Apuntes sobre el 22° BAFICI (II)

Una vez más Haciendo Cine dialogó con algunos de los directores que acaban de presentar película en el Festival para conocer más de su experiencia en esta edición.

Continúa plagada de sorpresas y títulos notables la edición 22 del Festival Internacional de Cine de Buenos Aires, con una edición híbrida que continuará alimentando a los cinéfilos con el mejor cine.

“Estoy muy agradecida con que posen sus ojos en algo que para mí existe en mi computadora, en mi mundo interno y en el intercambio con mis socios. El proyecto es totalmente independiente, no trabajo en el marco de una escuela o del instituto de cine, es pura autogestión y deseo. Sé que hay un mar de películas para ver para generar la selección, así que muy contenta que lo elijan para confirmar su existencia más allá de mi computadora y de la experiencia de armarlo. BAFICI fue el primer hogar de cada capítulo, de ahí salta al mundo si tiene con qué, eso ya depende del material en sí”, cuenta Vera Czemerinski, realizadora de «Carta 1, Buenos Aires».

Martin Farina ya es un abonado al BAFICI. Desde que presentó su ópera prima «Fullboy» en 2014, varios de sus cortos y largometrajes pasaron por las secciones del festival. Este año no es la excepción, al presentar, por un lado, «Los niños de Dios», película que cierra su trilogía biográfica, y en el rol de guionista y editor acompaña la presentación de «Gualeguaychú, el país del carnaval», dirigida por Marco Berger. “Tener películas es doblemente especial: presento la mía, que es el cierre de toda una etapa de trabajo alrededor de materiales familiares, y de alguna manera también dialoga con otras películas y ese diálogo se hace extensivo después de las funciones. Además, acompaño Gualeguaychú…, otro gran y largo viaje que iniciamos con Marco Berger, allá por el 2015, a menos de un año de habernos conocido, tras haber trabajado juntos en una película que se estrenó en BAFICI. Así que es una alegría, una mezcla de sensaciones. Me gustaría estar compartiendo más, yendo de aquí para allá, pero no se puede tanto. Pero ya el haber vuelto a las salas y que se estrenen en el festival, protocolos mediante, era algo que tenía duda sobre cuándo podría pasar.  Por eso estoy doblemente contento”, cuenta.

Liliana Paolinelli presentó «Margen de Error» en la edición de 2019 del festival, y este año suma «El Baldío», documental que analiza a un grupo de personas que asisten a gatos que habitan el espacio que da nombre al film. “Venía desde 2018 con una filmación tranquila, con autofinanciándolo. El año pasado paré el rodaje y pude retomar con tres jornadas la película y la edité en enero cuando me enteré que había quedado para el Festival. Era para mí muy tentador seguir rodando, porque era placentero mirar gatos todo el día y en la dinámica barrial siempre suceden cosas, pero entendí que esto tenía un término”, dice la directora sobre su propuesta.

“El policial es un género al que todos los directores queremos acercarnos. Lo tenía pendiente y ahora lo respeto mucho, principalmente por el tema de la precisión. Siempre trabajo con híbridos y acá sumé el thriller psicológico. Como directora trato de escaparle al costumbrismo, o a reflejar la policía de una manera más realista, y me tiré a los clichés de la idea que uno tiene del policial”, comenta Tamae Garateguy sobre 10 Palomas, protagonizado por Guillermo Pfenning, Alberto Ajaka y Nancy Dupláa.

“Estoy emocionado y ansioso porque siento que, en esta película, en la que están además Pablo y Rodrigo, y van a estar en las funciones, le agrega un plus, además de que vuelvan los cines. Creo que era necesario cumplir con esa parte del proceso creativo con este gran trabajo que ellos hicieron no siendo actores”, cuenta Javier Van de Couter sobre su propuesta, Implosión, un híbrido que recupera la tragedia de Carmen de Patagones con Pablo Saldías Kloster y Rodrigo Torres, dos de sus víctimas.

“Perros es una película que tardó mucho tiempo en ver la luz. La idea la tuve hace 15 años. La guardé, me buscó y la filmé hace dos. La iba a estrenar el año pasado en el BAFICI, pero cuando se canceló, quedaron unas ganas condensadas de que la película encuentre su público. Por suerte eso ahora sucedió, porque no sólo es por lo que la película pueda provocar, sino la situación. Este oasis que pudo crear el BAFICI posibilitando proyecciones presenciales, que para los directores y el público está siendo una fiesta. Quedé muy emocionada con las críticas que recibió, es un sacudón y la gente queda muy movilizada. Creo que esa es una de las funciones que el cine tiene: sacudir”, comenta Kris Nikilson, realizadora de Perros, un cortometraje que analiza la violencia patriarcal y los mandatos, rodado en Brasil, con una cuidada fotografía y técnica.

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