“Franklin. Historia de un billete”: un viaje profundo a las sensaciones humanas

El debut cinematográfico del realizador Lucas Vivo García Lagos, con producción de Pampa Films, llega el jueves a salas argentinas.

«Franklin. Historia de un billete», de Lucas Vivo García Lagos, cuenta con un gran elenco encabezado por Sofía Gala, Germán Palacios, Daniel Aráoz e Isabel Macedo, para narrar cómo un ex boxeador que debe luchar por su vida intentará escaparse del ambiente que lo oprime y limita.

Rodada en pandemia y con participaciones de intérpretes como Joaquín Ferreira, Christian Salguero, Luis Ziembrowsky y Luis Brandoni, más el debut cinematográfico de L-Gante, el guion original, adaptado por el director, es de los hermanos Slavic, creadores de El Garante y Epitafios, entre otras propuestas.

Sofía Gala, la protagonista femenina del filme, comenta sobre su trabajo con el elenco y el director: “Esto no se hace solo. Las cosas funcionan con el otro y con los otros; en particular con la persona con la que estás creando un vínculo en la película. Y fue un placer, trabajamos muy cómodos, y justamente el hecho de estar cómodos, y tener un lenguaje en común, hizo que estos personajes crecieran y se volvieran tridimensionales”.

El rodaje fue diferente a lo usual al haberse realizado cuando se habilitó la apertura para rodajes, en lo más extremo de los protocolos y cuidados. “Tuvimos encuentros previos y la verdad es que lo bueno del cine es que se espera mucho entre toma y toma. Y si vos estás ahí, con el compañero, y conectado, se puede laburar mucho. Desde que llegás, te maquillás, vas al set y analizás qué se puede hacer. Por eso, lo fundamental es agarrarte de tu compañero y de las personas con las que vas a trabajar, y estás todo el día ahí. Te podés conectar y ese es el trabajo del cine: sostener, conectarse con el otro, porque después eso es lo que se va a ver en pantalla”, finaliza.

Germán Palacios interpreta a Carrasco, el boxeador que sale de la cárcel luego de un homicidio involuntario y que se jugará todas las cartas a un amor imposible. “Cuando leímos la historia», recuerda el actor, «en donde más hincapié hacíamos era en el asunto vincular. Al ser una película de género, con tanta cosa distractiva, sospechábamos que había que llenar de carnadura a los vínculos y complejizarlos. Eso es lo que hicimos con Sofía como pareja y con Daniel, que es el jefe. Con Sofía tenemos un estilo muy parecido: muy frontal, muy entregado. Y la historia era re linda para sacarle jugo, de estos dos personajes tan lastimados, que se encuentran de un modo particular”.

Sobre cómo fue su trabajo de composición de un boxeador vinculado con lo más bajo del hampa, Palacios explica: “Tenía que hacer de ex boxeador y eso en parte me ocupó, porque uno quiere ser honesto. Es importante hacerse preguntas para ver qué podés ofrecer al personaje.  Siempre hay que tratar de elevar la mirada y la lectura, apostando a lo más alto posible. Con los compañeros hicimos una lectura del guion para sacar lo mejor, donde aparecen estos vínculos que se despegan. Esa fue la tarea”.

Daniel Aráoz coprotagoniza como Bernal, el villano de la historia. “Creo que hubo una idea clara de Lucas de darle humanismo a los personajes», concuerda el actor con sus compañeros de elenco. «Cuando comenzamos a trabajar sobre la película se lo hacía sobre una metáfora bestial y violenta, pero no alejada de la realidad. Todo lo que se ve está en el barrio de al lado, no es que mostramos a Superman volando con una capa por los techos. Creo que en el cine esa metáfora funciona para ver como espectadores qué pasa con esto, donde conviven fuerzas de poder de la política, en donde el tránsito del billete. Eso fue lo que nos llevó a contar esta historia, que el cine sigue contando, y te lo pone al frente para que lo resuelvas”.

Isabel Macedo cuenta con una extensa carrera en teatro y televisión. Sin embargo, esta es tan sólo su tercera participación en cine tras «Cenizas del Paraíso», de 1997 y «Gigantes de Valdés», de 2008. “Este era un super desafío, totalmente diferente a cualquier otra cosa que hubiera hecho», reconoce la actriz. «El guion me pareció super entretenido, me lo devoré, y me gustaba el desafío de llegar al set y poder confiar y ponerte en manos del director. Eso me divierte: que el director te pueda moldear ahí. Ahí está la entrega, viendo qué querés contar, y llegaba a casa llena de moretones, porque para mí es todo o nada”.

EL DIRECTOR

«Franklin: Historia de un Billete» es el debut en el largometraje de Lucas Vivo García Lagos tras dirigir la exitosa serie «Psiconautas» y producir más de una veintena de proyectos, entre ellos el reciente éxito de Amazon «Porno y Helado».

Sobre la experiencia en su ópera prima, el director explica: “Creo que logramos una película de vínculos, poco pretenciosa, que entretiene y es producto de su tiempo. Creo que hay una construcción social sobre la idea de que no hay salida para ninguna persona, y que le agregué al guion que me llegó. Esa versión era una historia más a lo Guy Ritchie, con mucho humor. Antes de filmar le saqué todo eso porque nada me hacía gracia de lo que sucedía a mi alrededor. Para prepararme miré noticieros durante seis meses, así que imagínate cómo me quedó la cabeza: rota. Eso quise traerlo a la película, mucho verosímil, la sensación de que todo puede pasar en la calle, donde todo es violencia».

“La humanidad está domesticada por la urgencia de poder y dinero, antes que la empatía o el entendimiento con el otro está ver quién tiene poder para vivir una realidad paralela, el año pasado lo vimos que mientras unos estábamos encerrados otros estaban de fiesta, y eso es por el poder que tienen que lo podían hacer, un ciudadano de a pie no lo podía hacer. A la hora de filmar, todo eso, y lo que vi en noticieros, es que nos impulsan a romper el tejido social, acá y en el mundo, estamos muy domesticados por esa urgencia de poder y dinero perdiendo empatía, valores y buen trato”, reflexiona para finalizar.

 

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