"Venezia": Duelo y deseo en la ciudad de las góndolas

El realizador cordobés Rodrigo Guerrero viajó hasta Venecia con un equipo mínimo para filmar ahí este drama argentino que se encuentra en cartel.

Durante su luna de miel en Venecia, Sofía pierde a su esposo de manera trágica. Pero mientras se prepara para regresar a la Argentina, Sofía aprovecha para reconsiderar su vida y pensar cómo reconstruirla. El personaje femenino deconstruye todo lo esperable sobre los comportamientos políticamente correctos en una situación así, profundizando en emociones, deseos, culpas, de un cuerpo que deambula por una Venecia que la abraza y acompaña. Haciendo Cine dialogó con Rodrigo Guerrero, su director, para conocer detalles de la propuesta.

¿Como surgió la idea de rodar VENEZIA en Venecia? ¿Siempre fue la primera locación imaginada?

La idea de pensar una película que sucediera en Venecia estuvo motivada por nuestro deseo de participar en un concurso que realizaba el legendario festival que acontece en esa ciudad en donde se premiaban proyectos de películas de bajo presupuesto. Pensamos una historia que aconteciera en ese lugar y aplicamos. En esa oportunidad no fuimos seleccionados, pero generamos un proyecto que luego seguimos trabajando. Escribimos el guion, participamos en algunos laboratorios y posteriormente lo presentamos a preclasificación en el INCAA y lo declararon de interés. Allí se concretó la realización de la película.

¿Cómo seleccionaste a la protagonista?

Con Paula Lussi nos conocemos desde los doce años, tenemos una relación de hermanos de la vida. Ella fue una de las protagonistas de mi primera película (El invierno de los raros) y con ella pensamos conjuntamente la historia de VENEZIA. Hemos trabajado mucho en cine y teatro, nos conocemos bastante, tenemos gustos e inquietudes similares. Y la película siempre estuvo pensada para ella, yo siempre traté de potenciar lo que considero que son sus mayores fortalezas como actriz.

¿Cuál fue el trabajo que hiciste con ella más allá de lo actoral? porque hay casi como una coreografía mientras ella deambula por la ciudad…

Una de las primeras impresiones que tuve de la ciudad de Venecia fue que era una ciudad de caminantes, de gente deambulando. Unos 20 millones de personas la visitan al año. En ese sentido tratamos de otorgar a la cámara esa cualidad de movimiento, asimilarle recorridos que podrían pertenecer a ella, a su compañero o a cualquier otro ser que recorra la ciudad (eso ya queda sujeto a la interpretación de cada espectador). La película explora cómo en determinadas circunstancias sentimos que la vida, el discurrir del tiempo y las personas, sigue a pesar nuestro. Y Sofía vive esa experiencia de duelo perdida y abandonada en la ciudad de Venecia. Es una manera de estar y no estar, de ser un testigo silencioso y por momentos invisible de la vida de los otros.

¿Qué idea tenés sobre el duelo?

Mi idea del duelo es más que nada sensorial. Afortunadamente no he sufrido grandes pérdidas aún, sólo la de mis abuelos que es algo lógico y natural. Sin embargo, creo que la experiencia dolorosa del abandono la vivenciamos todo el tiempo: cuando crecemos, cuando terminamos una relación amorosa, cuando vivimos acontecimientos irreversibles…

¿Qué fue lo más difícil de rodar/conseguir para rodar?

El rodaje no tuvo grandes complejidades porque todo el diseño de producción fue pensado acorde a las posibilidades que teníamos. En ese sentido con Lorena Quevedo, la productora de la película, siempre supimos qué película queríamos y podíamos hacer. Y ambas cuestiones coincidían. Se armó un equipo de 6 personas argentinas que viajamos a Italia junto a la protagonista. Trabajamos en base a la luz y ambientación fundamentalmente disponibles; y nos permitimos reescribir el guion en base a lo que íbamos descubriendo en nuestro recorrido de la ciudad. Fue una de las experiencias más creativas y amorosas que transité.

Tras haber filmado en Argentina y luego en Italia, ¿cómo comparas el apoyo o no de ambos lugares a la producción cinematográfica (permisos, predisposición en locaciones, etc.)?

En realidad, la película se rodó solo con financiación argentina. Sí contamos con un fuerte apoyo de la Film Comission de Venecia. A priori uno piensa que rodar en esa ciudad es muy complicado, pero ellos tienen un sistema muy bueno y distinguen los “tamaños” de las producciones. Si vos rodas con un equipo mínimo y no obstruyes el desenvolvimiento habitual de la ciudad te dan un permiso que te permite rodar en cualquier calle, plaza o monumento. Solo tenés que avisar a dónde estarás cada día, pero es bastante simple. Para los interiores si contamos con un locacionista veneciano que tenía experiencia en el rol y que nos permitió conseguir los bares, oficinas, hoteles, etc… Me cuesta comparar el funcionamiento de la Film Comission italiana con otras experiencias argentinas porque en Córdoba las oficinas de filmación recién están emergiendo y hay mucho trabajo por hacer.

El cine argentino sigue teniendo ausencia de personajes femeninos fuertes, acá además de jugar con la idea de pérdida, Sofía desea, sufre, ama, olvida, ¿cómo fue imaginarla sin acartonamientos ni subrayados?

Afortunadamente eso está cambiando en los últimos años. Cada vez son más las películas protagonizadas por mujeres con personajes complejos y contradictorios. Lo celebro profundamente. En el caso de Sofía, siempre la pensamos con una actitud lacónica y ausente, como una mujer extranjera y testigo del movimiento de una ciudad enigmática, singular, extraordinaria; confiamos en eso. El acento no está puesto tanto en subrayar el dolor, sino en hacerlo emerger en la relación que la protagonista tiene con la ciudad.

¿Expectativas con el estreno?

Siempre es emocionante presentar una película, que llegue a la gente, conocer las opiniones e impresiones de personas que no estén implicadas en el proceso de creación. Hacemos las películas para poder compartirlas, mis expectativas tienen que ver con eso, no mucho más.

¿Estás con algún nuevo proyecto?

Si, justo en estos días estoy terminando de rodar mi nueva película, titulada provisoriamente “Entre nos(otros)”; protagonizada por Luis Machín. Y en la segunda mitad del año espero poder rodar otro proyecto que se llama “Perimetral”. Ambas películas suceden en la ciudad de Córdoba.