Que la gente se enamore de mi voz

Ya todos sabíamos que el cine de Gabriel Nesci (Días de vinilo) estaba atravesado por la música. En esta entrevista por su nuevo proyecto, Casi leyendas, podemos también descubrir que ese amor fue expansivo a toda su vida.

Las bandas se forman, hacen su carrera y en un momento se separan. Las míticas, las que hicieron historia, en algún momento se reúnen. Esa es la premisa de Casi leyendas aunque, en esta oportunidad, Auto Reverse, la banda en cuestión, nunca hizo historia y no fue especialmente mítica. La trama encuentra motivos en la cabeza del creador, Gabriel Nesci, también director de Días de vinilo y “músico frustrado”. Aunque, aclara, no es un hecho autobiográfico: “Yo habré tenido una docena de intentos fallidos formando bandas, y ninguno pasó más allá de los tres meses de ensayos en un garage”. Casi leyendas fue un suceso con un poco más de permanencia: durante una década se gestó en silencio. Hoy, diez años después de que el germen haya aparecido en la cabeza de Nesci, ve la luz. O mejor: empieza a sonar fuerte.

 

¿Cómo fue el proceso de guion y cómo fue evolucionando a partir del trabajo con los actores?

El guion empecé a gestarlo hace algo más de una década, cuando surgió una ola de reuniones de bandas históricas: Cream, The Police, Genesis, Led Zeppelin y, acá, Soda Stereo. Todas con tres miembros. Así empecé a jugar con la idea de un trío local, pero que se quedó en la antesala del éxito. Tenía planeado convertirla en una serie, que viniera inmediatamente después de la primera temporada de Todos contra Juan, pero después llegó el pedido de una segunda temporada, y enseguida tuve la posibilidad de filmar Días de vinilo. En medio de cada proyecto, siempre retomaba el guion, que se llamaba Nunca digas nunca, en referencia a la frase que responden todos los músicos que alguna vez tuvieron una banda ante la pregunta infaltable del regreso. En las sucesivas reescrituras la historia fue mutando, los personajes fueron creciendo, complejizándose. Tras profundizar en los conflictos personales e interpersonales del trío, tomaron preponderancia ciertos matices dramáticos que funcionaron como contrapunto de la comedia. Así entendí que el tema de la película era la importancia de la conexión. Tres personajes que niegan el pasado que los une, y que se encuentran absolutamente desconectados entre sí, y con las prioridades de su vida. Solo cuando permiten que lo mejor de ese pasado llene los vacíos del presente, e intentan reconectar, empiezan a salir adelante. Cuando se sumaron Diego Peretti, Diego Torres y Santiago Segura, tuve varias charlas en privado con cada uno. Más cerca del rodaje, tuvimos algunos encuentros con los tres para entender ese vínculo que los unió alguna vez en el pasado, y que resurgía tras 25 años.

 

¿Qué diferencias y similitudes encontrás entre Días de vinilo y Casi leyendas? Desde la historia, pero también desde tu experiencia personal con cada película.

Días de vinilo habla del peligro de la nostalgia. Eran cuatro tipos que se habían quedado anclados en otro momento de sus vidas, con la imposibilidad de avanzar. Si bien los personajes estaban en sus treinta y largos, aún no habían salido de cierta adolescencia muy tardía. Casi leyendas también se relaciona con el pasado, pero desde el lugar opuesto, desde la negación. La eventual recuperación de ese pasado a través de la reconexión y la sanación de viejas heridas los hace avanzar. Los personajes tienen algunos años más y, por consiguiente, los conflictos son más adultos, complejos. En cuanto al tono, Días de vinilo es una comedia más veloz, con una atención especial en el timing, que recién se permite cierta emotividad sobre el tercer acto. Casi leyendas es en cambio una comedia dramática. Esa emotividad sobrevuela todo el relato, sin buscar exclusivamente la risa todo el tiempo, sino privilegiando el conflicto, y permitiendo que la comicidad se desprenda de situaciones un poco más densas.

La música está muy presente en ambas películas, aunque en Días de vinilo se explora la melomanía desde un rol más pasivo, el del consumo de discos, y en Casi leyendas, desde la creación y la interpretación musical. Días de vinilo quizás tiene una mayor influencia de mi por entonces reciente experiencia con Todos contra Juan, y eso se siente en el tono, en la puesta, en el ritmo, en un aire más liviano. Siento que Casi leyendas tiene una intención estética más cohesiva, más marcada, y por momentos se oscurece un poco.

