A propósito de Godard. Conversaciones entre Harun Farocki y Kaja Silverman

Tan persistente como esencial, la obra de Jean-Luc Godard –el último estandarte que sigue radicalmente incólume de aquella mítica generación de la Nouvelle Vague– no cesa de constituirse como una potencia productiva. En este caso, la teórica de cine Kaja Silverman y el cineasta alemán Harun Farocki deciden tomar como objeto de reflexividad ocho films del cineasta francés, y analizan minuciosamente cada uno de ellos a partir de una conjunción de saberes que van de la semiótica al psicoanálisis. No es arbitraria la elección de ese puñado de películas. Ordenadas cronológicamente, son representativas de tres períodos clave en la filmografía de su autor: el que comienza con Vivir su vida (1962), en línea con las vanguardias cinematográficas de los sesenta; el que marca el pulso de su “momento” maoísta y funciona como antesala de su participación en el Grupo Dziga Vertova través de Le Gai savoir (1968); y el punto de partida de su experimentación con el formato video a partir de Numéro deux (1975). Además de que existe un alto grado de atención con que se desandan secuencias y planos de cada largometraje, el registro del libro, a modo de extensa conversación (para el anecdotario valga el dato de que los autores son pareja y proponen la lectura de este trabajo como un compendio de cartas de amor), impulsa a la sensación de que estamos apreciando el film bajo la pregnancia de su transcurrir y de que, en ese pivoteo dialógico, un nuevo haz de luz reverbera sobre la filmografía de uno de los cineastas más influyentes de la historia del cine.