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Películas Full Dome: Más grandes que la vida

Tanto la animación “Belisario” en el Planetario de La Plata, como el cortometraje “Solarians”, de Julia Tagger, son cabales muestras de la tecnología inmersiva aplicadas a la producción audiovisual con resultados impactantes.

Por Hernán Moyano

¿Qué pasaría si realmente pudiéramos estar dentro de una película y ser los protagonistas, viviendo increíbles aventuras, saltando en el tiempo y el espacio sin tener que movernos de la cómoda butaca de un domo geodésico?

Esta pregunta fue respondida el día que logramos enfrentar al público al capítulo piloto de “Belisario, el pequeño gran héroe del cosmos”, la primera serie animada desarrollada en formato fulldome de toda Iberoamérica y una de las primeras en el mundo.

Belisario cuenta un momento fundacional de la historia aeroespacial argentina, simbolizada por Belisario, un ratón que fue enviado al espacio en 1967, con su arnés y en su pequeña cápsula, a bordo del cohete “Yarará” (de fabricación nacional), con 25 kilos de carga útil. El hecho –que puso a la Argentina en cuarto lugar después de Estados Unidos, Rusia y Francia en los prolegómenos de la carrera espacial, con seres vivos enviados al espacio y recuperados con vida– permitió que dos años después, y como consecuencia de las investigaciones desarrolladas gracias a Belisario (y a Celedonio, y Dalila, y Aurelio, también ratones rumbo al espacio), viajara un mono: Juan. Todo ello en el marco Experiencia BIO II, encabezada por el Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial y la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales, antecesora de la actual CONAE.

A todos nos gusta que nos cuenten una buena historia. Pero ¿cómo narrar a una generación que creció en el ambiente digital, ávida de información y estímulos cada vez más complejos? Una nueva tecnología audiovisual proveniente de los planetarios ofrece un fantástico recurso crear nuevas historias para ellos: el formato fulldome.

El fulldome es actualmente el mayor formato audiovisual del mundo, capaz de generar un entorno inmersivo al ser proyectado sobre el domo – una cúpula semiesférica – de un planetario o instalación similar. Junto con un sonido envolvente la experiencia sensorial inmersiva es completa sin recurrir a dispositivos auxiliares como es necesario en el 3D o en la realidad virtual. Y  mientras que en una producción tradicional el espectador es alguien externo a la pantalla, en el domo es el centro: la acción transcurre a su alrededor, adelante, atrás, arriba, a los lados.

Para la industria audiovisual se plantea entonces el desafío de componer una historia en este formato.

 

LA PRODUCCIÓN

Esta serie animada está producida por una institución pública -la Universidad Nacional de La Plata y el Planetario ciudad de La Plata, en asociación con la productora Cut to the chase – y una de las primeras ideas propulsoras de la película era la de acercar a la gente al planetario.

Las herramientas para conseguirlo eran fascinantes: si el cine ya de por sí es emocionante, imaginen lo que sucede cuando no existe el fuera de campo; cuando nada queda afuera. En la experiencia full dome no existe el borde de pantalla y se pierde el horizonte. La experiencia es cine inmersivo, donde todo sucede alrededor del espectador.

Muchos pueden decir que la experiencia tiene como objetivo el simular las condiciones del formato 3-D, pero sin la necesidad de los anteojos. Pero el formato incluso va más allá de eso, porque el cerebro decodifica de otra manera la información visual proyectada en el domo. El espectador reacciona físicamente frente a lo que pasa en la pantalla y desde que la primera imagen es proyectada, nuestro cerebro comienza a hacer trigonometría, calculando distancias, volúmenes y generando una sensación nunca antes experimentada en un cine tradicional.

Con un diseño apoyado en una estética vintage, sumado a una labor artística de mucho peso (pero con un presupuesto escaso), se llevó adelante este piloto de la serie de unos 27 minutos de duración. El proyecto fue desarrollado íntegramente con software libre, más precisamente con Blender.

El Domo -la pantalla utilizada en los Planetarios- trabaja con dos proyectores 4K, a 4096 X 4096, como un círculo perfecto. Este es un producto que tiene un cambio radical en la mira; es una idea que podría revolucionar no sólo la forma de producción sino el modo de ver cine. El estudio trabajó un modo de storyboard que implicaba el dibujo de viñetas continuadas horizontalmente, como si se tratara de un solo cuadro panorámico.

Y desde el diseño sonoro, necesitó un cambio de paradigma para la industria argentina.  Desde el diseño sonoro hasta la mezcla, todo fue una experimentación nunca antes realizada en nuestro país. Los mejores estudios de mezclas, con los mejores profesionales a la cabeza, debieron investigar y resolver el desafío de adaptar la narrativa clásica a un entorno circular de dimensiones únicas y con reverberaciones inéditas para cualquier sala de proyección que exista.

 

 

EL FUTURO

Productos fulldome como “Belisario” y otros no sólo ofrecen el disfrute de animaciones proyectadas sobre el Domo: la idea es expandir el universo, apuntar a lo educativo. Ir a las escuelas, diseñar historietas, revistas y libros educativos, más allá de la astronáutica o la astronomía. Incluso puede extenderse hacia la realidad virtual, el mundo de los videojuegos o la venta de merchandising.

Otro desafío fue conectar con las nuevas generaciones y en ese punto, “Belisario” fue una revolución en nuestro país. Ya desde las primeras proyecciones, niños desde los cuatro años en adelante, alucinaron con las imágenes proyectadas en el domo y con la narrativa, más cercana a los estímulos que necesitan la generación digital. Luego de tres años de proyecciones, el planetario ciudad de La Plata aun continúa colmando las funciones que muestran las aventuras del pequeño ratón.

Actualmente nos encontramos trabajando en los capítulos 2 y 3 que tienen una fecha de estreno estimada para febrero 2021 y diciembre 2021 respectivamente; siempre en el Planetario ciudad de La Plata.

A nivel narrativo y visual, los capítulos 2 y 3 significaran un salto cuantitativo de calidad, buscando llevar un paso más allá las posibilidades del formato, para así poder mostrar que puede ser utilizado por la industria como una nueva alternativa para que la experiencia sea aún más sensorial.

“Belisario, el pequeño gran héroe del cosmos» obtuvo el «Premio a la Mejor Música» en el III International Fulldome Festival: Reflections of the Universe, desarrollado en el Centro Cultural y Educativo Valentina Tereshkova, en la ciudad de Yaroslavl, Rusia.

Además, gano el premio Quirino a la “Mejor obra de animación innovadora de Iberoamerica”, en Tenerife, España.

 

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