“El país de las últimas cosas”: su realizador y las actrices perdidos en el universo de Paul Auster

Jazmín Diz y María de Medeiros protagonizan la coproducción dirigida por Alejandro Chomski, filmada en República Dominicana.

En un no lugar, en un no tiempo, en una distopía bien realista, resignificada aún más tras la pandemia de COVID, Anna Blume (Jazmín Diz), debe continuar con la búsqueda de su desaparecido hermano a la vez que intentará sobrevivir en una ciudad arrasada por vaya a saber qué tragedia, dato que no hace a la historia.

Alejandro Chomski logra transformar el relato homónimo de Paul Auster dotándolo de una impronta diferente, a partir del blanco y negro y de una cuidada fotografía.

Presentada en el 35 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, finalmente llega a las salas de cine «El país de las últimas cosas», quien se hizo de los derechos de la aclamada novela de Paul Auster del mismo nombre a principios de la década del 2000.

Rodada en estudio, y con un elenco de intérpretes de todo el mundo, encabezado por Jazmin Diz, con Christopher Von Uckerman, Juan Fernández, Ettore D’Alessandro y María de Medeiros, entre otros, «El país de las últimas cosas», es una apuesta lograda y diferente.

Haciendo Cine dialogó con Chomski y con las actrices Jazmín Diz y María de Medeiros para saber detalles de una producción argentina, rodada en República Dominicana.

¿Cómo se sienten con el estreno presencial?

Jazmín Diz: Llegó el momento, porque después que nos agarró la pandemia, se vio en el Anfiteatro del Parque Centenario en el BAFICI. Pero al ser aire libre y con luces alrededor, no se pudo apreciar el tratamiento de fotografía y quedó pendiente para todos lo que la hicimos. Así que estoy contenta.

Alejandro Chomski: Siento una satisfacción muy grande de concretar el cometido propuesto con Auster que nunca imaginé que iba a llevar 17 años y que, arrancando con la crisis de 2001, sería terminada en medio de una pandemia. Me siento muy satisfecho y aliviado, porque se había transformado el proyecto en una mochila. Y si bien no tenía fecha de vencimiento, me alivia habérmelo desprendido y que se haya transformado en algo concreto.

¿Cómo llegan a la propuesta?

Jazmín Diz: Dos meses antes de rodarla, un productor de la película me vio en «El Cartógrafo» en el Teatro San Martín y me recomendó. Después vino Ale a verme, me eligió, y me convocaron a los dos meses para ir a rodar a República Dominicana. Durante ese tiempo previao ensayé, leí el guion y la novela para ponerme al día, que me pareció increíble. Después hubo que armar el mundo allá, un trabajo increíble que pude ver el desarrollo de todo, que se termina corriendo de la novela y del guion.

María de Medeiros: Todo fue descubrimiento y bastante rápido. Me llegó el proyecto por Alexandra Stone, que es la productora. Conocí a Alejandro en la Muestra de Sao Paulo, y quedé encantada con la propuesta, un personaje que levanta tantas cuestiones de cómo ayudar, y si realmente podemos ayudar.

María, ¿cómo fue tu trabajo con Jazmín y el elenco?

María de Medeiros: Quedé encantada con ella. Es una chica estupenda, se involucró absolutamente como actriz. Se entregó al personaje y eso es muy bonito, genera respeto y admiración. Fue muy bueno trabajar con ella y con Cristopher, hubo un gran entendimiento con los actores. Debo reconocer que me sorprendió mucho la primera parte de la película, que no conocía, y me pareció muy bueno el universo apocalíptico que crea Alejandro y que de repente tiene un eco increíble con la pandemia.

Tras la pandemia se resignifico todo…

Jazmín Diz: Claro, y nos agarró en plena post producción. Yo volví para grabar la narración en off en medio de todo esto.

María de Medeiros: Si hubiese salido hace dos años hubiera sido otro el sentido. De hecho el público puede asustarse al ver la primera parte y Alejandro, muy listo, agregó un virus. Esto creo que hoy sabemos que el virus es sanitario, pero por desgracia del neoliberalismo salvaje es ideológico también, cuando ves el virus del fascismo por el mundo, que sólo lleva devastación.

Jazmín, como protagonista y narradora de la historia, ¿cuál es el principal desafío que te presentó el personaje?

Jazmín Diz: Entender todo el proceso para que la interpretación no sea sólo lo que yo creía, porque todo fue más sostenido y contenido, sin tanto drama como tiene la novela, sino con un mensaje de esperanza. Porque en la novela el relato se dispara sobre una carta en la que relata lo que vivió, pero hoy ya convive con todo eso y con naturalidad, por lo que no quería teñir nada de ese mundo. La intención que trabajamos con Ale fue para superar eso.

Alejandro Chomski: Cuanto más planos tengan los personajes, más complejo será y menos chato hacia la audiencia. Acá trabajé con actores con varios acentos, y con un conjunto de incertidumbres que por suerte se alinearon los planetas y salió todo en forma perfecta

¿Cómo fue el encuentro con los compañeros de elenco? Eras la única argentina del cast.

Jazmín Diz: Fue hermoso. Sí, yo era la única argentina. Llegué diez días antes, lo suficiente para conocer a algunos, pero tampoco hubo mucho tiempo. Siento que en este desafío hubo mucho que se armó en el aquí y ahora de filmar. Compartimos bastante post rodaje, porque estábamos en el Caribe, íbamos a la playa para recargarnos para el otro día.

Necesario por la oscuridad del relato…

Jazmín Diz: Sí, y con todos los demás actores fue todo muy fugaz, uno o dos días, así que hay algo del entrenamiento de la actuación que te permite llevar adelante todo.

 

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