“Fuego en Casabindo”: Miguel Mirra tras una épica de lucha y resistencia

La película llega a salas con su impronta documental diferente.

Tras «Otro mundo es posible» (2010); «Darío Santillán, la dignidad rebelde» (2012); y «Norita, Nora Cortiñas» (2013), el realizador Miguel Mirra se sumerge en la obra de Héctor Tizón y Virtú Maragno en “Fuego Casabindo”, un logrado documental con el que recupera una gesta valiente y clave del norte argentino.

Para saber más de esta película hablamos con Mirra, quien además revela detalles de cómo fue el proceso de unir toda la información que contiene.

¿Por qué hacer una película sobre Casabindo y su lucha?

Porque me resulta un ejemplo reconfortante y, también, para compartir esa idea que nos acompaña en nuestras realizaciones de que no hay que rendirse. Que en las peores circunstancias es preciso resistir, a pesar de los riesgos y de los escépticos.

¿Cómo fue encarar la producción, seleccionar materiales, elegir entrevistados?

No fue nada sencillo. El documental tiene varias aristas y entradas temáticas. Y es así porque así lo requería la escritura de la novela de Tizón y la historia que desarrolla. La selección de materiales de archivo y entrevistados se realizó en función del material documental directo que realizamos para ponerlo en contexto histórico, cultural y social.

¿Con cuál de los materiales te sentiste más identificado, la novela de Tizón, la adaptación del Colón, el archivo cinematográfico?

El material de archivo fílmico y sobre todo el fotográfico tiene piezas que me cargaron de emoción. Sin dudas eso.

¿Cuándo decidiste incorporar dramatización?

Estuvo casi desde el principio del proyecto. Enseguida se me hizo evidente que esa historia requería incorporar elementos de  poesía y dramaticidad que solo podía aportar el teatro. Fue extraordinaria la experiencia de trabajar con intérpretes jujeños

¿Qué fue lo más complicado del rodaje?

Filmar en la Puna. La altura y el frío hacen casi insoportable disfrutar de filmar, a pesar que la gente fue muy cálida con nosotros.

¿Qué crees que aporta la película a la cinematografía del NOA y a la nacional?

A la del NOA, en cuanto a lo cinematográfico, casi nada. Allí se hace muy buen material  audiovisual, en la medida que cuenten con apoyo. En cuanto a lo temático, que mostramos una historia negada por el relato histórico oficial de la provincia. A la nacional, solo que vale la pena descentrase para encontrarse.

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

Sí. Siempre con historias de resistencia, fuera de los centros. Esta vez, apelando a la animación en el marco del documental para dar cuenta de situaciones límite, imposibles fuera de una gran producción de ficción.

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