Verano del ´95

"El tiempo compartido", la segunda película de Mariano Laguyas, es un thriller contado en dos tiempos que, además, es la primera película marplatense íntegramente financiada por el INCAA.

Esta semana se estrena "El tiempo compartido", la primera película marplatense totalmente financiada con créditos y subsidios industriales del INCAA.

Se trata de un thriller dramático escrito, producido y dirigido por Mariano Laguyas, quien apuesta a captar al gran público luego de su primer largometraje, Chau, estrenado en 2013 solo en Mar del Plata.

Dice Laguyas que la ciudad de los lobos marinos siempre fue usada como escenografía para las  producciones de Capital. Con el desafío ultraregional a cuestas, decidió convocar solamente a marplatenses tanto para el casting de actores como para armar el equipo técnico. 

"El tiempo compartido" es un film cargado de suspenso cuya acción se desarrolla en dos etapas temporales: el presente y el fin del verano de 1995, cuando la ciudad se preparaba para ser sede de los XII Juegos Panamericanos, uno de los eventos deportivos más importantes que se hayan llevado a  cabo en Mar del Plata.

El personaje central es Magui (Kyrana Gallego), quien regresa a la ciudad con una hija adolescente, tras su última visita en el verano de 1995, veinte años atrás. En el transcurso de un día, sus recuerdos la llevan a aquella última noche, cuando junto a tres compañeros de un call center de venta de tiempos compartidos se vio envuelta en un episodio trágico, cuyas implicancias se revelarán todavía muy vigentes. 

“El proceso de rodaje fue excelente porque, más allá de algunos sustos propios de las condiciones climáticas características de la ciudad, pudimos cumplir el plan de  rodaje en su totalidad. En ese sentido, además de contar con un asistente de dirección con gran experiencia como Juan Iribas, colaboró muchísimo el hecho de que el elenco protagónico viniera ensayando desde el inicio del proyecto. Otro factor que ayudó fue grabar respetando todo lo posible el orden cronológico de la historia. Es un film que transcurre en 1995 y en la actualidad, lo que influye en ciertos cambios en peinado y maquillaje, y sabíamos que respetar el proceso y la evolución de los personajes era una decisión que se vería reflejada en la calidad de la película. Creemos que no solo hicimos la primera película marplatense con apoyo del INCAA, sino que confiamos en que hicimos una buena película", afirma Laguyas. 

Además de con el director, Haciendo Cine charló con la directora de fotografía, Virginia Rojas, para conocer cómo resultó el proceso de rodaje. “No había trabajado con Mariano antes y, si bien es exigente desde su idea, siempre consultó si su propuesta tenía limitaciones técnicas, lo que hizo que nuestro trabajo fuera realmente en equipo. Entre los desafíos que tuvimos que afrontar desde lo técnico estuvo la representación del pasado y el presente, ya que Mariano quería diferenciarlo desde la estética. Otra particularidad de este rodaje fue que tuvimos la belleza de Mar del Plata de fondo”. 

Consultada por los inconvenientes de la filmación, Rojas señala al clima marplatense: “En una de las locaciones, con grandes  ventanales, nuestro fondo era el mar y cielo, y debíamos respetar esa continuidad en medio de semanas de temporales en la ciudad. Por otro lado también había que evitar que el sol nos bañara el decorado, ya que no contábamos con grandes faroles para empatar la luz, ni espacio para tamizarlo. Gracias a Juan Iribas, pudimos diseñar los horarios para que esto no sucediera y dividir las puestas para ganarles al clima y al sol”, concluye la directora de fotografía.

Esta semana es el estreno nacional de El tiempo compartido, la primera película íntegramente hecha por marplatenses.