Yo te hago la banda de sonido

A punto de lanzar su disco número 14, el neoyorquino Moby estrena sitio web en donde dona 150 canciones a ser utilizadas para musicalizar cortos y largometrajes.

Nota publicada en la edición 139 de Haciendo Cine.

Casi todos los músicos reconocidos tienen en algún cajón un par de tracks inéditos que por algún motivo quedaron afuera de sus discos. En general ese material termina saliendo a la luz en alguna compilación, se regala a los fans en Internet o se recicla en períodos de poca inspiración. A lo mejor algo de esto le pasó alguna vez a Moby. Pero esta vez el músico y productor y DJ norteamericano encontró un destino mejor para todo ese material descartado. Desde el sitio Mobygratis.com cualquier estudiante de cine o realizador de bajo presupuesto pueden tomar libremente un par de tracks para musicalizar sus cortos o largometrajes.
 

En el sitio se pueden encontrar por ahora un total de 150 piezas que intentan cumplir con la mayor cantidad de necesidades musicales que puede tener un film. Los hay más climáticos, más rítmicos, más felices o dramáticos. Una amplia paleta de posibilidades creadas por un artista que conoce a la perfección los principios de la musicalización de imágenes. A finales de los 90 la música de la tanda publicitaria de televisión parecía toda compuesta por Moby o por algunos de los imitadores que por esos años se amontonaban.

 

Las restricciones para dentro de Mobygratis.com son pocas: se solicita a los usuarios que sólo usen la música disponible en el sitio para films que no vayan a ser comercializados. Y en caso de que finalmente se obtenga a partir de ellos alguna ganancia, la parte del dinero que corresponde a los derechos de utilización de la música será destinada a una asociación protectora de animales que el propio Moby apadrina. Así, la ecuación resulta favorable para todos: los jóvenes cineastas pueden sonorizar con la música de un artista reconocido (además de agregar su nombre a los créditos) y éste resuelve sus necesidades altruistas al tiempo que libera un poco de espacio en su disco rígido.

 

Disney vuelve al juego

 

Luego de casi dos años retirado del mercado de videojuegos, Disney prepara para mediados de este mes su lanzamiento más esperado, por fuera de sistemas preexistentes, creando su propia plataforma y propiciando como nunca antes la fusión de sus personajes más populares. En términos de hardware, Disney Infinity se presenta como una base de seis lados sobre la cual se deben plantar dos discos que remiten o bien a mundos o a personajes. Los discos de base hexagonal son los que remiten a los universos de cada película mientras que los circulares -que llevan adosados un auténtico muñeco de plástico- desbloquean a personajes de diferentes propiedades de Disney y Pixar. En cuanto a la jugabilidad, este nuevo lanzamiento propone dos modalidades bien diferentes. Por un lado se puede jugar dentro de los mundos individuales basados en películas como Cars, Los Increíbles, El llanero solitario o Piratas del Caribe. Cada uno de estos mundos tiene sus dinámicas y objetivos particulares pero en todos ellos podremos acumular elementos para utilizar en lo que sería el modo estrella de Disney Infinity, llamado Toy Box. Aquí los usuarios podrán crear su propio universo, apelando a un catálogo infinito de escenarios, paisajes, herramientas y vehículos que se pueden agrandar, achicar o mover a gusto. Y por supuesto, la más frondosa galería de héroes y villanos de distintas propiedades dispuestos a cruzarse en esta área de juego. A las mencionadas películas se irán sumando todos los clásicos de Disney/Pixar y muchos ya sueñan con la posibilidad de que en algún momento aterricen aquí personajes de Marvel y Star Wars, las dos adquisiciones más resonantes de Disney en el último tiempo.