Reseña de "Venganza": Nieve negra

Nuestro periodista Enrique Fernández nos cuenta sobre el último thriller de acción protagonizada por Liam Neeson

En 2014 el realizador noruego Hans Petter Moland estrenaba Por Orden de Desaparición (Kraftidioten), un thriller violento cargado con buenas dosis de humor negro que posicionó la reputación de Moland luego de su paso por el Festival Internacional de Cine de Berlín. La película tenía como protagonista a Stellan Skarsgård, interpretando a un ciudadano modelo de un pueblo invernal que decide vengar la muerte de su hijo por parte de una banda de narcotraficantes. La consecuente buena recepción por parte de la prensa especializada despertó el interés de algunos productores, quienes le pidieron a Moland adaptarla al circuito americano.

Y así llegamos a Venganza (Cold Pursuit), la remake que tiene a Liam Nesson en la piel de este barrendero haciendo justicia por mano propia, y que a partir de sus crímenes renueva la rivalidad entre los dos bandos de mafiosos que operan en este pequeño pueblo repleto de nieve y cadáveres. El mismo Moland se encarga de su propia adaptación, respetando la historia original al pie de la letra (apenas se modifican cuestiones geográficas y culturales), e incluso copiando la mayor parte de sus planos. Aunque Venganza no introduce cambios significativos, el relato nunca descuida a los personajes y su cuota de sarcasmo, ajustando su desarrollo al mercado comercial. También cabe resaltar la efectividad de Nesson y el soporte como secundarios de Laura Dern y William Forsythe. Con Venganza, Moland sale airoso del encargo para ingresar a la meca de Hollywood, y Nesson le aporta un recambio a su tan desgastado repertorio como héroe de acción.