Un monstruo que sigue creciendo

A principios de este año amanecimos con la noticia de que Netflix alcanzaba los 93,8 millones de usuarios mundiales (50 de los cuales viven en Estados Unidos) y que con que esa cifra superaba a las suscripciones de las compañías de cable estadounidenses que hasta entonces ascendían a 49 millones.

Además, sus ingresos mundiales en 2016 alcanzaron los USD 8.300 millones, lo que representa un incremento del 35% respecto del año anterior. Y, si bien la firma había previsto incorporar 5,2 millones de clientes en los últimos tres meses del año, la cifra real alcanzada fue de 7,05 millones de suscriptores y se posicionó como la mayor ganancia trimestral en su historia. Del total de los nuevos usuarios de la compañía de streaming, el 72,6% se ubica fuera del mercado estadounidense y, según marcan sus datos, en 2016 la membresía internacional de Netflix aumentó casi un 48%.

Para muchos, los apoteósicos resultados de Netflix se deben a la estrategia que ha desarrollado en los últimos meses enfocada a la producción original. Tan solo en 2016 invirtió más de USD 6.000 millones para lograr unas 600 horas de contenido. Y para este año los planes marcan que superará esa cifra porque tienen previsto grabar, por lo menos, veinte nuevas series y no solo en los Estados Unidos, como lo demuestra el caso de Edha.