 

Santiago Segura parece encajar perfectamente en su papel. ¿Cómo definirías a su personaje?

El trabajo que hizo Santiago es maravilloso. Es un personaje bastante riesgoso de encarar actoralmente, está encuadrado dentro de una patología psicológica puntual, por lo que me asesoré con psicólogos y expertos. Eso implicaba un compromiso corporal, la posición de las manos, la mirada, la actitud constante, la forma de hablar, que fuimos trabajando juntos y que creo que tienen un resultado notable. Es un rol totalmente distinto a lo que estamos acostumbrados a ver de él. El personaje, Axel, tiene un problema para decodificar los códigos sociales de comunicación, y vivió prácticamente en soledad durante los últimos 25 años. Pero, a pesar de todo, es el motor de la reunión. Su necesidad de recuperar la banda, y principalmente a sus amigos, pone en marcha la historia.

 

La música es parte fundamental de tu obra. ¿Cómo comenzó tu relación personal con ella?

La música me impactó en la infancia cuando recibí una serie de discos de vinilo de artistas de rock y pop clásico. Así entraron a mi vida The Beatles, Genesis, Police, Queen, Bowie, Faces, ELO, Supertramp, Dire Straits, y ese fue un shock enorme. Me propuse aprender a tocar, intenté sin éxito formar una banda. Estudié composición y empecé a grabar demos caseros, que quedaban siempre en un cajón. Cuando hice Todos contra Juan, pensé que el protagonista podía tener esta misma inquietud musical, y compuse diez temas para la serie. Fue la primera vez que mis canciones alcanzaron cierta difusión. Una de ellas la grabó Juanchi Baleiron, y Guillermo Guido, que hacía de sí mismo en la serie, grabó algunas en su disco solista. Para Días de vinilo compuse una serie de canciones más, entre ellas el tema principal que canta Emilia Attias y perturba al personaje de Fernán Mirás.

 

¿Tuviste influencia en las canciones que forman parte de la película, las canciones de Auto Reverse? ¿Cómo definirías a esa banda, desde lo musical y desde los roles que cumplen cada uno de los integrantes?

Mientras escribía el guion, compuse unas cuarenta canciones que imaginé que podían ser interpretadas por Auto Reverse. Intenté situarme en la época, ponerme en la piel de estos personajes del mismo modo que lo hacía para escribir sus diálogos, para entender qué tipo de canciones podían haber hecho ellos alrededor de 1992. Las influencias de Auto Reverse pudieron haber sido The Cure, R.E.M., The Jesus and Mary Chain, Soda Stereo, Echo & the Bunnymen. Como productor musical convoqué a Juan Pablo Adamo, de la banda Proyecto Esencial. De mis cuarenta demos, eligió diez temas, que fueron grabados en un estudio con músicos de sesión. A partir de ahí empezó el proceso de convertir a los actores en los miembros de Auto Reverse. El guion pedía que el personaje de Diego Peretti fuera el cantante y el bajista, así que, con Juan Pablo como coach, Diego realizó un arduo trabajo para aprender a manejarse con el bajo y a cantar esas canciones. Charlando con Diego Torres, dijimos que era interesante despegarlo del rol de cantante que ya le conocemos, y pensamos que la batería era un buen lugar para su personaje. Él es multiinstrumentista, ya tocaba la batería, así que lo logró con facilidad. Santiago canta muy bien, pero el personaje exigía que fuera guitarrista, instrumento que nunca había tocado. Así que trabajamos durante un tiempo su desenvolvimiento con la guitarra, y creo que tuvimos buenos resultados. Lo más importante es que, cuando tuvimos que filmar las escenas en las que tocan juntos, lo que se ve es una banda. Como consecuencia natural, surgió la idea de que también me hiciera cargo de la composición de toda la música incidental de la película. Mili y todos los productores confiaron en mí, así que, de vuelta con Juan Pablo como productor, llevamos adelante el desafío.

 

Casi leyendas

De Gabriel Nesci

2017 / Argentina

Estreno: 16 de marzo (Disney)