Punto final

Adrián Biniez, argentino radicado en Uruguay, saltó el charco para filmar su segunda película, El 5 de talleres, sobre un volante central de la C, interpretado por Esteban Lamothe, que se retira y tiene que empezar de cero. Con el deporte como punto de partida, Biniez filma un momento de crisis en una pareja y en esta nota cuenta cómo fue rodar en la cancha de Talleres, intervenir un partido real y el centro que le tiró el mismísimo Pupi Zanetti.

Nota publicada en la edición impresa del número de julio de 2013.

Producción: Paula Nuñez.

 

Por Adrián Biniez, director

    La idea de la película surgió porque yo tengo un amigo que jugaba al fútbol y era el 5 de Talleres y me dijo algo del 5 de Talleres y dije, “uy, qué buen nombre para una película”. Empezamos a jugar con eso y después empecé a pensar cómo hacer una película que tuviera ese título. Fue un poco al revés.

   Talleres es el club de mi barrio, donde yo me crié y viví hasta los 29 años. Hice muchas actividades deportivas horribles, fracasé en todo lo que podía hacer.

   Tengo un compañero de escuela que jugó en Talleres de 5 y después hizo carrera en diferentes clubes y tengo un amigo que jugó de capitán de Talleres, que se llama Sergio Bonacioni, que es el mismo nombre del protagonista, aunque la historia es una ficción. Tiene cosas de él pero tiene muchas cosas inventadas y mías personales. Por eso también la idea y el mundo.

   La historia es la de un tipo que a los treinta y pico tiene que empezar de cero. Y se apoya mucho en su pareja y su pareja lo apoya mucho, más allá de que tienen quilombos. Es una historia de una pareja apoyándose en un momento de crisis. Más que nada ella a él, porque él está medio boludón y tiene un carácter especial. Es una pareja que se ama pero que como esta crisis es muy fuerte tiene que ver cómo hace. Él es como un jugador de primera C, nunca ganó mucha guita, tiene otro laburo con otro del equipo que fumigan departamentos y fábricas. Es un laburo part-time, no le da guita. Por eso tiene que empezar desde cero, con el tiempo libre, dejar de hacer una actividad física que la hizo durante mucho tiempo.

   La película tiene una visión realista del fútbol, es un enfrentamiento a la edad, dejar de ser un pendejo, de asumir la adultez completamente. Pero más allá del fútbol me interesaba mucho retratar de forma realista la situación de la pareja. A veces da la sensación de que las películas siempre giran alrededor de las parejas cuando empieza o cuando hay una crisis y está terminando. Pero esto es un momento en el que tiembla la pareja, tienen que aún en este momento de zozobra seguir dándole para adelante, y es complejo para los dos. Eso tiene algo romántico, a veces pasa.

   El tema de filmar en una cancha era cómo encararlo y que parezca de verdad. Lo que estuvo buenísimo fue que nosotros estuvimos jugando en los equipos de Talleres y otros equipos, aparte de actores tuvimos jugando a futbolistas agremiados y jugadores libres, o sea, los que no tienen club por la temporada el sindicato les provee de un lugar donde entrenarse diariamente. Después el equipo de Talleres era una mezcla de futbolistas de verdad con actores que jugaban al fútbol, que no jugaban al fútbol y no actores que actúan bien y juegan bien. Estuvo buenísimo, fue muy raro y fue muy difícil.

   También lo que hicimos para darle más realismo fue intervenir un partido de primera división de Talleres, con permiso obviamente, que jugaba contra Dock Sud. Lo que hicimos fue filmar mientras se iba llenando la cancha a partir de las 10 de la mañana con nuestro equipo de ficción de Dock Sud y Talleres. Después diez minutos antes de que empiece el partido, ya con la cancha llena, hicimos salir a dos jugadores nuestros por el túnel con el equipo real, lo cual le da un contexto, y también conseguimos que todo el vestuario sea el oficial. Como para tratar de mezclar ficción con realidad. Eso sí estuvo buenísimo, fue divertidísimo, pero fue muy difícil porque en la cancha había cuatro mil personas, estábamos corriendo de una punta a la otra, para filmar era divino pero tenías que pegar unos gritos…no se escuchaba un carajo. Y lo podíamos hacer una sóla vez porque ese partido era ese partido, no se iba a repetir. Recibimos mucho la ayuda del Club.

   Para mi fue un rodaje muy tranquilo. Es mi segundo rodaje de una película. La primera (N. de la R.: Gigante, galardonada en Berlín 2009) era más el miedo de “hacer la primera película”, todo es una incógnita. Pero ésta la disfruté, muy relajado pero siempre estando atento. Fue hiper planificada, hasta los espacios en los que podíamos improvisar estaban planificados. Hubo mucho trabajo de pre-producción. Para mí cuando hay mucho trabajo en la preproducción tenés un mejor rodaje, cero caos, con un equipo divino.

 

La convocatoria del Pupi

 

Para las escenas que filmaron en la cancha, el Club de Talleres consiguió que Javier Zanetti, jugador que debutó en este club, filmara un video alentando a los hinchas para que participen como extras.

“¡Cuando a mi me lo dijeron no me lo creía! No fue idea nuestra. Es lógico porque Zanetti es amigo de mucha gente del club, pero me lo mostraban y no lo podía creer. Sí, estaba convocando, estuvo muy divertido. Nosotros recibimos mucho el apoyo del Club para hacer esto y se pusieron las re pilas. Y fue idea de ellos, dijeron “Che, hay que decirle al Pupi para que convoque gente”. Creo que por Skype lo hicieron. Pensé que me estaban jodiendo, pero después cuando lo vi, era de verdad. Yo no lo conozco para nada, fue un detalle muy lindo de él”.

 

FICHA DE RODAJE

SINOPSIS 

Luego de ser expulsado en un partido de la Primera C, Patón Bonasiolle, capitán y volante central de Talleres de Escalada, decide que su carrera ha llegado a su fin a los 35 años. Así vemos cómo transcurren los últimos meses de la carrera de Patón y cómo comienza a planear su futuro junto a Ale, su esposa, que lo sostiene en este momento. Patón va definiendo detalles sobre su futuro, dándose cuenta que no sólo es el final de su carrera deportiva, sino el alejamiento definitivo de la juventud.

ELENCO

Esteban Lamothe, Julieta Zyllberberg.

PRODUCTORAS

Morocha Films SRL (Argentina), Mutante Cine (Uruguay).

SEMANAS DE RODAJE

Seis.

CÁMARA

Alexa y Sony F3.

 
SOPORTE

Digital.

EQUIPO

45 personas.

 

LOCACIONES

35 locaciones, aproximadamente.