«Okupas» llegó a la pantalla de Netflix

Hablamos con Ariel Staltari, uno de sus protagonistas de una serie icónica que supo transformar los clásicos programas de ficción argentinos.

Finalmente a través de Netflix es que regresa el clásico programa que cambió la manera de hacer series en el país. Bruno Stagnaro encabezó el equipo que puso en valor a una obra clave de la narración.

Haciendo Cine dialogó horas antes del estreno con Ariel Staltari, protagonista del relato, quien se encuentra, además, escribiendo los guiones de «El Eternauta».

¿Cómo llegaste al programa?

Yo estaba estudiando actuación con Lito Cruz y un amigo me obligó a ir a un casting. Fui y lo hice. Eso fue un viernes y el martes estaba firmando el contrato. Para mí era como un juego más que un trabajo.

¿Qué recuerdos particulares tenés sobre el rodaje?

Del rodaje, lo que más recuerdo es que, como te decía, lo tomaba como un juego: estábamos en motorhomes, te traían cafecitos, te tratan bien (a veces un poco mal también). Pero también pasaba que nosotros comíamos en la vereda, nos cambiábamos en la calle, rodábamos toda la noche y al otro día también.  Dormíamos en un auto tirados, y el esfuerzo lo hacíamos los actores y el equipo también. Si el grupo no hubiese existido como existió, sin miserias humanas y envidias, y poniéndole el hombro como se le puso, la serie hubiera sido inviable. Hoy sería inviable por lo que el grupo humano que armamos fue fundamental para que todo fluyera y se convirtiera en lo que después se convirtió.

¿Siguieron conectados?

Con Rodrigo (de la Serna) volví a trabajar. Tenemos una amistad que perdura en el tiempo. Lo mismo con Bruno, con quien además tenemos una relación profesional, y con Diego y Franco cruzamos mensajes. Ahora hablamos sobre los 20 años del programa, y estamos todos muy emocionados. Es un vínculo que, independientemente que nos veamos o no, nos va a seguir de por vida.

La plataforma decidió estrenar la serie el día del amigo. ¿Qué opinión te merece?

No puede haber una jugada más luminosa y maravillosa que estrenarla el día del amigo. La verdad, me pareció algo brillante; porque justamente lo que más rescato de la historia es el vínculo de amistad. Es lo más potente y lo que a mí particularmente me atrajo del proyecto, y es algo que no va a cambiar jamás. El centro es cómo se gesta la amistad de los cuatros entre sí, y el vínculo que forjan, y lo desgarrador del final es muy potente, porque es ideal para el día del amigo.

Los espacios de Okupas de la Ciudad de Buenos Aires que reflejaba cambiaron. De hecho, arriba de uno de los baldíos ahora hay un centro cultural…

En el baldío donde enterré a Severino hice una obra de Florencio Sánchez dirigido por Eva Halac, en el CCC, frente al Teatro San Martín.

Nada más ni nada menos…

Una obra además que era increíble, donde interpreté al mismísimo Florencio Sánchez, y me comí un viaje increíble, porque sentía una mística potente por estar parado en el mismo lugar donde había estado tiempo atrás haciendo Okupas.

Si se reunieran los personajes una vez más, ¿dónde lo harían?

Creo que alrededor de la tumba de Chiqui, estarían en el mismo punto donde los dejamos. Se reunirían para celebrar al amigo y preguntarse por su vida. Yo arrancaría por ahí, por la tumba de Chiqui y luego abriría el plano hacia los tres amigos.

¿Qué aprendiste en Okupas que te sirvió para seguir actuando, escribiendo, estando tras las cámaras?

Básicamente, en «Okupas» aprendí a ser el artista que soy. Aquello lúdico, fresco y sano que tenía tanto yo como la serie en general. Supe que si podía mantener eso en mis trabajos iba a estar correcto. De hecho hoy en la escuela de actuación que tengo hablo de esto de quitarle la solemnidad a la actuación y de creértelo. Después aprendí mucho con otros proyectos en donde seguí creciendo. Ni hablar que siendo guionista me paré en otro lugar y enseñando también, aprendiendo y potenciando todo. Okupas me convirtió en el artista que soy hoy.

¿Cómo sigue el año de trabajo?

Sigo con mi escuela de actuación, que si pudimos mantenerla en cuarentena estricta , ahora que estamos volviendo de a poco a la presencialidad la rompemos. Estoy terminando de grabar las temporadas 4 y 5 de El Marginal. Hace meses que estoy en el proyecto, con todo lo que implica grabar en medio de una pandemia, un personaje totalmente diferente a lo que hice en todos los años de mi carrera. Y hace tiempo que soy parte del equipo autoral de «El Eternauta» que estamos preparando para Netflix

La alianza con la N roja es fuerte…

Sí, soy un chico Netflix, entre Okupas, El Marginal, El Eternauta, El puntero que estuvo también un tiempo. Estoy con la N a muerte (risas).

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