"Sociedad Secreta del Cine": Psicodelia Pop del cine argentino

Curado por Sebastián De Caro, este ciclo de revisión de películas de culto nacionales se puede ver en el Gaumont, todos los viernes a partir de las 23

El actor, escritor, director, conductor Sebastián De Caro vive un 2019 lleno de proyectos. Al estreno de “Claudia”, su nueva película, protagonizada por Dolores Fonzi, le suma Sociedad Secreta, el ciclo de revisión que todos los viernes a partir de las 23 se puede ver en el Gaumont, y “Cielo Drive”, un libro que destila cultura pop.

HaciendoCine dialogó con De Caro para conocer más de todos estos trabajos.

¿Cómo surge la idea de Sociedad Secreta y recorrer los últimos años del cine argentino?

Fue un poco tratar de volver a lo yo que vivía con Fernando Martín Peña, Fabio Manes, Pablo Conde en las trasnoches de Mar Del Plata, grandes programadores, que me educaron, trabajo de docencia que se hace con la noción del cineclub, además de la recuperar la trasnoche y la noción de reposición. Esto surgió en Blood Window, se lo propuse al INCAA y prendió. Ahí trate de hacer un viaje personal, variado y enfrentarnos a las películas que estaban para ser vistas en la sala, por ejemplo, pedí “La muerte camina en la lluvia” de Christensen y no estaba, “La terraza” de Torre Nilson en buena copia tampoco, “Obras maestras del terror”, tampoco, y películas de más para acá “Rapado”, “Silvia Prieto”, en buenas copias, no, ojalá esto sea el inicio para ver estas películas seminales.

Ya se vieron obras como “1000 Boomerangs” e “Invasión”. ¿Como fue imaginar el recorrido y qué recuerdos tenés de esas películas?

“Invasión” no la ví en el cine, utilizamos una de La unión de los ríos, que nos dio la cinemateca frances, recuerdo las otras, más cercanas, y me gusta acercárselas a las nuevas generaciones. La función de “La ciénaga” fue increíble, a sala llena. ¿Por qué crees que perdimos la trasnoche? Creo que son muchísimas respuestas, el cine es un lenguaje y cuando hablás de cierto estado crítico, no con algo político, sino algo más mundial, más profundo, es un arte del siglo XX, y el siglo XX terminó, pasó con otros lenguajes, no que se extingan pero sí que ocupen un lugar más parecido a una marginalia, no algo vital, hay otras realidades, otras vehiculizaciones, estreno el 12 de septiembre “Claudia” y estrenar es cada vez más parecido a estrenar algo distinto, a tocar el torno, el cello, como un oficio más en desuso.

Es un gran año para vos, película, libro, ciclo…

Estoy tratando de hacer algunas cosas bien (risas), por ahí se ve así, pero es como un recorrido muy natural, a todo le pongo cariño, parece que cuando parás son muchas cosas, pero vienen, una, otra, es un camino, no una carrera.

En el arranque de “Cielo Drive” hablás de tu madre como grande narradora, ¿querés continuar ese camino?

En primer lugar mi madre es tan buena narradora que un thriller como “Falso Testigo”, protagonizado por Steve Gutenberg, bastante malo, te lo cuenta y parece “Seven” de Fincher. Evidentemente hay algo de la tradición oral, del agora, del encuentro, que pasa y uno entiende que el hecho público y colectivo sucede.

¿Cómo sigue el año?

Después del estreno de “Claudia” y ya para el año que viene tengo ganas de empezar a probar suerte con el espacio teatral, algo muy chiquito, muy corto, pero empezar.

CLAUDIA su nueva aventura cinéfila

De Caro es un cinéfilo apasionado. Cada fotograma de su nueva realización, destila amor al cine, por la multiplicidad de referencias, por las innumerables evocaciones, por algunos climas que remiten a otros realizadores. La propuesta narra la historia de una obsesiva planner (Fonzi) que tras la pérdida de su padre se embarca en la tarea de reorganizar una boda, a la que le agregará, sin muchas consultas, aditamentos que la convertirán en un verdadero desastre, o al menos es lo que manifiestan la mayoría de los involucrados. De Caro presenta a Claudia como una versión actualizada de la Pam Grier de Jackie Brown (1997), con la misma vestimenta y peinado, similares tonos de fotografía, automóvil parecido, pero con un universo completamente diferente, el de una organizadora de eventos a la que le obsesionan sobremanera los detalles, perdiendo el norte real de su vida y compitiendo con cualquiera que se ponga delante de sus objetivos.