Manual de Rodaje: Mariano Cattaneo y «Una Tumba para Tres»

Luego de dos películas independientes, el realizador debuta en el cine industrial y nos da innumerables consejos para filmar contra tiempo y presupuesto sin morir en el intento

Mariano Cattaneo tenía dos películas en su haber (el found footage de terror «Incidente» y el policial sobrenatural «Corazón Muerto») cuando arrancó el proyecto de «Una Tumba para Tres», su primera película realizada con fondos del INCAA. Con un rodaje ajustado en tiempo y presupuesto, Cattaneo exprimió cada gota de ambos para contar esta comedia policial que bebe de clásicos modernos del cine de acción clase B como el «Asalto al Precinto 13» de John Carpenter y «La Balada del Pistolero», de Robert Rodríguez, además de glorias modernas del entretenimiento nacional como «Tiempo de Valientes», de Damián Szifron y «Diablo», de Nicanor Loreti.

Hablamos con Cattaneo para entrar en detalle acerca de cómo fue la producción al tiempo que aconseja a cualquier realizador primerizo sobre cómo hacer para filmar contra el tiempo y el presupuesto sin morir en el intento.

¿Cómo fue el proceso de llevar la película del papel a la pantalla? ¿Cuánto tiempo te llevó?

MC: El proceso inicia con un primer guion escrito por Nicanor Loreti en 2012, que se llamaba “Un día perfecto” y él tenía ganas que yo lo dirigiera. Pero en ese momento, la idea quedó en la nada. Después en 2016 retomamos el guion y lo íbamos a reescribir juntos, pero él estaba bastante a full dirigiendo “27: el club de los malditos”. Así que me pongo a reescribir yo sólo. Cambié algunas cosas: unas situaciones y personajes, pero la estructura seguía siendo la misma. Un par de años más entre presentaciones, luego el rodaje y ahora el estreno.

 

La película se filmó en sólo tres semanas, pero tenés acción, tiroteos, una persecución en auto, muchos personajes. ¿Cómo equilibraste todo en tan poco tiempo?

MC: El primer trabajo que hice fue equilibrar los recursos con los que iba a contar, con lo que me pedía el guion. Íbamos a tener poco tiempo de rodaje, efectivamente se filmó en 3 semanas. Tenés que armar una estructura perfecta para coordinar lo que hay en el guion y el cómo llevarla a cabo. Cuando recortás una película por temas de presupuesto después te quedan cosas inconclusas, y eso no me lo podía permitir. Necesitaba que lo que estuviera para filmar sirviera para contar la historia. Hice un trabajo de purificación del guion para que sólo quedara lo que íbamos a filmar: recorrimos las locaciones con el guion para desarrollar bien las escenas en base al escenario que teníamos. Por ejemplo: qué podíamos filmar en locaciones que estuvieran cerca de la locación principal para no perder tiempos en traslados, y qué podíamos resolver en una locación grande en la que pudiéramos construir dos escenarios distintos. Y así se fue llevando a cabo. Llegué al primer día de rodaje con la película aprendida súper de memoria, lo cual hizo que se pudiera trabajar rápido, pero sin descartar nada.

 

Después de dos películas realizadas de manera independiente, esta es tu primera película industrial. ¿Cómo viviste la experiencia?

MC: La verdad que para mí fue una enorme alegría. No podía dejar de sonreír cada vez que llegaba a set y cada vez que me iba. Fue una alegría increíble poder concretar una película con presupuesto industrial. Tuve una energía positiva que se mantuvo desde el primer día que se presentó la película hasta el último día que presentamos la copia final. Estás viviendo de hacer cine lo cual me parece algo super energizante. Cuando estás con los días contados de rodaje no te podés permitir que llueva un día y acá nos llovió un montón de días, por ejemplo. No podés interrumpir lo que estás haciendo, pero un día vino la policía y nos paró el rodaje. O sea, todo tiene que solucionarse y mi energía estaba puesta en sacar la película adelante siempre.

 

¿Qué cosas de tu experiencia como director de cine independiente te sirvió para hacer frente a este rodaje?

En el cine independiente hay unas libertades que están buenas y pensar solo en el bien de la película. Aunque tener plata para hacer las cosas está buenísimo. El cine independiente te da una agilidad que no te da el cine industrial. En la independencia uno está acostumbrado a correr, a hacer de todo, todo el tiempo. Uno está en acción constantemente en pos de la película, y eso me sirvió muchísimo para poder llegar a hacer todo lo que quería.

Otra cosa que me sirvió mucho fue el trabajo de los actores y actrices. Todos entendían su personaje lo cual hizo muy fácil mi trabajo ya que hicieron crecer la película. Todo lo que construíamos en el momento era para mejor. Y en el equipo técnico es indispensable trabajar con gente que pueda resolver bien y rápido. Con Facundo Nuble, el DF, trabajamos juntos en “Corazón Muerto”, mi segunda película independiente, entonces conocía la energía con la que trabajo. Hubo un día donde metimos 64 planos, algo impensado para hacer en una película industrial. Yo también hice cámara, lo cual me pareció fundamental para ahorrar tiempo. No le tengo que explicar a alguien cómo lo quiero y si en el momento decido moverme con la cámara o cambiar de posición, no tengo que frenar todo para explicar y modificar el plan. Eso hizo que pudiéramos trabajar con muchas de las cosas más positivas del mundo independiente, que es moverse de una manera orgánica y enérgica, no sólo porque hay que llegar con el tiempo sino porque es lo que pide la película.

 

¿Qué sentís ante el estreno en plataformas?

Uno viene del palo del cine en la sala, y el romanticismo de ver una película en un cuarto oscuro con otra gente me tira un montón. Pero soy realista y el streaming está desplazando a la sala cinematográfica y más aun con la pandemia. El cine no va a morir. Pero el streaming llegó para quedarse y está perfecto. En mi segunda película, “La Chica Más Rara del Mundo”, los actores y actrices eran todos adolescentes y hablando con ellos descubrí que su mundo es el streaming. La mayoría apenas si pisaba una sala de cine. A favor, seguramente va a haber mucha más gente viendo la película en plataformas y eso esta bueno. Me hubiera gustado que la plataforma Cine.ar hubiera crecido más. Creo que falta posicionarla mejor, porque es fabuloso como funciona la plataforma y el acceso que te permite a mucho contenido gratis o casi gratis. Pero la mayoría de la gente sigue sin enterarse que existe. Y muchos que la conocen no saben que la mayoría del contenido es gratis. Y cuando se lo decís, no lo pueden creer.

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