“Abejas, El arte del engaño”: su director nos cuenta todo sobre la serie.

Con un elenco de jóvenes talentos acompañando a Fabián Vena y Pedro Alfonso, la propuesta nacional ya está en Flow.

Flow estrenó en exclusiva “Abejas, el arte del engaño”, una nueva serie original de factura nacional, producida por Dabope, en coproducción con LaFlia y Cacodelphia.

La miniserie, compuesta por 8 capítulos, está dirigida por Diego Suárez, escrita por Fernando Balmayor y Cecilia Libster, producida por Pablo Prada y Federico Hoppe y protagonizada por Fabian Vena, Pedro Alfonso, Sofi Morandi, Lio Ferro, Ferbo, Carmela Barsamian, Lucas Spadafora y Mariel Percossi.  Para saber más de la propuesta hablamos con Suárez, director del proyecto.

Tenés una vasta trayectoria en la industria audiovisual. ¿Cambió para vos el universo series?

Hubo un gran cambio desde lo técnico, no sólo desde lo artístico, porque podés ver una serie de hace 20 años y si las interpretaciones son buenas no pasó el tiempo. Ahora hay un mundo nuevo porque las plataformas tienen una exigencia más grande y los temas que se abordan exigen más verdad, excepto que hagas género. Desde la dirección siempre hay que jugar con la verdad. Tal vez hoy también se posibilita que puedas ver todos los episodios de una vez o cuando quieras, el concepto de serie ha cambiado. Hace tiempo dirigí «Tiempo Final», que tuvo versiones en otros países, y ahí hicimos tres temporadas con 70 capítulos. Fue mi primer trabajo como director y fue una bisagra para mí, porque venía de PolKa haciendo cámara en muchos proyectos, de la mano de Daniel Barone y Jorge Nisco. Luego comencé a trabajar con Sebastián Borensztein, primero con «El Garante» y después me dio la posibilidad de dirigir. «Tiempo Final» marcó una diferencia en materia de programas, de lo que se hacía ya en los canales.

Y ahora volvés al ruedo con un proyecto pensado para plataforma que no compite con otra serie en tema horario. ¿Cómo llegas a Abejas?

Claro, yo dirigí «Malandras» para Canal 9, que competía con «Soy Gitano» y con «Resistiré», dos tanques. Y por más que teníamos un elenco impresionante, era imposible competir. Ahora podés verlas todas, antes sonabas, porque no había ni YouTube para verlas, ahora podes verlas cuando querés. Me llamó Romina Corbo, la productora ejecutiva, hermana de uno de los dueños de la productora. Ellos estaban en la búsqueda de un director porque tenían que hacerla en poco tiempo. Me interesó y comenzamos a trabajar en tiempo récord, trabajando con guiones que no eran finales. Cerramos los guiones de ocho episodios en un mes. En el mismo tiempo era ver las locaciones, ensayar por zoom con el elenco, después con Fabián. Con él somos amigos, ya habíamos trabajado hace tiempo juntos y teniéndolo a él, como estandarte, fue mucho más fácil. Nunca había trabajado con Pedro, y encontré a un tipo supercomprometido. A los chicos no los conocía y fue una sorpresa, porque algunos no tenían experiencia de actuación, y se portaron muy bien. El equipo contenía a todos y hasta podíamos divertirnos, lejos del set. En él fueron todos comprometidos y estuvieron concentrados al 100 por ciento, porque tuvimos que hacer la serie de ocho capítulos en cinco semanas. Ese era el compromiso que tenía desde que me llamaron. No tuvimos frentes relajados.

Desafío todo el tiempo…

Totalmente y con una productora que hacía su primera ficción, y había que entregar los cortes de los capítulos lo más completos posibles. Pero desde siempre tuve apoyo y entendimiento, y en las devoluciones, el criterio era enorme y eso facilitó mucho el avance y el cierre. Lo que brindamos y avanzamos en el tiempo que tuvimos terminó en un proyecto superdigno desde lo que se pretendía desde el primer momento.

¿Tienen pensado hacer una segunda temporada?

El cambio de la tecnología pide tiempo, y no lo tuvimos, por lo que trabajamos la realización siendo concretos. De hecho muchos no podían creer que lográramos hacerla. Tengo ansiedad como con cualquier estreno. Estoy muy conforme con el producto y con respecto a sí habrá una segunda temporada, dejamos una puerta abierta para que pueda existir.

 

Más artículos
Crítica «Fragmentos de una Mujer»: La herida en el cuerpo