el servicio, la exclusividad e incluso la selección o el servicio de curaduría.

Todos apuestan a la comodidad en algún punto, a ofrecer un servicio que está al alcance de la mano, que funciona a la mañana, en un recreo laboral, antes o después de la cena. Las grandes marcas incluso lograron borrar, en alguna medida,los efectos adversos de la piratería. Game of Thrones es la serie más pirateada de 2016, y HBO no solo lo sabe, sino que además logra usarlo como parte de su estrategia de venta. Uno de los grandes desafíos, frente a la necesidad de estrenar productos que destaquen entre todas las opciones, es no quedarse en la mera reproducción de fórmulas que respondan a las conductas medidas por recomendadores digitales. En medio del reinado de los algoritmos y de la medición exacta de las conductas humanas, la batalla es también creativa.

NETFLIX

 

Para Reed Hastings, poder elegir cómo, cuándo y dónde ver contenidos supone libertad. Durante el Mobile World Congress incluso se animó a hablar de cómo Netflix, empresa que fundó, convive con el resto de las propuestas y cómo se retroalimentan unas a otras. Y, si bien parece algo sencillo pensar en esa coexistencia al frente de una marca líder con casi 100 millones de usuarios en más de 190 países, es innegable que en el paso de la cultura del zapping a la del scrolleo todos tienen algo que ver. 

Entre los grandes fuertes de este servicio está, por un lado, el contenido, y por el otro, el modo de comunicarlo. Frente al crecimiento de otras plataformas, e incluso ante la limitación de comprar derechos de programas producidos por otros (muchas series llegan a estar disponibles mucho después de su estreno), el servicio se afianzó en el contenido propio. De la mano de House of Cards, Orange is the New Black o Stranger Things, se garantizó tener la exclusividad de títulos que se volvieron indispensables para los seriéfilos.

Y, luego, el refuerzo que tienen detrás los grandes títulos es el contenido local. Más allá de obtener derechos de éxitos de diferentes lugares del mundo (como el caso de El patrón del mal o El marginal), Netflix sumó una ola de producciones locales (Edha, dirigida por Daniel Burman, fue la primera argentina) que, como la brasilera 3%, ensancharon ampliamente el espectro de opciones.

Con agencias y representantes en todo el mundo, la empresa logró llegar a sus espectadores-clientes de maneras originales, y tiñeron las campañas internacionales de giros locales. Consolidado como el más amplio y mainstream de los servicios de streaming, y si bien es cierto que el catálogo más grande sigue siendo el norteamericano, hoy y aquí Netflix tiene muchas más horas disponibles que las que cualquier par de ojos podrían aguantar.

 

CINE.AR

Con relación a la pata on demand de este megalanzamiento, hablamos con el Presidente del INCAA Ralph Haiek: “Es gratuito y solo contiene películas y series argentinas. Además, se apuesta a incluir estrenos en la modalidad transaccional con un precio similar al de CINE.AR SALA, Cine Gaumont”, aseguró. 

En cuanto a cómo se plantea el trabajo de aquí en adelante, cuenta que “a partir de este año, y dentro de las políticas de fomento audiovisual del INCAA, se lanzó exitosamente el primer concurso de producción de una película y cuatro episodios de una serie televisiva para estrenar en el canal de televisión CINE.AR y CINE.AR PLAY (VOD). Con lo cual, por primera vez, los medios electrónicos del INCAA tendrán programación exclusiva que solo se podrá ver en las respectivas pantallas”. 

La posibilidad de expandir geográficamente y al resto de las pantallas títulos nacionales que muchas veces luchan por permanecer en cartelera es sin dudas el fuerte de la plataforma.

 

FLOW CABLEVISION

El caso de Flow es algo diferente de los anteriores. La megaplataforma de Cablevisión apunta a ofrecer tanto contenido on demand como sea posible, unificando servicios como los que ya están en esta lista. Todo lo que se puede ver en la tele, pero en el momento o en el dispositivo que cada integrante de la familia quiera. El fuerte de Flow es el recomendador (que desarrollaron junto a ContentWise), el cual a los integrantes de cada hogar en usuarios particulares. 

El objetivo es sumar a Youtube, Netflix, Amazon Prime Video o Hulu (que aún no se puede ver en Argentina) a todo el contenido de los canales clásicos, pero en versión online, pausando, adelantando o grabando programas en vivo. Según lo que cada cual vea en Youtube o en Comedy Central, un algoritmo se encarga de recomendar las próximas horas frente a la pantalla que el usuario tenga a mano. La clave acá, para un operador de cable rodeado de opciones a la carta, es justamente tener el menú más amplio que pueda ofrecer, y adecuar el servicio tanto como sea posible a cada uno de los espectadores.

 

AMAZON PRIME

Casi sin previo aviso, con un catálogo mucho más acotado que el disponible en Estados Unidos, Amazon desembarcó en Argentina a fines de 2016. Y por ahora tiene un vínculo con sus clientes locales más bien despojado. Con un mes gratis, seis con descuento (US$2,99) y un valor posterior de US$5,99, la primera (y errónea) impresión es la de un impacto bajo.

