"Tupamaros: Guerrillas urbanas": En la línea de batalla

Más de 10 años estuvo Martín Andrés Markovits tras Tupamaros: Guerrillas urbanas, documental que se estrena en Amazon Prime Video y que desanda los pasos de Alberto “Chino” Carías, líder de los Tupamaros, un colectivo de los barrios del oriente de Caracas, Venezuela, con cercanía al poder.

Haciendo Cine dialogó con Markovits para conocer más de esta producción que llega directamente a la plataforma online el 24 de abril.

¿Sensaciones de estrenar y de esta manera el documental?

Hace diez años que estoy trabajando en el proyecto, fue mucho trabajo, muy peligroso, es un tema muy importante porque estos grupos armados están no sólo en Venezuela, por todo el mundo, en Latinoamérica, en India, y el cuento es qué pasa cuando estos grupos acceden al poder, que cuando pasa se ponen corruptos y violentos y eso es lo que quise mostrar con la película al mundo.

¿Cómo ingresaste al mundo del documental y con este tipo de género casi en la línea de los conflictos?

Yo fui a Venezuela como periodista porque me interesaba el chavismo, cómo estaba compartiendo las riquezas con el pueblo. Cuando llegué conocí al grupo, que es quien le dio el apoyo para que Hugo Chávez regrese al poder cuando lo derrocaron. Era un grupo famoso y conocí al “Chino”, escribí un artículo periodístico y pensé luego en hacer la película.

¿Aceptó rápidamente?

Sí, le dimos dinero, no teníamos dónde vivir, estuvimos en la casa de un amigo en el piso 20, se cortaba la luz y tenías que subir y bajar escaleras, bajé mucho peso. Cuando comenzamos no sabíamos qué iba a pasar, nunca me amenazaron a mí directamente, pero creo que es porque “Chino” pidió. Regresé al país después de un tiempo, con Chavez ya fallecido y la economía colapsada, con Nicolás Maduro en el poder y este grupo atacando y manifestándose. Creo que Maduro no ha caído aún porque tiene el apoyo de estos grupos, y quería mostrarlo. El “Chino” es parte de los grupos, salió en la TV diciendo que no estaba armado y yo lo filmé armado. Es una persona muy contradictoria.

Y eso era muy peligroso para vos…

Claro, porque él tenía conflicto con otros colectivos o grupos, que no querían que se haga la película, y de hecho pensaban que él tenía contactos con Estados Unidos, en Wikileaks salieron intercambios entre él y el embajador de Estados Unidos. Por suerte nunca me pasó nada.

¿Te pidió que incluyeras algo expresamente? Por ejemplo, él bendiciendo los alimentos…

No me dijo nada expresamente, él era una persona de familia, religiosa, complicada, mataba gente, pero también la ayudaba, era complicado, son como esos personajes en “El Padrino” o “Toro Salvaje”, complejos.

¿Rodaste mucho? ¿Tenés pensado seguir con esta línea de documentales?

Teníamos algo así como 50 horas, y el primer corte era de dos horas, pero no funcionaba, tenía otros grupos, pero detecté que el “Chino” era clave. Si es posible quiero continuar con documentales, me gustaría hacer algo sobre música, pienso que sería más relajado. También pensamos dramatizar esta historia en ficción. Me gusta el periodismo pero disfruto mucho hacer cine. Creo que es la era del documental.

¿Cómo ves la unió entre cine y plataformas? El año pasado era un gran debate y hoy es la única vía de estreno…

Yo empecé el proyecto hace diez años y esto no sucedía, pero hoy vivimos en el mundo del streaming, y pese a enojos de directores como Scorsese o Spielberg, es la manera que tenemos para mostrar los proyectos.

¿Expectativas con el estreno?

En Venezuela la están esperando mucho, donde está todo polarizado, pero yo traté de ser imparcial para mostrar algo que nunca se mostró antes, estos grupos que están conectados con los narcos y el poder. Esto va a ser interesante para Latinoamérica donde esto que muestro se replica.