"Todo por el juego": hablamos con su director, Daniel Calparsoro

El experimentado realizador Daniel Calparsoro (“100 años de perdón”, “Salto al vacío”) regresa a la televisión con la superproducción “Todo por el juego”, serie rodada en España.

En “Todo por el juego”, el director español Daniel Calparsoro regresa para la segunda temporada de esta serie para mostrar los lazos oscuros entre el fútbol y la política, con personajes atravesados por la codicia, la ambición, el poder y el sexo.

Protagonizada por Roberto Enríquez, Patricia Vico, Pedro Casablanc, Mariam Álvarez, María Molins, José Ángel Egido, Andrés Gertrudix, María de Nati, Joaquín Abad y Roberto Romano, se suman los argentinos Agustín Pardella, Juan Martín Gravina y Noelia Castaño. HACIENDOCINE dialogó con Calparsoro para conocer más del proyecto.

¿Cómo es regresar al universo de Todo por el juego?

Siempre es un placer, sobre todo en esta segunda temporada que es más sofisticada y tanto las tramas como lo personajes tienen más ironía. Además, volver a trabajar con THE MEDIAPRO STUDIO y DIRECTV al frente de la producción es siempre una garantía. También es muy satisfactorio reencontrarme con actores de la talla de Roberto Enríquez, Patricia Vico o Pedro Casablanc.

¿Qué encontrás en la televisión que no te da el cine?

La televisión es mucho más directa. Te da la posibilidad de llegar a más público en menos tiempo. Es un medio claramente más dinámico en todos sus procesos.

¿Cómo alternas la dirección en ambos dispositivos?

La dirección está marcada por los tiempos y el presupuesto. En televisión, los presupuestos se ajustan más y se trabaja más rápido, lo que te obliga a ser mucho más ágil. Eso a mí me motiva mucho.

¿Qué encontraste en la novela en la que se basó la serie y cómo fue el proceso de adaptarla y ahora encontrarse de nuevo con ella para esta segunda temporada?

Cuando entré en la serie ya estaba incorporado Eduardo Sacheri, el guionista de “El secreto de sus ojos”, que también puso en marcha este proyecto. Solamente el hecho de poder trabajar con él ya era un gran aliciente. Después vimos que había posibilidades para generar un universo donde cabían los amantes del fútbol y los malvados. A partir de ahí fuimos trabajando. En esta segunda temporada, parece que los malvados han tomado el control.

¿Qué se van a encontrar los espectadores en esta oportunidad?

Las tramas se han hecho más oscuras y los personajes también más ambiguos en esta segunda entrega, lo que aumenta el nivel de intriga que, seguro, gustará a los espectadores. También hemos aumentado la ironía en los guiones, que invierten más en desvelar la metodología del amaño contemporáneo. Estamos muy orgullosos del resultado.

Futbol, corrupción, mujeres liderando un espacio manejado por hombres, ¿qué otros temas se suman y qué temas sabían que no iban a trabajar?

Por lo que respecta a temas pendientes, uno de ellos que me gustaría explorar es el de los traspasos de futbolistas. En cuanto a los personajes, tienen mucho recorrido. Están llenos de las flaquezas de todo ser humano, encima en un contexto de crimen y corrupción, que sólo puede endurecerlos o transformarlos. En esta temporada deben enfrentarse a sus propios delitos y a sus miedos para ver cómo siguen adelante.

¿Por qué la gente tiene que ver la segunda temporada de “Todo por el juego”?

Es una evolución de la primera, mejor producida, más entretenida, y donde el viaje de los personajes es muy interesante pues han evolucionado y saben a lo que se enfrenta: la corrupción. Es una serie que va a más.

¿Qué recuerdos tenés de “100 años de perdón”, tu producción más cercana a Argentina?

Grandes recuerdos de Buenos Aires, del equipo argentino y sobre todo de los actores: Rodrigo, de la Serna, Luis Tosar, Raúl Arévalo, Joaquín Furriel, Luciano Cáceres, Luis Callejo, Patricia Vico, fue un rodaje maravilloso y un gran éxito.

 “Todo por el juego” se ve por ON DirecTV.