Sin embargo, si pensamos que Prime Video se lanzó prácticamente sola, con una promoción económica como única acción de comunicación y marketing, parece más adecuado pensar esta llegada como una prueba. Por ahora, la oferta de Amazon es tímida, tiene muchísimo menos contenido que en Estados Unidos y es posible que no cuente con los derechos para Latinoamérica de todos los títulos que no son producción original de la marca. Pero, más allá de eso, las series tienen unos cuantos aciertos. 

A Transparent, que sigue siendo su título más importante, se suman otros como el coming of age Red Oaks o la comedia Fleabag, que permiten pensar que Amazon está parado en el comienzo de un largo recorrido.

 

QUBIT.TV

Con 100 mil usuarios en seis años y alrededor de 3500 títulos, Qubit.TV se construye como la mejor opción para cinéfilos (aunque escapa de un modo muy inteligente a quedar reducido a un nicho muy específico) y para aquellos espectadores que quieren contenido de calidad tanto técnica como artística.

Qubit.TV es una de las joyas de las plataformas a la carta, a pesar de que en un primer conteo de opciones pueda pasar algo desapercibida. 

“Nuestro catálogo es de cine, apuntamos a ofrecer un menú variado de películas, en géneros, procedencias, épocas y estilos. Queremos que estén los grandes autores clásicos y los contemporáneos, también esa película que se te pasó por alto y podés recuperar en VOD. Los estrenos exitosos y los que pueden encontrar el éxito en streaming. Nuestro objetivo es poder ofrecer cada vez más rápido aquello que pasa por festivales y mercados y que no saldrá en cines localmente, para así seguir profundizando la heterogeneidad de nuestra oferta”, cuenta Javier Porta Fouz, curador de contenidos. Sin lugar a dudas, este servicio que aún tiene mucho terreno por donde expandirse es una de las apuestas más seguras para fanáticos del cine.

 

HBO GO

Con Game of Thrones como bandera (y cargando con el enorme desafío de  sostener el éxito cuando esta serie termine), el grupo de canales de HBO (dentro del cual Cinemax funciona como Cinecanal para Fox, y también tiene su contenido dividido en varias señales premium) tiene su fuerte en el contenido exclusivo, estrenado en simultáneo con el resto del mundo, y apuesta a las grandes producción con resultados de calidad. “Nuestro principal diferenciador es el contenido.

HBO GO es la plataforma digital premium de América Latina, que da acceso al contenido exclusivo de HBO como sus series, películas, documentales y especiales. En esta plataforma el público va a encontrar todas las temporadas de las series que han marcado pauta en la cultura popular, como Game of Thrones,Westworld, The Sopranos, Mandrake, O negocio, Epitafios, Band of Brothers, etcétera. También ofrecemos las mejores películas taquilleras más recientes, un año antes que cualquier otra plataforma digital sin costo por renta, gracias a los acuerdos que tenemos con cuatro de los principales estudios de Hollywood: Warner, Sony, Disney y Universal. También ofrecemos un catálogo de lo mejor del cine internacional e independiente más reciente”, asegura Javier Figueras, CVP de Relaciones con Afiliados HBO Latin America.

 

FOX PLAY

En películas y series (y también en deportes, pero en ese terreno el vivo tiene otro valor y lo dejamos momentáneamente por fuera de este recorte), Fox viene apostando mucho a su contenido premium. Su familia de canales se construye alrededor de identidades que diferencia unas señales de otras. Y así como el servicio básico de las diferentes empresas que dan cable cuentan con Cinecanal o canal Fox, el paquete premium cuenta con las señales Fox HD, Movies, Classics, Action, Comedy, Family y Series (además de NatGeo Wild y National Geographic HD), y cada una se dedica a su especialidad.

Siguiendo este modelo, su plataforma Play divide así sus contenidos y el fuerte está en el de producción propia. Homeland, clásicos como Los Simpson y la megaestrella The Walking Dead se destacan dentro de la oferta propuesta. El negocio claramente está en ofrecer el servicio premium. Por eso hace un tiempo que Fox, por un lado, intenta que los estrenos sean en simultáneo con Estados Unidos y, por el otro, apuesta al lanzamiento de temporadas completas en su servicio de streaming (la temporada dos de Outcast fue subida entera recientemente).

Un servicio alimenta al otro; cuando hay estrenos importantes, como el comienzo de The Walking Dead, el servicio premium es gratuito por dos o tres días e indefectiblemente el grueso de clientes aumenta. La aplicación, que se puede bajar en computadoras, smart TV, celulares, tablets o consolas como Xbox o PlayStation, es bastante más simple que la de Netflix e incluso que la de Amazon (ambas pensadas originalmente como tecnologías over the top), y apunta a recomendar e instalar los destacados de la marca más allá del usuario, que en general llega a Fox Play buscando algo que sabe que está ahí.