“El Reino”: sus creadores y elenco revelan detalles de la serie

La producción de K&S y Netflix, con Diego Peretti y Mercedes Morán al frente de un impresionante elenco, finalmente llega a la plataforma explorando el thriller de intrigas

Finalmente llega a Netflix una nueva producción local que mezcla en dosis exactas el thriller más tradicional con condimentos de política, religión y corrupción para reflexionar sobre el avance de la derecha en la vida de la región.

«El Reino», protagonizada por Diego Peretti, Mercedes Morán, Chino Darín, Peter Lanzani, Nancy Dupláa, Joaquín Furriel y Vera Spinetta, entre otros, tiene tras los libros y la dirección a Claudia Piñeiro y Marcelo Piñeyro, una dupla que vuelve a trabajar en conjunto tras la adaptación cinematográfica de «Las Viudas de los Jueves».

 

EL ELENCO

Nancy Dupláa encarna a Roberta,  la fiscal que llevará adelante la investigación sobre el asesinato que dispara la trama. “Como actores, meterse en un mundo que no es el de uno es uno de los grandes desafíos. Interpretar una personalidad diferente a uno que se mueve en un universo diferente a uno también es un desafío importante, fuerte y diferente que como actriz te da ganas de abordarlo. Este es un universo que, si bien lo conocía, tiene sus matices y diferenciaciones. Soy una fiscal, me muevo en el ambiente judicial con todo lo que eso implica para una mina, en una fiscalía chica, un caso muy grande. Son universos que te hacen investigar de más y crecer, seguir aportándote como actriz. Ver cómo una mujer se puede hacer espacio en un ámbito tan hostil, con peces gordos arriba de uno que toman las decisiones, que aprietan, mostrar eso me parecía un plus”.

Por su parte Joaquín Furriel, que ha desempeñado en varios proyectos de género su profesión, dice: “Es interesante ver todas las variantes que puede tener un mismo género, porque tratándose de un thriller policial, Marcelo encontró la manera para que también los personajes se comuniquen de determinada manera, se vinculen de determinada manera. Puede ser un mismo género pero a veces se permiten más localismos y otras veces menos, según lo que se busque. Y acá se logró algo homogéneo con un elenco muy variado y diferencias de nivel interpretativo: somos todos diferentes y entramos en una misma frecuencia y eso es hermoso”.

Sobre su personaje, Rubén Osorio, Furriel desarrolla: “Este personaje es una invitación a tener el permiso de hacer todas las cosas que uno nunca haría. Desde la mirada externa está invadido por oscuridad pero él, seguramente, entenderá que está lleno de luz, porque está convencido de lo que hace, es super pragmático. Es uno de los personajes más contrastados de la serie, demostrando también la amplitud de la interpretación. Por ejemplo, me da mucha tranquilidad como espectador encontrar un personaje que tiene nobleza como el que hace Nancy. Me gustan los matices, pero me gusta más que haya personajes que me generen esperanza como espectador. Marcelo y Claudia escribieron muy bien eso, sabiendo que los personajes no la pasan bien pero pueden tener revancha, creyendo que cuando uno no hace las cosas tan bien no tiene la posibilidad de esa revancha. No sé si es optimista o un poco ingenuo lo que digo, pero son cosas que me pasan de manera muy primitiva cuando veo algo”, suma sobre su personaje y su composición.

Vera Spinetta es una de las intérpretes más jóvenes del elenco central y vuelve a trabajar con el director y la guionista tras su participación en «Las Viudas de los Jueves». “Pasaron 12 años y muchas cosas a nivel profesional y personal en el medio. Volver a trabajar con ellos es maravilloso». Cuenta sobre su personaje: “Ana tiene mucho amor para dar, es protectora de sus padres, de todos. Ella se involucra con la iglesia para cuidar a los que ama, en un punto, pero después hay algo o todo de ella que rechaza ese mundo. Así que para construirla no es que fui al rechazo, sino que tuve que empatizar primero con los términos de religiosidad y de fe para luego entender por qué ella no elige eso, por qué se hace a un lado, y por qué a lo largo de la serie decide disociarse de la familia».

 

LOS CREADORES

Marcelo Piñeyro tiene en su haber algunas de las películas más exitosas y memorables del cine argentino de los últimos treinta años: «Tango Feroz», «Caballos Salvajes», «Cenizas del Paraíso». Sin embargo, su última producción como realizador había sido en España, en el lejano 2013, con el drama intimista «Ismael».

Su regreso al audiovisual y su debut como director de una serie llega de la mano de una de las producciones argentinas más ambiciosas y costosas de la historia. También marca la reunión entre Piñeyro y Claudia Piñeiro tras «Las Viudas de los Jueves».

Sobre el armado de la historia, la novelista, una de las más grandes best sellers del siglo 21 del país, con más de una docena de novelas publicas entre ellas «Betibú», «Las grietas de Jara» y la reciente «Catedrales», nos cuenta: ”La estructura fue regida por los personajes, incluso esos más pequeños, por lo que hubo que crear una estructura y una trama que los contenga. En cada capítulo se le da preponderancia a un personaje y luego se avanza, lo pensamos así”.

“La serie la craneamos más allá de lo estrictamente coyuntural», explica Marcelo Piñeyro. «Nuestra intención era tener una mirada sobre lo que está sucediendo en este siglo, donde se está quitando la racionalidad del debate de qué sociedad queremos para vivir. No es casual que en el siglo XXI hayan vuelto las guerras religiosas de un modo al que creo que hay que remontarse a la Edad Media. Entonces en todo el planeta esto se da de formas diferentes, pero vemos que en las tres Américas la nueva derecha ha tomado como ariete las iglesias evangélicas. Y si bien aquí en Argentina no es tan fuerte, en Estados Unidos puso a Trump, en Brasil a Bolsonaro. Por eso pensamos qué pasaría sí ese creyente evangélico, bastante orgánico, y esa porción del electorado puede determinar la prevalencia de un candidato político sobre otro”., dice Piñeyro, quien además de coguionista, dirigió cinco de los ocho capítulos (los tres restantes a cargo de Miguel Cohan, director de la adaptación cinematográfica de «Betibú».

“Este juego que hicimos plantea desde la ficción y la fantasía iluminar sobre ciertas cosas que pasan con la manipulación emocional del ciudadano. Hay una concepción de la política y de la religión, una concepción de la política y una concepción de la religión, no digo la política y la religión, que tienden a la manipulación emocional para evitar el pensamiento racional, porque desde el pensamiento racional son insostenibles, desde lo emocional podes sostener cualquier cosa, y por esto trabajar sobre los odios, miedos, rencores, sobre lo que construimos la serie, separando además, que hay un sentimiento genuino de religiosidad, y eso no lo cuestionamos porque es una manera que tiene el hombre de explicarse a sí mismo en el universo, pero el problema es cuando manipulas ese sentimiento”, concluye.

Este es el trailer de «El reino»

 

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