“La Funeraria”: Luis Machín cuenta detalles de la exitosa película de género

La producción finalmente tuvo su estreno comercial en salas y CINEAR. Hablamos con su protagonista, Luis Machín.

Luis Machín protagoniza “La Funeraria”, película de Mauro Iván Ojeda que cuenta cómo una familia debe convivir con un negocio familiar particular y la constante amenaza de fenómenos que se manifiestan en el hogar. Haciendo Cine dialogó con Machín para saber más detalles de la propuesta.

¿Qué sensaciones tenés ahora que finalmente la película llegó a salas y televisión?

En principio es motivo de alegría que haya tenido un estreno presencial. Es un avance, eso significa que de a poco se están realizando algunas actividades en un sector que está muy afectado. Durante mucho tiempo no supimos, y aun no sabemos, sobre cómo los estrenos iban a continuar siendo virtuales, y aun hay que tener precaución. Pero este tipo de estreno le viene bien al cine argentino, que en CINEAR tuvo muy buena repercusión, con números auspiciosos sobre la cantidad de gente que la ve, y creo que se adoptará este tipo de estrenos. De hecho lo hacen películas de afuera, en cines y plataformas. A efectos de visualización suma mucho. Claro que resta en el ritual de ir al cine a ver una producción. Para gente de mi generación es un cambio muy grande, pero dadas las circunstancias creo que se va a seguir manteniendo.

¿Cómo llegaste al proyecto? ¿Conocías al director?

No, para nada. Sí conocía a sus productores, con quienes ya había trabajado anteriormente en «Necrofobia», con la que había incursionado en el cine de género; y «Matar al Dragón». Me gustó el guion y la charla con el director, entendiendo su cabeza y por dónde va, viendo las referencias que le suenan y los mundos personales que terminan en el tratamiento del guion y una historia. En «La Funeraria», Mauro contaba las particularidades de la historia con cosas que se ponen en juego en lo extraordinario y donde lo psicológico juega un papel importante en lo fundante. El guion abre una fisura entre la realidad y lo paranormal que, charlando con él, y sabiendo cómo quería contar la historia, me decidió a hacerla. Además tenia la particularidad de que se iba a rodar en una sola locación, con un gran trabajo de fotografía. Estoy muy contento con el resultado, es un género que ahora es muy visitado, con realizadores muy preparados y un conocimiento muy fuerte del mismo.

¿Ayuda a la composición que sea en una sola locación?

Lo que ayuda son factores muy diversos que no tiene que ver con una sola cosa, pero a mí me dio la sensación acertada de que se ruede en un solo espacio. Me daba curiosidad cómo Mauro resolvería este tema, pero lo que más me convocó de eso es que es una elección el hacerla de ese modo y no una cuestión presupuestaria. Elegir contarla de una manera tan determinante, que la locación sea una sola, me habla de una creatividad del director importante, generando además un ambiente claustrofóbico que sirve para el desarrollo de los personajes. Acá hay una apreciación del tiempo, que también es claustrofóbica: no está en claro el paso del tiempo, cuánto duran las cosas, el espacio entre lo normal y lo paranormal, si los personajes son modificados por esto, o son así, no saber dónde están parados. Particularmente mi rol, que tiene un contacto con el más allá y eso define cierto tipo de actuación, entre la dualidad de mundos, atraído el personaje hacia ese mundo que no es parte de lo cotidiano. Todo eso hace a la actuación. Todos los elementos los tengo en cuenta a la hora de componer, que tiene que ver la actuación con la mirada de la dirección, pero también con el elenco.

 

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